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El sector de la salud tira de la tecnología para emprender

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Una de las grandes preocupaciones del ser humano es la salud. La inquietud por el bienestar ha despertado el interés de los emprendedores, ya que estamos ante un nicho de mercado tradicional, donde la tecnología puede ayudar mucho. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Franquicias y Emprendedores

Tal es así, que en España en 2015 aumentó un 53% el número de startups de eSalud con respecto a 2014, según un estudio de la comunidad online de startups e inversores de España Startupxplore. De hecho, el sector de las nuevas empresas relacionadas con el ámbito sanitario fue el segundo que más creció, por detrás del deportivo.

En este sentido, España posee una buena cantera de este tipo de iniciativas. Así lo avalan los datos de Startupxplore, que revelan que en nuestro país existen alrededor 156 startups de eSalud, siendo la Comunidad Valenciana, Navarra y Aragón las tres regiones con mayor número de organizaciones de este ámbito.

Las causas de esta eclosión de nuevos negocios son globales y están relacionadas con el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida: entre 2000 y 2050, la proporción de los habitantes del planeta mayores de 60 años se duplicará, pasando del 11% al 22%. En números absolutos, este grupo de edad pasará de 605 millones a 2.000 millones en el transcurso de medio siglo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este hecho -junto a la cronicidad de las enfermedades y las nuevas demandas de los pacientes- forma parte de la "tormenta perfecta" con la que el fundador de la comunidad Startupxplore, Javier Megias, define el momento que el sector de la salud está viviendo con la puesta en marcha de nuevos proyectos. "Los pacientes son más exigentes y están mayor dotados tecnológicamente, mientras que los centros médicos y hospitales deben mejorar la eficiencia de todos sus procesos", añade.

Aunque las dolencias que originan la creación de estas empresas son variadas, sí que es cierto que coinciden algunos aspectos. "Existe un foco especial en enfermedades crónicas, en patologías donde hay un proceso lento e ineficiente o simplemente caro para gestionar la enfermedad, o en servicios donde la introducción de la tecnología puede mejorar el bienestar del paciente", apunta Megias.

Tipologías de nuevas compañías

Dentro de este ecosistema -aún reducido-, existen diferentes subsectores. En concreto, se puede hablar de cuatro: servicios médicos, aplicaciones de seguimiento, wearables e investigación.

La primera tipología hace referencia a todas aquellas empresas donde se ofrecen servicios tales como las consultas médicas online, comparadores o búsquedas de determinados profesionales. Este tipo de prestaciones son muy demandadas por personas que disponen de poco tiempo para acudir físicamente a un centro médico o por usuarios con elevada preocupación por su salud.

En segundo lugar, algunas apps permiten a los pacientes realizar un seguimiento de los síntomas de sus enfermedades, por lo general crónicas. Es especialmente útil para personas con alergias o dolencias permanentes. Además, algunas de ellas también están relacionadas con el mundo deportivo o de la alimentación. De hecho, ha aumentado el número de ciudadanos que se ven obligadas a seguir una dieta específica por problemas alimentarios, como la intolerancia a la lactosa, la celiaquía o la diabetes. En estos dos últimos casos, existen aplicaciones que permiten mejorar la vida de estos pacientes. Así, la aplicación sinGLU10 ayuda a los usuarios a elegir los productos que puede consumir en un punto de venta al escanear los códigos de barras de los mismos para acceder de forma inmediata a su ficha. Por su parte, Socialdiabetes es un sistema para la autogestión de la diabetes tipo 1 y tipo 2, que permite realizar un ajuste inmediato de la cantidad de insulina y llevar un control de la alimentación. El proyecto para crear la app surgió en 2008 y ahora ya cuenta con 43.000 usuarios registrados y se ha traducido a 11 idiomas.

En cuanto a los wearables ?dispositivo tecnológico que va adherido a una prenda de vestir o al cuerpo-, es uno de los inventos innovadores con mayores beneficios para determinados pacientes. "La revolución de éstos tendrá grandes aplicaciones en el mundo de la salud y el bienestar. Hay muchos emprendedores que se quieren subir a esa tendencia", explica María López, consejera delegada de BitBrain. Entre los ejemplos, destacan relojes conectados al móvil de una persona epiléptica, medidores de azúcar para diabéticos o las camisetas inteligentes para las personas hipertensas. Aunque el Apple Watch o las deportivas inteligentes de Samsung son los más conocidos dentro de este sector, el mercado de los wearables superará los 110 millones de unidades vendidas en 2016, un 38,2% más que el año anterior, según datos de la consultora IDC.

Por último, las empresas cuya razón de ser es la investigación están asociadas a la búsqueda de métodos o técnicas digitales para prevenir o detectar algunas dolencias comunes, como cáncer o problemas neuronales. En este ámbito, la inversión en I+D es fundamental. Un ejemplo de ello es BitBrain, que actúa dentro del campo de la neurociencia, y que ha invertido cerca de 2 millones de euros en proyectos de neurorehabilitación motora y cognitiva, entre otros.

Diferencias con otros países

Aunque el futuro es muy alentador para las startups relacionadas con la salud en nuestro país, aún queda un largo camino por recorrer. "Hay mucho menos movimiento que EEUU. En mi opinión, después de testear algunos de estos dispositivos, todavía no son lo suficientemente fiables para muchas de las cosas que se prometen", explica la consejera delegada de BitBrain.

De hecho, en muchas regiones los propios profesionales sacan provecho de las nuevas tecnologías recomendando a sus pacientes emplearla. "Hay países donde se recetan apps médicas con cierta normalidad. Aquí en España muchos médicos aún son reacios a utilizar apps para controlar una enfermedad", critica Víctor Bautista, fundador de SocialDiabetes.

No obstante, en el ámbito público este sector no tiene nada que envidiar. "Somos una de las regiones más punteras en cuanto al uso de la tecnología en el sector salud, y a pesar de los prejuicios habituales, nuestro ámbito público es de los más avanzados en este campo en Europa", concluye el fundador de Startupxplore.

Un porvenir digital

Gracias a las aplicaciones que tienen las diferentes tecnologías, el sector sanitario es uno de los que mayor potencial de crecimiento tiene de cara a un futuro. De hecho, se cree que el número de empresas que se constituyan ligadas a las nuevas tecnologías continúe aumentando, pues se trata de un ámbito en pleno auge. Según la consultora Statista, se espera que el mercado de la mhealth -compuesto por las aplicaciones y los dispositivos móviles enfocados al ámbito sanitario y de cuidado personal- alcance una cifra de negocio de 17,1 millones de euros durante este año, un dato que además se incrementaría hasta los 52,4 millones en 2020.

Asimismo, el ecosistema emprendedor va más allá de las startups e incluye todo aquello que les rodea. Según datos de la comunidad Startupxplore, en el ámbito de la eSalud existen no sólo aceleradoras e incubadoras especializadas en startups de salud -como Health-U, Lanzadera o Health Mavericks Accelerator-, sino también inversores especializados, como CG Health Ventures, Health Equity o Ysios Capital. De hecho, los gigantes tecnológicos como Google o IBM también están invirtiendo en tecnología médica.

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