Especial medio ambiente

Repsol avanza en la transición energética y en la reducción de emisiones

Repsol trabaja para dar respuesta de forma responsable y sostenible a la creciente demanda de energía y, a la vez, apuesta de forma decidida y contundente por la sostenibilidad como eje imprescindible para generar valor hoy y en el futuro.

Las energías renovables desempeñarán un papel cada vez más importante en la tarea de construir un mundo de bajas emisiones en una transición energética que trae consigo profundos cambios en los patrones de consumo y en los que la economía circular y colaborativa cobran fuerza. Repsol ha decidido estar a la vanguardia de esta transición, que supone un reto para todas las empresas del sector y que va a evolucionar con el impulso de la tecnología y de la digitalización. Por ello, en la reciente actualización estratégica, la energética ha decidido darle un empuje definitivo con la entrada en el sector eléctrico y en las renovables, uno de los segmentos con mayor crecimiento futuro. Se trata de ser una compañía multienergética que ofrece a sus clientes también gas, electricidad y todos los servicios alrededor de la energía. Impulsa negocios bajos en carbono rentables, reforzando la apuesta por la tecnología en la industria, al tiempo que reduce las emisiones en operaciones y productos, guiados por el compromiso con los objetivos globales en la lucha contra el cambio climático.

Para ello, se han previsto inversiones de 2.500 millones de euros entre 2018 y 2020 en negocios de bajas emisiones, con el objetivo de alcanzar 2,5 millones de clientes minoristas de gas y electricidad en España a 2025, con una cuota de mercado superior al 5 por ciento y una capacidad de generación baja en emisiones de alrededor de 4.500 megavatios. Y desde la aprobación de esa actualización estratégica ya se han dado pasos, como la adquisición de la posición comercial y 2.350 megavatios de generación de bajas emisiones de Viesgo por 750 millones de euros, una operación que permitirá a Repsol consolidarse como un actor relevante en el mercado español de la electricidad.

Estrategia de energía y carbono

El compromiso de Repsol en la lucha contra el cambio climático uno de los pilares de su estrategia desde hace más de dos décadas. Lo impulsa a través de distintas iniciativas, como la apuesta por la economía circular, acuerdos con instituciones y organismos globales y gracias a la labor que realiza a través de su Fundación.

Además, cuenta con una estrategia de energía y carbono que fija un objetivo de reducción de emisiones de CO2 de 2,1 millones de toneladas entre 2014 y 2020, con un cumplimiento ya conseguido de 1,4 millones de toneladas en el periodo 2014-2017.

Repsol también participa en la Oill and Gas Climate Initiative (OGCI), en la que, junto a otras doce compañías relevantes del sector, aplica mejores prácticas y comparte experiencias en la lucha contra el cambio climático.

Economía circular

La economía circular es una seña de identidad para la compañía que preside Antonio Brufau. Es firmante del Pacto por una economía circular -compromiso de los agentes económicos y sociales 2018-2020, por el que empresas, administraciones y entidades sociales españolas se comprometen con el fomento de esta nueva concepción de la vida económica- y ya ha identificado más de 160 en 12 unidades de negocio diferentes para promoverla. Repsol espera ahorrar en costes, obtener nuevos ingresos con productos o servicios y mejorar el desempeño ambiental.

En su apuesta por esta economía circular, la petrolera colabora con varias decenas de empresas externas que puedan contribuir a nuevos proyectos. De la misma manera, Repsol participa en en grupos de trabajo nacionales e internacionales (CEOE1 , Cámara de Comercio, COTEC2, CEPS3 , World Economic Forum, Plastics Europe, Comisión Europea, etc.) y ha creado una red de interna con expertos de los diferentes negocios y áreas de la compañía.

Una de las iniciativas circulares puesta en marcha es la de los asfaltos cien por cien reciclables. En colaboración con Sacyr, este proyecto permite disminuir los residuos destinados a vertedero y reducir la huella hídrica y las emisiones de C02, así como, los parámetros ambientales derivados de vertido (lixiviados, etc). La tecnología que utiliza permite la reutilización del asfalto envejecido de la carretera a tasas del 100 por ciento, empleando emulsión bituminosa.

Asimismo, la compañía ha impulsado proyectos basados en la reutilización del agua, donde Repsol desarrolla una gestión sostenible de los recursos hídricos mediante la búsqueda continua de soluciones para garantizar su uso responsable y eficiente, preservar su calidad y avanzar hacia un modelo de economía circular. Una muestra de ello es la evolución del índice de agua reutilizada, que en 2017 aumentó un 45 por ciento respecto a 2016 (pasando de 10.292 kilotoneladas de agua reutilizada a 14.995 kilotoneladas).

Otros proyectos que desarrolla Repsol están enfocados al reciclaje químico de corrientes de residuos plásticos (Proyecto Zero) o a la comercialización de poliolefinas que incorporan un porcentaje de producto reciclado. Asimismo, Repsol ha suscrito el Compromiso Voluntario Plastics 2030, que la asociación de fabricantes PlasticsEurope ha lanzado con el objetivo de que el 60 por ciento de los envases de plástico comercializados en la UE sean reciclables o reutilizables en 2030.

Desarrollo sostenible

La estrategia de Repsol por el desarrollo sostenible pasa por la colaboración con instituciones internacionales. Muestra de ello son dos recientes acuerdos suscritos. En primer lugar, la compañía y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han firmado un acuerdo que facilita el avance del desarrollo sostenible en los cerca de 20 países en los que comparten presencia. El acuerdo facilita la colaboración en apoyo del desarrollo de las comunidades y la protección de los derechos humanos a través de iniciativas que promueven el progreso económico local y social y el respeto al medio ambiente, ayudando a las comunidades locales en sus esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Anteriormente, ambas organizaciones trabajaron en proyectos concretos, como en un programa de acceso al agua en La Guajira y en uno de desarrollo comunitario en Cartagena, ambos en Colombia; y en una iniciativa de apoyo a las comunidades locales en Libia.

En segundo lugar, Repsol, junto a su Fundación también colaboran con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) para realizar proyectos de cooperación en los ámbitos de la educación, la ciencia y la cultura, compromiso que ha sido rubricado en septiembre con un acuerdo.

La propia Fundación Repsol cuenta además con proyectos relacionados con energía y medioambiente: Un Fondo de Emprendedores, Aprendenergía (actividades para acercar, de forma divertida, el mundo de la energía a los más jóvenes), Energía con conciencia (proyecto educativo sobre energía y eficiencia energética), Aula móvil (proyecto educativo que pretende fomentar en los escolares el interés por la ciencia, la energía y el uso responsable y eficiente de los recursos energéticos), entre otros.

Inversiones ambientales

Volcada en su compromiso con la sociedad, Repsol lleva a los entornos en los que opera iniciativas concretas de respeto medioambiental. Un ejemplo claro se desarrolla en las playas de Tarragona, donde la compañía promueve desde 2012 el balizamiento ecológico mediante la instalación de biotopos submarinos, que ayudan a regenerar y atraer flora y fauna marinas.

Además, invierte en oportunidades de negocio innovadoras que cuidan el medioambiente y realiza inversiones en startups que proponen soluciones en eficiencia energética, gestión de recursos y de economía circular. Ejemplo de ello es Sorbwater, empresa noruega a la vanguardia en el tratamiento de aguas industriales. Se mejora la huella ambiental y se potencia su uso en entornos donde se pueda reutilizar el agua de formación tratada para usos pecuarios.

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