Pymes y Emprendedores

Yoomers, la plataforma colaborativa que permite comer "como en casa"

  • Los cocineros pueden ofrecer sus platos en la aplicación al precio que quieran
Madrid

Uno de los sectores económicos con mayor potencial es el relacionado con la alimentación, que premia especialmente las iniciativas relacionadas con la comida saludable y de calidad. Es en este marco en el que surge Yoomers, una plataforma colaborativa española que conecta a personas que disfrutan cocinando con aquellos que, estando fuera de su hogar, buscan comidas caseras para sentirse "como en casa", como reza el lema de la compañía.

Esta startup surge de la necesidad de dos de sus socios fundadores, Ana Abreu y Javier Lallana, de darle la vuelta a su rutina. En 2017, cuando trabajaban juntos, detectaron un nicho interesante después de que Javier subiera "a casa de su madre" a la hora del almuerzo y tomaron la iniciativa para lanzar una plataforma digital que pusiera en contacto a una comunidad de personas que compartieran un sentimiento común: disfrutar de una comida casera fuera de su hogar.

"Yoomers es más que una comida casera, es una experiencia, una comunidad de personas que comparten historias y recetas", asegura Miguel Escassi, CEO y cofundador de la compañía.

Funcionamiento

En la plataforma, las personas que cocinan, llamadas 'anfitriones', publican sus menús y especialidades, poniendo ellos mismos el precio a sus platos. A través de un buscador basado en geolocalización, los invitados pueden encontrar las publicaciones de los anfitriones que se encuentran cerca de ellos, y escoger la que prefieran.

Asimismo, las reservas no suponen un compromiso para ningún usuario. Los anfitriones pueden controlar qué reservas aceptan y cuáles rechazan, mientras que los invitados tiene la posibilidad de cancelar la reserva sin más coste que la 'comisión de invitados'.

Yoomers carga una comisión variable al invitado cuando hace la reserva, que depende del coste total. "Cuanto más cueste la reserva, menos comisión se le cobra al invitado, siendo el promedio un 15%", explica Escassi.

La plataforma también cuenta con un sistema de valoraciones, tanto para cocineros como para invitados, para poner nota a la experiencia vivida, y así mejorar su imagen dentro de la comunidad. Una función habitual en este tipo de plataformas colaborativas.

La compañía, que ya cuenta con 400 usuarios tras una semana en marcha, prevé alcanzar los 30.000 en 2021, un nivel que aseguraría la rentabilidad de la empresa. "Y eso sin contar con otras fuentes de ingreso que buscaremos en el futuro, como puede ser asociaciones con proveedores de alimentos, que permitan reducir los costes para el anfitrión, o ofreciendo cursos formativos, para ser mejor anfitrión o mejor cocinero, por ejemplo", adelanta el CEO.

Aspectos legales

Como gran parte de las empresas vinculadas a la economía colaborativa, la plataforma también plantea dudas en el aspecto legal, que Escassi aclara. "Yoomers se basa en un modelo colaborativo, en el que personas individuales se ponen de acuerdo para compartir algo", explica. "Ese es el marco en el que se inspiran la mayoría de empresas de la buena economía colaborativa".

"Esto es lo más parecido a juntarte con unos amigos para organizar una comida, y que cada uno ponga un dinero 'a escote' para sufragar los gastos; ahí no hay una actividad económica orientada al lucro, sino un simple ahorro de costes de la preparación de la comida", ejemplifica el CEO. "Esa es la filosofía que nosotros replicamos", asegura.

"No es una actividad económica orientada al lucro, y por lo tanto no se rige bajo la regulación de las empresas, que obliga a declarar los beneficios, tiene implicaciones fiscales... No hay beneficios, solo una compartición de costes, como en la mayoría de la economía colaborativa", concluye Escassi.

Mediación ante el riesgo alimentario

"Siempre que hay comida de por medio puede haber algún tipo de problema, desde que no siente bien, hasta que haya una intolerancia, o incluso casos más graves", reconoce Escassi. En este caso, desde la plataforma se comprometen a mediar y buscar una compensación por las dos partes, siempre que se entienda que está hecho con buena voluntad.

"Todos los usuarios de Yoomers, cuando se apuntan a la plataforma, al aceptar los términos se adhieren a un catálogo de buenas prácticas, donde la gente entiende que si ocurre algo se va a solucionar por las buenas", explica el CEO. Términos que también descargan de responsabilidades a Yoomers, "como ocurre en otras aplicaciones de economía colaborativa", concluye Escassi.

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