Innovación Oncológica

La terapia de protones, el tratamiento más eficaz para tratar los tumores

  • Es un tipo de radioterapia que utiliza un haz de protones para aplicar radiación al tumor.
  • Se han tratado con éxito en todo el mundo a cerca de 200.000 pacientes.
  • España contará en 2019 con dos unidades de protonterapia en centros privados.

A medida que aumentan los casos de cáncer a nivel mundial, la comunidad científica desarrolla tratamientos cada vez más innovadores. Uno de los más avanzados y precisos es la terapia de protones, un tipo de radioterapia que emplea un haz de protones para aplicar radiación directamente al tumor.

Según explica a elEconomista el profesor Felipe Calvo, codirector del Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra, "la protonterapia utiliza un haz de partículas pesadas aceleradas de alta energía (protones), que permite dirigir de forma más precisa el depósito de la radiación en el tumor, reduciendo significativamente el daño en el tejido sano más próximo". Es precisamente ésta característica lo que la convierte en un tratamiento muy indicado para niños o personas con tumores en zonas sensibles.

En el caso de los adultos, está justificado el empleo de la protonterapia "en los tumores próximos o en la base del cráneo, incluso condromas y condrosarcomas, tumores primarios o metastásicos en la médula espinal y oculares (incluyendo melanoma ocular)", señala Calvo, quien añade que "en el caso de los niños, está especialmente indicado en tumores de base de cráneo, tumores cerebrales y de cuello, melanoma ocular, tumores de pulmón, hígado, linfoma y sarcomas".

Hasta la fecha ya se han tratado con éxito en todo el mundo a cerca de 200.000 pacientes. "Esta terapia está muy implementada en varios países de Europa, entre los que se hallan Alemania, Francia, Suiza e Italia. Todos ellos cuentan con una dilatada experiencia tanto en tratamiento de pacientes pediátricos como de pacientes adultos", cuenta Ana Gómez, directora de la Fundación Columbus. Esta fundación cumple una función muy importante para las personas que padecen cáncer, ya que, como explica Gómez, "nuestra misión es poner a disposición del equipo médico y de la familia todos los recursos necesarios para agilizar el proceso de derivación y conseguir que el paciente pueda ser tratado en el centro extranjero lo antes posible".

El uso de la protonterapia ha aumentado significativamente durante la última década, siendo esto posible gracias al creciente número de centros que disponen de esta tecnología -según se extrae de la guía Recomendaciones para la protonterapia en España, elaborada por la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (Seor)-.

De hecho, como reconoce Calvo "a día de hoy, hay más de 40 centros activos -18 en Estados Unidos, uno en Canadá, 13 en Japón, cuatro en China, uno en Corea del Sur, 21 en Europa y uno en Sudáfrica-". Sin embargo, los centros más punteros en el empleo de este tratamiento se localizan en Estados Unidos, Europa y Japón. Entre ellos, destacan los nombres de Hokkaido University Hospital, en Japón, o la Clínica Mayo y MD Anderson Cancer Center, en Estados Unidos.

En España, se estima que el porcentaje de protonterapia en los próximos años se sitúa a corto plazo en el 2 por ciento de los pacientes con cáncer que van a recibir radioterapia y, a medio plazo, en el 11 por ciento de los pacientes -según la Seor-. Esta situación nos lleva a una necesidad actual de tres salas de radioterapia en nuestro país.

Por lo pronto hay dos proyectos ya en marcha, impulsados por centros sanitarios privados: la Clínica Universidad de Navarra y Quirónsalud.

En el caso de la Clínica Universidad de Navarra, el pasado mes de mayo se completó "el proceso de construcción de la estructura del edificio que albergará la unidad de protones y la incorporación del equipamiento tecnológico (sincrotrón y gantry)", aclara Calvo, quien añade que "actualmente, y hasta la apertura a principios de 2020, estamos realizando el proceso de comisionamiento, en el que se implementará y configurará la instrumentación tecnológica para la generación y ajuste del haz de protones". Una de las principales de esta unidad es que incorpora un equipo de tecnología Hitachi. Se trata, en palabras de Calvo, de un "equipamiento que incorpora un sincrotrón como acelerador de partículas, más eficiente energéticamente que otras alternativas, ya que produce mucha menos radiación indeseada. Así, permite acelerar el haz de protones justo hasta la energía requerida para el tumor de cada paciente de forma individualizada".

En el caso de Quirónsalud, el grupo está construyendo el primer centro de protonterapia en España, que tendrá una capacidad para atender a 800 pacientes al año y en el que se han invertido alrededor de 40 millones de euros. El nuevo centro abrirá sus puertas en el último trimestre de este año y acogerá a pacientes procedentes de toda la geografía española, tanto de la sanidad pública como de la privada. Según explica Quirónsalud, "la aparatología de terapia de protones que empleamos (Proteus One) es un sistema que reúne en una única sala multifuncional toda la tecnología necesaria para el tratamiento de la protonterapia en un centro oncológico. Este equipamiento incorpora un sistema de escaneado del tumor para facilitar al médico la aplicación de la dosis más adecuada en cada área a tratar y cuenta con los sistemas más avanzados para la toma de imágenes. Gracias al giro de la máquina, el sistema de posicionamiento del paciente y la versatilidad de movimientos de la camilla de tratamiento, el paciente puede recibir el haz de protones desde cualquier ángulo, lo que permite la máxima precisión en el tratamiento de los tumores".

Menos toxicidad

Además de la ventaja de que los efectos secundarios de someterse a este tratamiento son menores que los de otros, otro de sus puntos fuertes es "su menor toxicidad, lo que permite aumentar la dosis en el tumor cuando sea necesario y, así, conseguir un mayor control local del cáncer con mínima exposición innecesaria de los tejidos normales", destaca Calvo. Sin embargo, un aspecto que preocupa bastante a los pacientes es el coste de la protonterapia. Aunque no se dispone de mucha información sobre este tema, en 2017, el que fuera por entonces presidente de la Seor, el doctor Pedro Lara admitió en un encuentro sobre radioterapia que el coste alcanzaba los 200.000 euros por paciente. No obstante, la directora de la Fundación Columbus cuenta a elEconomista que les consta que "actualmente, los tratamientos de protones tienen un precio mucho más bajo por lo que se trata de una técnica accesible", mientras que desde la Clínica Universidad de Navarra afirman que el presupuesto está todavía por definir y seguirá los patrones que ya existen en los centros de Estados Unidos y en Europa. El Sistema Nacional de Salud (SNS) español financia este tratamiento y ha enviado a pacientes a tratarse con protonterapia al extranjero. 

En este sentido, Gómez confía en que, en el futuro, los hospitales públicos españoles pueden ofrecer radioterapia con protones a pacientes con tumores: "Se trata de un proyecto bastante complejo, por lo que pasarán varios años hasta que lo podamos ver. No obstante, confío en que las autoridades públicas lleguen a acuerdos con los centros privados que albergarán esta tecnología para que sea lo más accesible posible a todos los pacientes que lo necesiten".

No obstante, para que este tratamiento pueda llevarse a cabo adecuadamente, es necesario que todo el equipo que interviene en este proceso tenga una formación adecuada. Así, en palabras de Calvo, "no solo es necesario formar a los propios médicos, sino que es fundamental formar a todo el equipo multidisciplinar que trabaja en torno a esta tecnología diferencial: físicos, médicos, técnicos, profesionales de enfermería y especialistas de apoyo, como, por ejemplo, anestesistas".

Avances internacionales

Además de en España, la protonterapia está también en pleno auge en otros países, como es el caso de Argentina, donde la Universidad de Buenos Aires y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) han comenzado este mes las obras para construir el Centro Argentino de Radioterapia Protonterapia (CEARP). Las instalaciones tendrán una superficie de 7.500 metros cuadrados y la Universidad de Buenas Aires contempla la opción de construir de dos salas de terapia de protones.

Se estima que pueda empezar a funcionar en el año 2022 y, según los cálculos que manejan los agentes implicados, en las dos salas de protonterapia podrán tratarse 600 pacientes al año.

Además de esta noticia, otra de las más destacadas en este plano es la organización del congreso mundial de terapia con protones en el año 2022. Se trata, en palabras de Felipe Calvo, de "una oportunidad única para dar visibilidad a la medicina española y, en especial, a las iniciativas en protonterapia".

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