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¿En qué formarse tras la Covid-19? Las profesiones emergentes crecerán un 5,7% para 2025: Data e Inteligencia Artificial, las áreas con mejores salarios

  • Una mayor adopción de tecnología significará que las habilidades demandadas en todos los trabajos cambiarán durante los próximos cinco años y las brechas de habilidades seguirán siendo altas

¿La tecnología acabará con empleos y agravará la desigualdad, o traerá trabajo más significativo y sociedades más saludables? Esta pregunta ha preocupado a la humanidad desde que los avances tecnológicos se hicieron cargo de ciertos trabajos manuales. El aprendizaje continuo y la actualización de los conocimientos serán clave para adaptarnos a los cambios que se producirán en el mercado laboral de esta década.

Desde estos últimos años, hemos venido escuchando que lo que los estudiantes están aprendiendo hoy será inútil en el futuro, que la escuela no los está preparando para el trabajo real. Y que las escuelas no han reconocido la naturaleza fluida de las habilidades laborales futuras y que necesitan cambiar para satisfacer esas demandas laborales futuras y flexibles.

Según los últimos informes de empleo en estos últimos meses, se ha registrado un generalizado aumento en la proporción de empleos de alta cualificación dentro del empleo total. El crecimiento de algunos sectores, sobre todo tecnológicos, hace que algunos grados y másteres sean muy atractivo para el nuevo talento y el desarrollo de nuevas profesiones. De hecho, serán clave para la recuperación económica de España.

Tanto trabajadores como directivos son cada vez más conscientes del riesgo de que sus habilidades queden obsoletas. Ante esa realidad, adoptan un enfoque práctico y demandan que sus compañías generen ecosistemas de aprendizaje en donde ellos puedan tomar el control de su desarrollo profesional. Por tanto, aquellos que planean trabajar durante los próximos 50 años, deben tener una mentalidad de "voy a estar trabajando y aprendiendo y trabajando y aprendiendo, trabajando y aprendiendo…", para poder desarrollarse en su carrera. "Es lo que en jerga de recursos humanos llamamos upskilling y reskilling, que la mayoría de las grandes organizaciones ya están poniendo en práctica", desataca Isabel Fernández, head of career services ESCP Madrid Campus. Además, afirma, que el mercado necesita "de un manager con una capacidad de adaptación multicultural y conocimientos digitales y vemos que surgirá una clara necesidad de más profesionales de FP al ver la fuerza que los robots o máquinas inteligentes van a ir tomando".

Según el Foro Económico Mundial, la pandemia ha intensificado las tendencias de creación y destrucción de puestos de trabajos en función a los niveles de cualificación. Por un lado, las profesiones emergentes crecerán un 5,7% para 2025, pasando del 7,8% al 13,5%, y estando todas ellas muy conectadas con las nuevas tecnologías y los procesos de digitalización. Por otro lado, los puestos de trabajo menos cualificados, y asociados a procesos repetitivos fácilmente reemplazables, serán substituidos por procesos de automatización, disminuyendo un 6,4% y pasando de ser el 15.4% al 9% del empleo.

Aceleración digital

El 2020 ha permitido que la trasformación digital se acelerase en apenas unos meses, lo que en condiciones "normales" habría tardado años. Lo que sabemos es que el cambio ha venido para quedarse y las organizaciones tienen un reto por delante. Los profesionales de la tecnología tendrán un papel fundamental en un futuro próximo. Y es que según 'Millennium Project', en 2050 toda la humanidad tendrá acceso a Internet, lo que generará una gran cantidad de información. En este sentido, el Big Data y su capacidad de ingesta, explotación y almacenamiento posicionará a los perfiles formados en esta disciplina en un punto clave. De hecho, según un estudio de LinkedIn, los empleos de profesionales formados en inteligencia artificial y Data Science han aumentado un 64% en 2020. Hoy, 1 de cada 2 ofertas de trabajo en España son empleos digitales.

Aun así, el empleo se caracterizará por una "mayor combinación y convivencia de visiones tecnológicas, económicas y humanistas en las profesiones del futuro inmediato y a medio plazo, en las que la comprensión de la naturaleza humana, la ética y la sociología, entre otros, serán complemento indispensable para los grandes avances tecnológicos", afirma Miriam Aguado, directora en Peoplematters.

En esta misma línea, Juan Antonio Escarabajal, director de Desarrollo Universitario de la Universidad Nebrija, indica que "además cada vez más las profesiones estarán vinculadas a la solución de problemas o la atención de necesidades complejas y demandarán equipos multidisciplinares en los que se incluirán expertos en ciencia básica o la filosofía y la ética". "Nuestro país ha acometido con retraso y con lentitud la transformación digital de empresas e instituciones. Es urgente coger ese tren sin el que no vamos a poder alcanzar el futuro", añade Escarabajal.

Además, no todos los países vivirán la misma revolución en torno a todas las profesiones. Juanjo Amorin de Edix, el Instituto de Expertos Digitales de UNIR, destaca que en España "aparecerán muchas profesiones ligadas al sector del turismo, que va a tener que reinventar en muchas de sus posiciones. No obstante, nos hemos pasado cuatro décadas vendiendo turismo; a partir de ahora, probablemente tendremos que empezar a competir con otros destinos con características similares a las nuestras, como Italia, Grecia o Turquía. Tenemos que reinventarnos, por lo que van a aparecer muchas profesiones ligadas al mundo de la data y la personalización".

Las profesiones más demandadas son las mismas en un país de Latinoamérica que en España, "lo único que varía es la densidad de esa demanda en función del desarrollo tecnológico del país. Hay algunos países en los que aún están trabajando en la digitalización de sus productos y comunicación, por lo que los perfiles de diseñador y desarrollador web y multimedia son de los más demandados", asegura Luis Miguel Olivas Torrijos, director de Empleabilidad e Innovación Educativa de Fundación Telefónica.

Los sectores que pueden promover la transición virtual del trabajo serán los protagonistas para el presente ejercicio. Para los e-commerce se necesitan costumer service managers, user experience developers, diseñadores web, community managers o expertos en SEO/SEM, así como perfiles 360º que construyan la estrategia digital. La ingeniería de software sigue siendo el área más solicitada, aunque también se requieren perfiles multidisciplinares con especialización en Big Data, como data engineer, data scientist o data analyst. Otros campos específicos son machine learning, blockchain, inteligencia artificial e internet de las cosas. Además, la demanda de desarrolladores web y programadores expertos en código back-end y front-end también aumentará.

Empleos mejor pagados

Según el reciente Informe de Tendencias Salariales 2021, realizado por Randstad Research, el centro de estudios de Randstad, algunas de las posiciones con las remuneraciones más interesantes responden a perfiles relacionados con las nuevas tecnologías y la innovación. Algunos de estos puestos, relacionados con la analítica de datos o los proyectos de I+D, tienen una remuneración inicial de alrededor de 30.000 euros anuales, un salario que puede llegar a duplicarse en los años siguientes.

Spring Professional, la consultora de selección de mandos intermedios, medios y directivos del Grupo Adecco, en su IV Guía Spring Professional del mercado laboral 2021, desvela que el Director Financiero es el perfil mejor pagado en España en 2021 en el sector financiero, puede llegar a percibir cerca de los 61.000 euros anuales de media si trabaja en una multinacional. En el sector Legal, el Socio con Cartera de Clientes es el perfil mejor pagado en España en 2021, pudiendo cobrar 200.000 euros brutos al año de media. Dentro del sector bancario, el Analista Senior de M&A es el perfil mejor pagado y puede llegar a percibir 100.000 euros anuales si supera los diez años de experiencia en una multinacional.

A pesar de los altos salarios y la retención del talento, las empresas se encontrarán con algunos problemas. Amorin de Edix destaca que "las compañías querrán retener el talento, pero serán incapaces de pagar lo que va a requerir ese talento". Por tanto, "el gran cambio que habrá es que los profesionales digitales se van a convertir en nómadas digitales dueños de su tiempo, por lo que podrán distribuir más la dedicación que le dan a cada proyecto o empresa con las que trabajan".

En el marco de la FP las profesiones con más contratación y mejores salarios son las familias STEM (aquellas con un fuerte componente en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y las industriales. En el último cuaderno FP Análisis del Observatorio de FP de Dualiza se muestra que los titulados en FP de familias profesionales industriales tienen una mejor inserción laboral que los del resto de la FP. Asimismo, los contratos de trabajo en el sector industrial son más estables en comparación al resto de los sectores productivos, y los titulados de FP obtienen salarios más altos. El porcentaje promedio de titulados en FP Grado Superior que cobra 1.000 euros o más es mayor en las familias Industriales (83,2%) que en las no Industriales (64%). Asimismo, el porcentaje promedio de titulados en FP Grado Superior que cobra 2.000 euros o más también es mayor en las familias Industriales (9,2%) que en las no (5,2%). Mónica Moso, responsable del Centro de Conocimiento e Innovación de Dualiza, destaca que "el sector educativo no es ajeno al avance de la tecnología y el papel de esa tecnología es clave para continuar los avances. Pero, la gran barrera es que todavía queda mucha gente sin acceso a alguna de esas dos condiciones y no pueden ser los grandes perjudicados de un avance en este sentido".

¿Qué necesitamos?

La mitad de nosotros tendrá que volver a capacitarse en los próximos cinco años, a medida que se afiance la alteración de los impactos económicos de la pandemia y la creciente automatización que transforma los empleos. Por eso, "la integración de tecnología permitirá personalizar mucho más los programas formativos en función de las fortalezas y preferencias de cada alumno, y estarán mucho más enfocados al mundo real, pero tratando de promover más la capacidad de análisis crítico, creando una visión filosófica y personal de su entorno. Además, las empresas participarán más activamente en la generación de contenidos educativos, de manera que la formación sea más ajustada a las necesidades de talento reales", destaca Sílvia Balcells, directora General de Synergie España.

En un entorno tan cambiante donde los conocimientos pueden quedar obsoletos con mucha rapidez, "la mayor habilidad que puede tener un profesional es la capacidad de aprender. Y esta se desarrolla con la curiosidad, con la capacidad para cuestionarse permanentemente las cosas, con la exigencia por descubrir, valorar y llegado el caso incorporar otros puntos de vista", afirma Ramón Gurriaran, director de Postgrado y Executive Education de la EOI.

Pero no todo viene en la etapa profesional. Antes de ese proceso, nuestros jóvenes profesionales deben estar preparados para lo que pide el mercado. Desde la Asociación de Colegios Privados e Independientes – CICAE afirman que "grandes multinacionales, que son empresas referentes a nivel mundial, como Apple, Google o Facebook, valoran más las habilidades de sus aspirantes a un puesto laboral, que el propio título universitario. Esta tendencia debe hacernos reflexionar acerca de la importancia de que ofrezcamos a nuestros alumnos conocimientos, pero sin dejar de formarlos en las competencias que serán de utilidad para afrontar su futuro laboral".

Además, "los docentes se tienen que convertir en facilitadores del aprendizaje del alumnado buscando personalizar la educación. Será clave fomentar la capacidad del alumno para que "se busque la vida" y aprenda no sólo del docente sino de su entorno familiar, de sus compañeros…", desvela Luis Miguel Olivas de Fundación Telefónica.

Por su parte, David Henneberger, director de FNF Madrid (Friedrich Naumann Foundation), indica que "las escuelas más avanzadas ya no siguen un curriculum fijo. Los estudiantes eligen proyectos propios de investigación, arte o emprendimiento y la escuela les brinda las herramientas específicas que necesitarán para ejecutar sus proyectos. Matemáticas, literatura, biología, lo que sea. La automotivación es clave y el mundo va a estar lleno de pequeños inventores".

Vivimos un momento histórico de cambios, en el cual todos y cada uno de los profesionales debemos dar un paso al frente. Javier Peris, presidente de itSMF España, comunidad de habla hispana de conocimiento sobre el gobierno y la gestión del servicio de las Tecnologías de la Información (TI), asegura que aún "España tiene varias asignaturas suspendidas, una es la reforma laboral, que junto a la reforma educativa, tiene al país frenado o incluso suspendido por culpa de falsos prejuicios y ausencia de valentía en la toma de decisiones".

Con esta mirada tan crítica, también Natalia Serrano Serrano, directora del Área de Empleo y Emprendimiento de la Fundación Santa María la Real, asegura que "en España aún tenemos un largo camino por recorrer hacia una transformación digital de profesionales de todas las categorías y sectores profesionales y en las infraestructuras que permitan que dispositivos y conexión a internet no sean un problema para el acceso al empleo de las personas más vulnerables".

Necesitarás: resiliencia y flexibilidad

No existe una bola de cristal que pueda decirnos exactamente qué habilidades se necesitarán y cuáles no. Pero lo que sí sabemos es es que el 50% de todos los empleados necesitarán volver a capacitarse para 2025, a medida que aumente la adopción de tecnología, según el Informe sobre el futuro del empleo del Foro Económico Mundial. El pensamiento crítico y la resolución de problemas encabezan la lista de habilidades que los empleadores creen que crecerán en importancia en los próximos cinco años

"Además de los conocimientos core, es decir, acerca de aquellas materias concretas que han estudiado, deberían contar con sentido crítico, capacidad analítica, creatividad, adaptabilidad a los cambios, trabajo en equipo, orientación al aprendizaje continuo y, en un mundo con cada vez más máquinas y, quizá, menos trabajo, una visión humanística, cultural y artística", destaca Ernest Solé Udina, profesor del Área de Operaciones y Tecnología , y jefe de Estudios de la UPF-Barcelona School of Management. Por su parte, Sílvia Balcells, directora General de Synergie España, empresa especializada en la gestión integral de los Recursos Humanos, afirma que "necesitaremos potenciar el pensamiento crítico, programas educativos que desarrollen ciudadanos socialmente más responsables, que integren y defiendan valores como la diversidad o el desarrollo sostenible".

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