Flash Ecoley

El despacho Ramón y Cajal incorpora como socio al abogado del Estado Alfonso Cárcamo

  • Desarrollará su labor en las áreas de Mercantil y de Mercados del bufete
  • Tiene más de 17 años de experiencia tanto en el sector público como en el Privado
El abogado del Estado, Alfonso Cárcamo. eE

El despacho Ramón y Cajal Abogados ha incorporado al abogado del Estado, Alfonso Cárcamo como nuevo socio del área Mercantil y de Mercados del bufete. Alfonso Cárcamo tiene más de 17 años de experiencia tanto en el sector público como Abogado del Estado como en el sector privado.

Dentro de su amplia trayectoria profesional, Alfonso fue director general de los servicios jurídicos y secretario del consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Posteriormente fue secretario de la Comisión rectora y director de la Asesoría jurídica del FROB, secretario general de BMN y director corporativo de la Asesoría Jurídica de Participadas y Negocios Asociados de Bankia.

Actualmente su actividad profesional estaba vinculada al fondo de inversión Cerberus Capital Management al que seguirá prestando servicios a través de Ramón y Cajal Abogados.

Alfonso se incorpora como socio del área de Mercantil y de Mercados. Francisco Palá, socio director de la Firma, expresa su gran satisfacción con esta incorporación y destaca "el enorme talento de Alfonso, así como su gran valía tanto profesional como personal, que sin duda contribuirá al mejor desarrollo de la Firma".

Por su parte, Alfonso subraya que "me encuentro enormemente ilusionado con el proyecto. Entro a formar parte de una Firma que siempre he valorado muy positivamente y en la que conozco a muchos de sus socios".

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.