Especial medio ambiente

El sector privado, cada vez más alineado con los objetivos de París

Imagen: Dreamstime.
Madrid

El sector privado parece estar reforzando su compromiso medioambiental e incorporando cada vez más claramente la sostenibilidad en los planes estratégicos. A los criterios puramente ecológicos se añaden los argumentos que apuntan a que la sostenibilidad es, en realidad, muy rentable para las empresas.

La Business and Sustainable Development Commission (BSDC), una organización creada precisamente para justificar la pertinencia económica de incluir la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el plan corporativo, señala que alcanzar los ODS podría generar 12 billones de dólares en oportunidades de negocio cada año hasta 2030, cerca del 10% del PIB global estimado para ese año. En sectores de todo tipo, desde alimentación y agricultura a energía, pasando por salud y bienestar.

Como explica Andre Toh, director de Modelos y Economía en EY Asean Valuation, "integrar los criterios ESG -vale decir medioambientales, sociales y de buen gobierno- en la toma de decisiones de la empresa a menudo redunda en una mayor eficiencia operativa y de procesos y, en consecuencia, ayuda a mejorar el beneficio". La quinta encuesta global de EY a inversores institucionales sobre cambio climático y sostenibilidad lo corrobora: las empresas líderes mundiales en sostenibilidad según el ranking Global 100 de Corporate Knights -una empresa de investigación financiera- superaron a sus homólogas en beneficio neto y ebitda en el 73% y el 61% de los sectores analizados, respectivamente. En 2021 tres compañías españolas figuraban en este índice: Acciona, Iberdrola e Inditex.

Al mismo tiempo, caben pocas dudas sobre la necesidad de actuar de manera decisiva para evitar un desenlace . El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (conocido por las siglas IPCC) advierte que las temperaturas seguirán subiendo al menos hasta 2050 y que, a menos que se reduzcan drásticamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero (GEI) en las próximas décadas, los umbrales de 1,5 y 2 °C se sobrepasarán en este siglo.

En este contexto, ¿qué tal lo están haciendo las empresas españolas? Desde hace dos años, Pacto Mundial de Naciones Unidas España y la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) tratan de medir este desempeño en un anuario conjunto. En palabras de Víctor Viñuales, director ejecutivo de Ecodes, el informe de este año revela "que las grandes empresas españolas están avanzando en su acción climática, que están conectándose cada vez más a las redes e iniciativas internacionales de vanguardia y que todavía queda mucho por hacer". Se están realizando esfuerzos "importantes", reza el anuario, pero los resultados "evidencian que es necesario hacer más y hacerlo más rápido".

Science Based Targets

Los responsables del Anuario 2021. Acción climática empresarial en España se fijan en varios esquemas de alcance global y el grado de adhesión de las compañías españolas. Una de ellas es la iniciativa Science Based Targets (SBTi), una alianza de varias instituciones medioambientales de referencia, como CDP, el Pacto Mundial de Naciones Unidas, el World Resources Institute y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) creada para posibilitar que las empresas se fijen objetivos sostenibles con una base científica sólida.

A fecha de publicación del informe, el Anuario había contabilizado 36 empresas adheridas a SBTi, 17 de las cuales ya habían establecido objetivos validados por esta organización. Al cierre de este especial, son 2.169 las empresas que en todo el mundo se han adherido a SBTi, de las que el 47% ya contaban con objetivos concretos. En el caso de España, son ya 53 las compañías adheridas y 24 las que cuentan con metas validadas.

El avance es notorio, y España sale relativamente bien parada. Este año, SBTi presentó un informe para comprobar el grado de penetración de los objetivos; la organización cifra en el 20% el nivel mínimo considerado suficiente "para desencadenar un efecto de dominó en sus sectores y cadenas de suministro: la masa crítica", como explica el Anuario de Ecodes y Pacto Mundial de Naciones Unidas España. Nuestro país está entre los que han logrado alcanzar esa ratio.

En lo que sin duda parece haber un claro margen de mejora es en la gestión de las emisiones indirectas de alcance 3, es decir, aquellas generadas por las compañías en el uso de sus productos, el desplazamiento de trabajadores, la producción de materiales o viajes de negocios. En España la proporción de empresas con objetivos SBTi que se han fijado metas para la reducción de estas emisiones no llega al 70%, mientras que la media mundial supera el 90%.

SBTi lanzó en octubre el primer estándar global que permitirá a las compañías fijar objetivos científicos conducentes a lograr el cero neto de emisiones en 2050, meta considerada imprescindible para cumplir el Acuerdo de París y limitar el calentamiento global a 1,5 °C respecto a la época preindustrial. 19 empresas españolas ya se han comprometido a adoptar este estándar.

No obstante, algunas compañías han adelantado su nivel de ambición, comprometiéndose a la neutralidad en carbono en 2040, 10 años antes de lo previsto en París. Entre las 211 empresas firmantes, figuran españolas como Glovo, Acciona, Cabify, Grupo Prosegur, Hotelbeds, Real Betis o Telefónica.

El Anuario 2021 examina asimismo el papel de las compañías españolas en la lista CDP. Esta organización de referencia evalúa cada año desde hace 20 el comportamiento de miles de ciudades, Estados y regiones en lo relativo a cambio climático, seguridad de los recursos hídricos y deforestación. El año pasado más de 9.600 empresas de todo el mundo comunicaron sus resultados con CDP.

En 2020, en Europa respondieron a la encuesta de CDP 1.050 empresas; en España fueron 55, lo que supone un alza del 12,2%, en línea con el ritmo de crecimiento europeo. El 46% de las empresas españolas que participaron mejoraron su desempeño.

Las organizaciones con mejor comportamiento según las métricas de CDP ingresan en la Lista A: en 2020 fueron 277 a escala global. La representación española en esta lista se ha duplicado en un año: de 7 a 16 empresas: Aena, Cellnex Telecom, Cepsa, Dia, Enagás, Endesa, Ferrovial, Logista, Colonial; Meliá Hotels International, Miquel y Costas, Naturgy, Red Eléctrica, Sacyr, Siemens Gamesa y Telefónica.

Algunas de estas nombres se repiten en los índices de sostenibilidad más prestigiosos del mundo. La presencia en índices como FTSE4Good o Dow Jones Sustainability es una buena medida del desempeño en las magnitudes ESG -y también financieras-. Figurar en ellos no solo certifica las credenciales verdes de la compañía, sino que cada vez más constituyen un requisito para accionistas, prestamistas, reguladores y supervisores.

Un total de 15 empresas españolas -en 2020 fueron 1 9- figuran en la última edición del Dow Jones Sustainability World Index (DJSI World): BBVA, Banco Santander, Bankinter, CaixaBank, Ferrovial, Siemens Gamesa, Línea Directa, Grifols, Inditex, Amadeus, Indra, Enagás, Endesa, Iberdrola, Red Eléctrica. En el DJSI Europe aparecen también ACS, Merlin Properties, Telefónica y Acciona.

Agenda 2030

Por otra parte, cada vez son más las compañías españolas que se implican en la consecución de la la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, "un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia" aprobado por Naciones Unidas en septiembre de 2015.

Según la consulta a las empresas españolas llevada a cabo por la Red Española del Pacto Mundial y publicada el pasado noviembre en el informe Contribución de las empresas españolas a la estrategia de desarrollo sostenible 2030, el 81% de las empresas conoce los ODS, y el 47% afirma contar con una política de sostenibilidad o responsabilidad social corporativa (RSE). Sin embargo, un 39% de las pymes y un 60% de los autónomos no lleva a cabo ninguna medida de implantación relacionada con ellos.

En cuanto a las políticas, las tres más extendidas entre las empresas españolas son la política de salud y bienestar para empleados (54%), el código ético (53%) y la política medioambiental (50%). Las políticas relativas a innovación, lucha contra el cambio climático y movilidad sostenible suelen ser las menos frecuentes, especialmente esta última. Solo un 16% de las empresas consultadas afirman disponer de una política de movilidad sostenible, un ámbito muy relacionado con el ODS 11 ciudades y comunidades sostenibles, que también es poco trabajado por las empresas españolas.

Las grandes empresas llevan la voz cantante en lo que atañe al cálculo y reducción de la huella de carbono, pero solo el 63% la miden, se comprometen a reducirla y utilizan energías renovables.

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