Fondos

El patrimonio en fondos socialmente responsables crece un 30% en España

madrid

Hoy gestionan un patrimonio de 2.104 millones de euros, frente a los 1.637 millones que tenían al cierre de 2017. Pese al incremento, lo cierto es que en porcentaje sobre el total del patrimonio, el 0,81%, la presencia de ISR sigue siendo residual.

La inversión socialmente responsable se ha convertido en la gran temática de inversión y eso se ve en que ya no hay prácticamente gestora que no haya incidido en los últimos años en la necesidad de aplicar criterios extra financieros ESG a sus inversiones o productos en mayor o menor medida. Las españolas, aunque a un ritmo menor, tampoco se han quedado atrás en empoderarse con esta tendencia de mercado y poco a poco están implementando en sus carteras y productos ese componente responsable que cada vez demandan más inversores, sobre todo institucionales.

Sin embargo, en España el peso del ISR en la gestión de activos sigue siendo residual ya que, según los datos de VDOS apenas supone el 0,81 por ciento del total del patrimonio (2.104 millones de euros) incluyéndose en la clasificación que realiza VDOS se incluyen tanto los fondos español clasificados como ISR como los productos de gestoras extranjeras accesibles para el inversor español.

La buena noticia es que, pese a su bajo peso en el total del patrimonio, sí se está viendo un incremento importante en la aplicación de estos criterios a la hora de gestionar ya que en 2017 el total de activos ISR era de 1637 millones, lo que deja el crecimiento anual en niveles del 28%. Por gestoras, las que cuentan con un mayor número de productos ISR (ESG por sus siglas en inglés) son BNP Paribas AM con algo más de 70 fondos clasificados como tal, Candriam, con 70 fondos de este tipo y Vontobel AM con poco más de 30. En cuanto a las españolas, en los primeros puestos por número de fondos gestionados con estos criterios figuran firmas como Santander AM, GVC Gaesco Gestión y Rentamarkets.

La publicación del informe de VDOS coincide con la presentación que ha realizado Amundi, una de las mayores gestoras europeas, de un estudio en el que se analiza uno de los puntos que más se analizan a la hora de estudiar este tipo de inversiones: la rentabilidad de los productos ISR en comparación con la inversión más tradicional. En él analizan el comportamiento de la inversión ISR desde 2010 a 2017 y concluyen que si bien este sesgo penalizó a los inversores, tanto activos como pasivos, entre 2010 y 2013, fue una fuente de rentabilidad entre 2014 y 2017 tanto en Europa como en Norteamérica. "Por ejemplo, comprando las acciones best in class (20% mejor clasificadas) y vendiendo las acciones worst in class (20% peor clasificadas) habría generado una rentablidad anualizada del 3,3% en Norteamérica y del 6,6% en la Eurozona en el periodo 2014-2017; siendo estas cifras -2,70% y -1,20% respectivamente entre 2010 y 2013", afirman en el estudio.

Por tipo de inversión, concluyen que el factor medioambiental y el de buen gobierno corporativo han sido los que han aportado mayor rentabilidad aunque inciden en que el aspecto social de las inversiones empezó a tener una influencia positiva desde 2015 ya que es ahora cuando el mercado empieza a ponerlo en precio. "Dado que los precios de las acciones reflejan el balance entre la oferta y la demanda, nuestro análisis muestra que los criterios ESG influyen en el comportamiento de los mercados de acciones. Es evidente que los riesgos ESG extra-financieros se han convertido en riesgos financieros y que la dinámica actual de valoración de activos favorece a los inversores ESG", apunta Thierry Roncalli, Director de Análisis Cuantitativo de la gestora que, por cierto, se ha marcado como objetivo incluir criterios ESG en todas sus inversiones de cara al año 2021.

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