El fabricante sueco de automóviles Volvo Cars, perteneciente al grupo estadounidense Ford, anunció hoy el despido de 3.000 trabajadores, 2.700 de ellos en Suecia, debido al descenso en las ventas y las pérdidas acumuladas.
Se trata del tercer recorte de plantilla realizado por la firma sueca en los últimos cuatro meses. Volvo Cars presentó el pasado 25 de junio un plan para reducir costos por 4.000 millones de coronas suecas (unos 426 millones de euros) que incluía el despido de 1.200 trabajadores, más 300 en el extranjero y 500 consultores externos.
A mediados de septiembre la compañía aumentó la cifra de despidos a 900 adicionales. La firma sueca ya había reconocido hace una semana que habría una tercera ronda de recorte de plantilla, aunque eludió entonces hablar de cifras concretas, si bien la televisión pública sueca SVT la fijó en 1.000 empleados, citando un informe interno de la empresa.