Pymes y Emprendedores

¿START-UP O FINISH-UP?

  • El fracaso es la parte esencial del ecosistema emprendedor
  • Las causas de la elevada tasa de mortalidad no son únicas
  • El ecosistema emprendedor necesita y ofrece una oportunidad única para el futuro de las universidades
Pablo Rivas, CEO y fundador de Global Alumni
Madrid

La historia de los grandes triunfadores de las nuevas tecnologías como Zuckerberg, Jobs o Bezos, emprendedores con personalidades arrolladoras, una exposición pública constante y éxito empresarial, ha generado parte del mito onírico del fundador de start-ups que, con una idea brillante y un garaje, es capaz de crear un nuevo mercado y triunfar en un mundo globalizado.

Pero tras éstas y otras experiencias de éxito se esconde, con menos publicidad, sin repercusión pública ni atención social, otra realidad bien distinta. Las start-ups también fracasan y su tasa de mortalidad en los primeros años de vida es asombrosamente alta.

Un estudio ya clásico encabezado por investigadores de las Universidades de Berkeley y Stanford que analizó más de 3200 start-ups, el Startup Genome Project, cifraba la tasa de fracaso de estas empresas en la cota del 90%, y en el caso del 10% que sí tenían éxito también sufrían experiencias de crisis graves que las expusieron a la desaparición. Estos datos han venido siendo confirmados, con leves diferencias estadísticas, por análisis posteriores de Bloomberg, Forbes o Kaufman Foundation. Podemos afirmar, por tanto, que el fracaso es la parte esencial del ecosistema emprendedor, y debemos analizar las causas para entender y ofrecer soluciones a este fenómeno.

Las causas de la elevada tasa de mortalidad no son únicas y difieren en cada experiencia empresarial, pero sí se pueden identificar algunas comunes. El estudio de la consultora CB Insights, The top 20 reasons Startups fail, publicado en febrero de 2018, identificaba después de analizar 101 casos como las causas más frecuentes la saturación del mercado, ya existe o es un producto innecesario; la falta de financiación para el desarrollo; o la mala selección del equipo profesional.

En una perspectiva más general se puede afirmar que las start-ups mueren por tres motivos; el proyecto, las personas o el dinero. Para emprender, y más aún para ser un emprendedor y llevar tu empresa a unas cuotas de éxito razonables, no solo se necesita una buena idea, sino un proyecto bien definido, un líder que construya un equipo capaz de llevarlo a cabo y los recursos económicos necesarios. Ya sean propios o ajenos.

Los emprendedores españoles tienen estudios universitarios superiores, la formación universitaria es el lugar donde se deberían ofrecer respuestas a las preguntas claves del emprendimiento

Si tenemos en cuenta el perfil del emprendedor español que nos ofrece el "Mapa del Emprendimiento" de South Summit 2018, el 93% de los emprendedores españoles tienen estudios universitarios superiores, la formación universitaria es el lugar donde se deberían ofrecer respuestas a las preguntas claves del emprendimiento y soluciones que mejoren las tasas de fracaso de las start-ups.

El ecosistema emprendedor necesita y ofrece una oportunidad única para el futuro de las universidades. Éstas deberían enfocarse en resolver dos cuestiones: proyectos bien definidos a través del estudio y el análisis, y equipos detecta talentos que sepan cómo integrarlos para que funcionen. Dejaré el tema de la financiación para el legislador que a día de hoy tiene los deberes sin hacer y crea una enorme desventaja para el ecosistema español.

El ciclo económico se está agotando y las empresas y universidades no tendrán una segunda oportunidad para acometer en profundidad los cambios

Tenemos la oportunidad de unir la potencia de las nuevas tecnologías en la formación presencial y online con la capacitación para el emprendimiento con el acceso a los programas formativos de las mejores universidades del mundo como un medio para un fin mayor.

No podemos esperar más para llevar a cabo esta transformación. El ciclo económico se está agotando y las empresas y universidades no tendrán una segunda oportunidad para acometer en profundidad los cambios y revertir la tasa de finish up del ecosistema emprededor.

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