Pymes y Emprendedores

Mazinn, la 'startup' que conecta las marcas tradicionales con los más jóvenes

  • Ha colaborado con empresas como Mahou o Telepizza
Equipo de Mazinn

Las marcas tradicionales buscan nuevas fórmulas que les ayuden a conectar con la generación Z, es decir, los jóvenes nacidos entre mediados de los 90 y la primera década del siglo XXI.

De esta manera nace Mazinn, una startup formada por seis jóvenes, de entre 20 y 24 años, que quieren acercar las marcas tradicionales a su generación: marcas completamente desconectadas de este colectivo, que necesitan identificar "su tribu" para empezar a entender dónde y cómo conectar con ellos; y marcas que tienen claro a quién se dirigen pero no saben cómo hacerlo. Para ellas Mazinn diseña nuevas acciones, junto a jóvenes de esta edad, donde ellos mismos solucionan los problemas que plantea la marca.

"Decidimos llevar a cabo el proyecto ya que dos de los fundadores somos estudiantes del grado en Liderazgo, Emprendimiento e Innovación de TeamLabs en Madrid y en el grado nos hicieron buscar necesidades dentro del mercado. Descubrimos que la comunicación y la conversación entre las marcas y nuestra generación no es suficientemente real ni honesta, bajo nuestro punto de vista", explica Álvaro Justribó, cofundador de Mazinn.

Errores que cometen

Tras trabajar para grandes empresas, Mazinn ha conseguido identificar los errores más habituales que cometen, los cuales les están alejando cada vez más del nuevo consumidor. Uno de los errores es tratar a esta generación "como un todo".

Se trata de la generación más heterogénea. "No por hablar de trap, las marcas van a conectar con todos los chicos de 16-24 años. Es clave entender a qué nicho se dirigen, cuanto más concreto sea es mejor", asegura Adrián Ballester, cofundador de Mazzin.

Otra característica de la generación Z es que quieren que se les tenga en cuenta en la toma de decisiones, por lo que es un error que las empresas diseñen productos presuntamente dirigidos a un target joven desde un equipo de marketing compuesto únicamente por profesionales sénior.

Asimismo, otro error muy habitual es que las marcas pongan el foco únicamente en Internet cuando se dirigen a esta generación. Aunque son nativos digitales, los jóvenes también viven en el mundo físico. Según Mazinn, a la generación Z les encantan las marcas que están presentes de manera original en el mundo online y en el offline.

"Los jóvenes buscamos experimentar y así definir nuestra personalidad. Buscamos poder expresarnos y un grupo social que comparta y respete nuestras convicciones. Por lo tanto, queremos que los logos que ponemos en nuestra ropa, los cereales que desayunamos o cualquier marca que consumimos, represente nuestros valores y forma de vida y potencie así nuestra personalidad. Todo esto creando una relación con ellas que combine el mundo digital con experiencias offline", afirma Justribó.

De esta forma, Mazinn ha colaborado con empresas como Mahou, Telepizza, Paradores de Turismo, Ayuntamiento de Torrelodones, Vallformosa o Grupo Antolín. Para Paula López Villar, social media manager de Paradores de Turismo, "hemos aprendido a escuchar y entender qué es lo que buscan y qué es lo que quieren los jóvenes de la generación Z, nuestros futuros clientes. Hemos sabido entender cuáles son nuestros problemas y motivos por los que todavía somos un gran desconocido para ellos".

Por otro lado, la startup cuenta con una comunidad de jóvenes muy activa en la que se genera información y opinión sobre lo que les gusta o no de las marcas con las que se relacionan.

Una información muy valiosa que trasladan a las marcas para que escuchen las demandas de los jóvenes y ajusten su oferta a estas preferencias. "Somos el altavoz de nuestra generación. Queremos marcas honestas y transparentes, comprometidas con las personas y con una personalidad auténtica", aseguran desde Mazinn.

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