Especial medio ambiente

El compromiso de Engie con la descarbonización

  • La compañía pone el foco en la eficiencia energética, los sistemas de energía distribuida, la movilidad sostenible, las ciudades y redes inteligentes y el acceso a la energía, entre otros

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa dictando las agendas en todo el mundo, nos sirve como recordatorio del otro gran desafío que sigue sin resolverse: el cambio climático. ¿Cómo podemos aprovechar lo que estamos aprendiendo de la crisis sanitaria para responder mejor a la emergencia climática?

Covid y neutralidad en carbono

Uno de los efectos de la crisis sanitaria es haber conseguido una reducción histórica de las emisiones de CO2?en 2020, una disminución alcanzada del 8%, seis veces mayor que la disminución vinculada a la crisis financiera de 2007-2008. Sin embargo, no se prevé que estos efectos se mantengan a largo plazo. Las emisiones aumentarán nuevamente con la recuperación de la economía a menos que las inversiones se dediquen a energías limpias e infraestructuras resilientes.

En 2020 se ha producido una reducción histórica de las emisiones de CO2, con una disminución alcanzada del 8%

Pero al mismo tiempo esta pandemia ha revelado un cambio significativo en empresas y ciudadanos quienes ya manifiestan una firme voluntad de movilizarse ante una causa común como es la lucha por el cambio climático.

Acelerar la transición energética

Desde todos los ámbitos de la sociedad, están surgiendo numerosas voces que proponen aprovechar este momento para impulsar una recuperación económica ecológica, resiliente e inclusiva. Este reclamo de una recuperación verde ya no es solo un objetivo, sino, también, una palanca para salir de la crisis sanitaria y recodarnos que somos sociedades vulnerables.

Garantizar que esta transición constituye el núcleo de la estrategia de recuperación económica es una de las prioridades clave de la Unión Europea. En diciembre de 2019 la Comisión Europea presentó el Pacto Verde, una hoja de ruta para transformar la economía europea asignando los recursos disponibles a sectores de futuro: energías renovables, eficiencia energética y movilidad eléctrica.

Este compromiso se ha visto reforzado recientemente por el Fondo de Recuperación acordado por los jefes de Estado y de Gobierno europeos, que apuesta por la transición energética como el eje principal para estimular la economía tras la pandemia y luchar contra el cambio climático.

Estrategia de descarbonización

En este sentido, Engie está firmemente comprometida con este plan de recuperación, encontrándose los objetivos del plan en la intersección de las dos prioridades estratégicas del Grupo:

- Descarbonizar la producción de energía, contribuyendo en el desarrollo de energías renovables: solar, eólica, fotovoltaica e hidrógeno, mejorando el mix energético del país.

- Acompañar a los clientes en su descarbonización, trabajando junto a ellos en la reducción de costes, kWh y toneladas de CO2 emitidos.

La estrategia de Engie está orientada hacia una transición neutra en carbono, por lo que es sostenible, en respuesta a la demanda de producción de energía verde y apoya a sus clientes en su propia transición energética. Es válida para todos, contribuyendo al desarrollo responsable de ciudades y regiones, facilitando el acceso a la energía. Es competitiva, creando las condiciones para un crecimiento sano y sostenible y creando valor para todos sus Grupos de Interés. Y es para el futuro, usando tecnologías innovadoras y soluciones digitales para diseñar nuevos productos, optimizar los costes de producción y mejorar el rendimiento energético.

El propósito de Engie

Engie ambiciona liderar la transición hacia la neutralidad en carbono ofreciendo a terceros los resultados de su propia experiencia. Hace cuatro años, en un mundo cada vez más descarbonizado, descentralizado y digitalizado, la compañía ha decidido reposicionarse para poner la transición energética en el corazón de su negocio. El saber hacer que hoy propone, los medios que utiliza surgen de la transición que aplica.

Con el fin de consolidar el compromiso adoptado por parte de Engie, en 2020 la Junta General de Accionistas de Engie se fijó un nuevo propósito, una nueva razón de ser: conciliar el desempeño económico con un impacto positivo en las personas y el planeta, actuando para acelerar la transición hacia una economía neutra en carbono a través de una reducción del consumo energético y del diseño y puesta en marcha de soluciones más respetuosas con el medio ambiente.

Esta razón de ser inspira su manera de actuar en el día a día y une a la compañía, a sus empleados, clientes, proveedores y accionistas con el propósito de conciliar el desempeño económico con un impacto positivo en las personas y el planeta, actuando para acelerar la transición a una economía neutra en carbono.

Proveedor estratégico

Desde Engie, se comprometen a ayudar a sus clientes, principalmente empresas y autoridades locales, a lograr su propia transición, brindándoles soluciones energéticas más eficientes, ecológicas e inteligentes. Para ello, han decidido centrar sus inversiones principalmente en soluciones de descarbonización y energías renovables, confiando en sus sólidas posiciones en redes eléctricas y de gas y optimizando sus activos térmicos.

Por ello, han decidido poner un enfoque especial en la eficiencia energética, los sistemas de energía distribuida, los edificios e industrias, la movilidad sostenible las ciudades y redes inteligentes y el acceso a la energía, entre otros. Estas actividades representan el futuro de la energía.

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