Especial Turismo 2020

Destino "gourmet": España atrae a más de 260.000 comensales

  • España es un enclave único para el turismo
Madrid

La situación geográfica, el clima y una historia llena de mezclas culturales, hacen de nuestro país uno de los más ricos, y más si hablamos de comida. La gran variedad y calidad de pescados, mariscos, carnes, productos agrícolas, vinos o aceites que encontramos convierten España en un enclave único para el turismo.

España es una potencia global en gastronomía, de hecho, en 2018, más de 260.000 turistas visitaron España por gastronomía, un 16,7 por ciento más que el año anterior, que sumaron [una facturación] más de 15 millones de euros, con un incremento del 65,6% evidenciando la importancia enorme del turismo gastronómico, según datos informe "La gastronomía en la economía española", elaborado por KPMG. Se gastaron más de 18 millones de euros en gastronomía. Hoy, la actividad gastronómica representa el 33 por ciento del PIB y supone el 20 por ciento del empleo". Y, es que los turistas eligen España motivados por la gastronomía por tres motivos: la materia prima, la forma de comer y la hospitalidad.

La competencia vía precios ha ido dando paso a una búsqueda de más calidad, lo que ha permitido posicionar algunos productos gastronómicos españoles en la franja premium del mercado internacional y a algunos de sus restaurantes entre los mejores del mundo año tras año.

Además, en los últimos años el turismo gastronómico ha crecido y ahora supera el 15 por ciento. Es decir, 15 de cada 100 turistas viajan a España por su la comida. Además, es el quinto país del mundo con más estrellas de Michelín y el país con más restaurantes en la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo, un total de 7, 3 de los cuales figuran en el top 10.

Según el informe de Ostelea, School of Tourism & Hospitality "Turismo gastronómico y enoturismo en España: gasto, distribución y perfiles", Cataluña es la Comunidad Autónoma con más estrellas Michelin. Cuenta con un total de 54 estrellas. Junto con el País Vasco y Madrid ostentan más de la mitad de las estrellas del país.

El turismo gastronómico representa una oportunidad para revitalizar y diversificar constantemente el turismo, promover el desarrollo económico local, involucrar a muchos sectores profesionales diferentes y traer nuevos usos al sector primario. Por lo tanto, el turismo gastronómico contribuye a promover y marcar destinos, mantener y preservar las tradiciones y diversidades locales, y aprovechar y recompensar la autenticidad.

La comunidad autónoma favorita de los españoles para hacer viajes y escapadas gastronómicas es Andalucía, seguida de Galicia y País Vasco. Así lo apunta el II Estudio de la demanda de turismo gastronómico en España realizado por la consultora especializada Dinamiza en colaboración con la dirección general de Turismo de la Comunidad de Madrid y el grupo González Byass. El estudio analiza también la imagen de las comunidades autónomas teniendo en cuenta su atractivo gastronómico y en este apartado Galicia está posicionada como la comunidad autónoma con mayor atractivo gastronómico, con 3,71 puntos sobre 4.

La estación preferida para viajar, comer y degustar nuestros vinos es el verano. De hecho, uno de cada cuatro turistas internacionales planificó sus vacaciones de 2019 en base a la gastronomía, según una estudio desarrollado por OpenTable, la plataforma de reservas online de restaurantes líder mundial.

El 40% del gasto para "comida"

El 40 por ciento del gasto turístico mundial, según un estudio elaborado por el comparador de seguros de viaje Acierto.com, que ha analizado la situación del gastroturismo, desde un punto de vista tanto social como económico. Además, según el estudio de KPMG, el gasto medio en las propuestas culinarias se sitúa e 246,5 euros, siendo los viajeros procedentes de Latinoamérica los que más presupuesto les dedican, con 418,60 euros, seguidos de los de Estados Unidos, con 390,50 euros, yRusia, con 346 euros. En el extremo contrario, se sitúa Francia, con 179 euros de media, y Austria, con 184 euros.

Por otro lado, se destaca también que si ocho de cada diez visitantes eligen el destino en función de la gastronomía, tan solo el 28 por ciento de estos son turistas gastronómicos puros. Este tipo de visitantes suele ser un hombre o mujer de entre 35 y 55 años, con un poder adquisitivo medio-alto, que viaja en pareja, en estancias de dos o tres jornadas, durante las que gastan un mínimo de 250 euros diarios. Concretamente, este tipo de turista visita webs y sitios especializados previamente y cuyas actividades preferidas son comer en restaurantes, ir de tapas, comprar productos e ingredientes locales y visitar mercados.

Innovación tecnológica

Los expertos destacan que la innovación tecnológica en la industria y creativa en la cocina, seguirá siendo un eje para garantizar el crecimiento económico del sector gastronómico, tanto en el mercado interno como global. Asimismo, la dieta mediterránea cuenta con una potente aceptación internacional, ligada a la salud, algo que puede plantear interesantes oportunidades de negocio para los productos y los cocineros españoles. No solo los que ostentan estrella Michelin, los turistas eligen España por la tortilla, la paella, el salmorejo, las tapas, el cocido o el marmitako.

El gasto de los enoturistas crece en las Rutas del Vino de nuestro país

A lo largo de los siglos, el vino ha sido una parte integral del patrimonio cultural, histórico y tradicional de una región y ha contribuido a moldear su identidad y la de sus habitantes. Blancos, rosados, tintos, finos, cavas, espumosos… Si está bien planificado, el enoturismo puede convertirse en una herramienta poderosa para mejorar y preservar el patrimonio cultural de la región. Hacer enoturismo en España va mucho más allá de catar vinos. Es una experiencia que nos lleva a dormir entre viñedos, conocer bodegas centenarias o vanguardistas, recibir clases a cargo de expertos sumilleres…

Hoy, la superficie mundial de viñedo (independientemente del destino final de la producción de las uvas, incluidas la superficie todavía no productiva) alcanzó en 2018 a las 7,4 millones de hectáreas y es ligeramente superior a la de 2017 (+24.000 ha). España sigue siendo el país líder en superficie de viñedo, con 969.000 ha, por delante de China (875 miles de hectáreas-mha) y Francia (793 mha). La superficie vitícola china sigue creciendo (+10.000 entre 2017 y 2018). Por otra parte, los viñedos de la Unión Europea parece que han frenado su ritmo de descenso y se han situado en 3,32 millones de hectáreas en 2018 (+10.000 ha/2017).Hoy, cerca de 3 millones de turistas dejan más de 80 millones de euros en sus visitas a bodegas y museos del vino en España, según los últimos datos del informe anual de la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN). El gasto medio del turista del vino continúa aumentando y se sitúa en 161,9 euros por persona y día, frente a los 156,6 del informe precedente. Los viajes en pareja, con amigos o compañeros de trabajo continúan siendo las formas más comunes entre los enoturistas de las Rutas del Vino de España. Entre los enoturistas son más frecuentes las mujeres (55,3 por ciento) que los hombres (44,7 por ciento) y con una edad de entre 46 y 65 años, aunque cada vez es mayor el número de personas de entre 36 y 45 años (38,2 por ciento) y 18 y 25 años (6,9 por ciento) que consumen este tipo de turismo. Con respecto a la distribución entre visitantes de procedencia nacional y de procedencia internacional, se observa que el 74,0 por ciento de los visitantes (2.191.706) son nacionales, mientras que el 26,0 por ciento son internacionales (769.673).

Hoy, la superficie mundial de viñedo (independientemente del destino final de la producción de las uvas, incluidas la superficie todavía no productiva) alcanzó en 2018 a las 7,4 millones de hectáreas y es ligeramente superior a la de 2017 (+24.000 ha). España sigue siendo el país líder en superficie de viñedo, con 969.000 ha, por delante de China (875 miles de hectáreas-mha) y Francia (793 mha). La superficie vitícola china sigue creciendo (+10.000 entre 2017 y 2018). Por otra parte, los viñedos de la Unión Europea parece que han frenado su ritmo de descenso y se han situado en 3,32 millones de hectáreas en 2018 (+10.000 ha/2017).Hoy, cerca de 3 millones de turistas dejan más de 80 millones de euros en sus visitas a bodegas y museos del vino en España, según los últimos datos del informe anual de la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN). El gasto medio del turista del vino continúa aumentando y se sitúa en 161,9 euros por persona y día, frente a los 156,6 del informe precedente. Los viajes en pareja, con amigos o compañeros de trabajo continúan siendo las formas más comunes entre los enoturistas de las Rutas del Vino de España. Entre los enoturistas son más frecuentes las mujeres (55,3 por ciento) que los hombres (44,7 por ciento) y con una edad de entre 46 y 65 años, aunque cada vez es mayor el número de personas de entre 36 y 45 años (38,2 por ciento) y 18 y 25 años (6,9 por ciento) que consumen este tipo de turismo. Con respecto a la distribución entre visitantes de procedencia nacional y de procedencia internacional, se observa que el 74,0 por ciento de los visitantes (2.191.706) son nacionales, mientras que el 26,0 por ciento son internacionales (769.673).

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