Industria

Ferrovial se lanza a por el aeropuerto de Varsovia valorado en 8.000 millones

  • Su filial Budimex y la subsidiaria de Acciona en el país ya han entrado en los trabajos preliminares

Ferrovial no se detiene en su apuesta por el negocio aeroportuario y tras sellar su entrada en el capital de los aeropuertos JFK de Nueva York (Estados Unidos) y Dalaman, en Turquía, ahora ha puesto sus ojos en Polonia. El grupo español quiere participar tanto en el lado del capital como de la construcción en el desarrollo del nuevo aeropuerto que se ubicará entre la capital polaca Varsovia y la ciudad de Lodz. Cuenta para ello con sus propios recursos y con los de su filial Budimex, la mayor constructora en el país. El proyecto tiene un valor de alrededor de 8.000 millones de euros y la compañía que dirigen Rafael del Pino e Ignacio Madridejos ya se ha ofrecido a las autoridades polacas para invertir en el proyecto junto con otros socios.

Ferrovial, que ha declinado hacer comentarios, tiene en Polonia un mercado estratégico y quiere ser protagonista de los multimillonarios planes de inversión que tiene en marcha el país. El más relevante es el Puerto Central de Comunicaciones (Centralny Port Komunikacyjny - CPK), también conocido como Nudo de Transporte Solidaridad (Solidarity Transport Hub STH). Se trata del mayor proyecto de infraestructuras de la historia polaca y, actualmente, el mayor también en Europa, con una inversión prevista superior a los 30.000 millones de euros. La iniciativa abarca tanto la conexión del nuevo aeropuerto como cerca de 2.000 kilómetros de líneas ferroviarias de alta velocidad. Un desarrollo que se suma al proyecto Rail Báltica, el AVE actualmente en construcción que unirá Varsovia con todos los países bálticos. Infraestructuras que se suman al amplio despliegue de carreteras que Polonia lleva años desarrollando. Todo ello permitirá conectar a las principales ciudades polacas a menos de entre 2 y 2,5 horas del aeropuerto y busca convertir a Polonia en conexión principal entre Europa y Asia.

El nuevo aeropuerto, para el que Ferrovial se postula, contempla una capacidad inicial para 45 millones de pasajeros ampliable a 100 millones en el futuro. Se construirán dos pistas paralelas de aproximadamente 4.000 metros de largo y 60 metros de ancho -con la posibilidad de que más adelante sean cuatro-. Ubicado a 37 kilómetros al oeste de Varsovia, la nueva terminal del aeropuerto tendrá una estación de ferrocarril conectada con la red de nuevas líneas de alta velocidad. La infraestructura aeroportuaria se convertirá en un un hub de transporte de pasajeros y en una plataforma logística de relieve, toda vez que una parte estará destinada al transporte de mercancías. El calendario estimado por la sociedad creada para esta iniciativa CPK contempla la adjudicación de las obras principales del aeropuerto en 2023 y su finalización en 2027.

Heathrow, JFK, Dalaman...

Las autoridades polacas, de hecho, ya han impulsado un acuerdo marco para los trabajos preparatorios de plataforma (tierras y accesos) y otros servicios técnicos con un valor aproximado de 400 millones de euros. El pasado verano seleccionó a ocho constructoras para ejecutar estos trabajos. Entre ellas figuran las dos filiales en Polonia de Ferrovial y Acciona: Budimex y Mostostal Warszawa, respectivamente. También fueron elegidas Trakcja, antigua filial de la catalana Comsa, Doraco, NDI, Polimex Infrastruktura, Porr y Strabag. En el ámbito de los contratos de ingeniería, la pública española Ineco ha sido contratada para llevar a cabo una revisión de los estándares técnicos elaborados por el Instituto Ferroviario Polaco (Polish Railway Institute), en colaboración con CPK, para el desarrollo de la alta velocidad en el país y se halla preparando ofertas para la licitación del aeropuerto.

Ferrovial y Acciona ya están, de este modo, bien posicionadas para participar en la futura construcción del aeropuerto polaco. Y el grupo pilotado por Rafael del Pino también está interesado en entrar en la financiación y la gestión. La inversión proyectada por CPK se sitúa en el entorno de los 8.000 millones de euros. A diferencia de las iniciativas de alta velocidad, el aeropuerto no tiene encaje dentro de los fondos europeos Next Generation, por lo que requerirá de la participación privada en la financiación. Los cálculos, aún provisionales, apuntan a que el 60% se obtendría a través de bonos o créditos y el 40% del operador u operadores de la terminal. En este punto se abren más opciones para Ferrovial como financiador y, dada su dilatada experiencia, posible gestor, una vía para la que, aunque aún muy incipiente, Budimex ya ha mostrado su disposición al Gobierno polaco.

El grupo español tiene una decidida vocación de crecimiento en el negocio aeroportuario. Prueba de ello son las adquisiciones este mismo año de casi el 50% de la Nueva Terminal One JFK de Nueva York por 1.140 millones de dólares -pagaderos por tramos entre 2023 y 2026- y del 60% del Aeropuerto Internacional de Dalaman (Turquía) por 140 millones de euros. En su cartera figuran el 25% de Heathrow (Londres) y el 50% de los aeropuertos de Aberdeen, Glasgow y Southampton, en Reino Unido. Su concesionaria, AGS, acaba de nombrar como consejero delegado a Andy Cliffe en sustitución de Derek Provan.

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