Firmas

¿Qué está pasando -y qué pasará- con el precio de la electricidad?

La subida imparable de la factura de la luz está siendo motivo de preocupación tanto entre consumidores como entre productores y empresas. Y es lógico, porque la electricidad es un factor básico para el desarrollo, y su encarecimiento se traduce, automáticamente, en un elemento de desventaja. Al final, no se trata sólo de un asunto de política energética, sino, que también impacta en la economía y en la sociedad.

Es importante recordar que, cuando hablamos del precio de la electricidad, nos referimos al precio de la generación de ésta, que representa entre un 30 por ciento y un 50 por ciento de la factura final. A ello se suman otros costes del sistema como el transporte, la distribución, los impuestos, la potencia, etc.

No es difícil prever que, gradualmente, se irán desmantelando las centrales de carbón y que, en paralelo, las energías renovables -sobre todo la eólica y la solar- irán ganando terreno

La tendencia alcista que hemos venido observando desde mayo fundamentalmente se está dando en el carbón y en las nucleares. El motivo no es otro que el proceso de descarbonización en el que estamos inmersos desde hace algún tiempo. No se trata de una tendencia local, sino global e ineludible, ya que la Unión Europea ha marcado a todos los países objetivos de reducción de emisiones de CO2. El carbón es un fuerte emisor de CO2, es lógico que esta fuente sea de las primeras en las que se está trabajando para cumplir con los objetivos medioambientales. No es difícil prever que, gradualmente, se irán desmantelando las centrales de carbón y que, en paralelo, las energías renovables -sobre todo la eólica y la solar- irán ganando terreno. En concreto en España, aunque hasta ahora buena parte de las inversiones se centraban en la energía eólica, en los próximos años se observará un aumento de la energía solar.

Otro factor fundamental en el incremento de la factura eléctrica es el precio de las materias primas -el carbón, el gas o el brent-, que ha subido entre un 20 por ciento y un 30 por ciento. En el caso del carbón, este encarecimiento se debe, en buena parte, a su carácter contaminante. La tecnología para minimizar su impacto medioambiental es cara y, además, en su precio repercuten las penalizaciones y las compras de derechos de emisión a las que están obligados los productores. Este último factor es el principal motivo por el que el precio de la energía está experimentando un encarecimiento sin igual. En menos de un año, el precio de los derechos de emisión ha pasado de 5-7 euros a 25 euros por tonelada y eso, por supuesto, se refleja en nuestra factura. Hasta 2014 todas las instalaciones renovables se acogían a un régimen especial por el que tenían derecho a percibir subvenciones o primas adicionales al precio regular de producción. Al cambiar la normativa, las nuevas plantas de renovables han empezado a realizarse por subastas y ha cambiado su modelo de negocio. Para financiarse, han apostado por los contratos de venta de energía a largo plazo, conocidos como PPA (Power Purchase Agreement), de una media de 10 años. Ambas partes sacan ventajas de este modelo: una parte se asegura sus ingresos, mientras que la otra parte fija sus costes de aprovisionamiento de electricidad. En realidad, no se trata de un modelo nuevo, pero si antes se daba fundamentalmente entre productores y suministradores, ahora también las empresas y los grandes consumidores tienen acceso a este producto, pudiendo así fijar sus precios a largo plazo.

De hecho, en los próximos años veremos un importante crecimiento de los PPA en España, y es que para la industria y las empresas representan un cambio muy importante. Un PPA individual permite la contratación directa con la instalación, pero además existe el modelo de PPA virtual, que permite la agrupación del consumo de empresas incluso a nivel internacional. De esta manera, las multinacionales con distintas filiales europeas podrían agrupar todos esos consumos en un mismo PPA virtual.

La estabilidad legislativa será crítica para consolidar la confianza internacional y de los inversores, que a su vez influirá, por supuesto, en la estabilidad del mercado y en el precio final de la luz

Por otro lado, si nos remitimos a los cambios propuestos por el Gobierno, se ha valorado muy positivamente la eliminación del impuesto de generación eléctrica del 7 por ciento, una medida relativamente fácil de implantar y que ha logrado bastante consenso entre los actores del mercado. Queda por ver, no obstante, cómo y si se harán efectivas otras medidas a medio largo plazo, como el autoconsumo y la mejora del almacenamiento de la electricidad, para fomentar las pequeñas redes o microgrids.

Lo que está claro es que vamos hacia un mercado único europeo también a nivel energético. A nivel nacional, será fundamental contar con un consenso general para el nuevo plan energético (esperado para finales de año), que marque hacia adónde nos dirigimos: qué pasará con el autoconsumo, las nucleares, las centrales de carbón, los desarrollos renovables, la generación distribuida, el coche eléctrico… todos ellos temas fundamentales para los próximos 15 años. La estabilidad legislativa será crítica para consolidar la confianza internacional y de los inversores, que a su vez influirá, por supuesto, en la estabilidad del mercado y en el precio final de la luz.

comentariosforum3WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

forum Comentarios 3

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Pablo
A Favor
En Contra

Hay que señalar una parte del artículo que no está claro o lleva a confusión. La noticia indica que el precio se ve incrementado por las nucleares, pero no el porqué. Las nucleares son una de las fuentes más baratas de generación, este verano han parado almaraz y valdellos por mantenimiento, por lo tanto el precio de la subasta ha subido.

El precio ha subido por la falta de nucleares contribuyendo en la generación, no por la subida del precio de estas

Puntuación 3
#1
Ismael
A Favor
En Contra

Esperaba encontrar en este artículo porque tenemos de las energías más caras de Europa y sin embargo, lejos de comparar con otros países parece que solo quiere justificar el porque está alta en nuestro país. Y yo me pregunto, si todas estas justificaciones afectan de igual manera a todos países de la UE, ¿porque seguimos teniendo de las energías más caras?

Puntuación 1
#2
Ismael
A Favor
En Contra

Tenemos de las energías de Europa más caras y sin embargo, lejos de comparar con otros países parece que solo quiere justificar el porque está alta en nuestro país. Y yo me pregunto, si todas estas justificaciones afectan de igual manera a todos países de la UE, ¿porque seguimos teniendo de las energías más caras?

Puntuación 1
#3