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Universidad: Cuáles son las razones para elegir entre las públicas y las privadas

  • Para acceder a los centros públicos es necesario superar una nota de corte
  • Un año después de egresar la tasa de afiliación de la privada es del 58,7%

A la hora de aventurarse en el mundo universitario son multitud las preguntas que salen a flote: qué carrera escoger, qué inversión requerirá, qué modalidad será mejor (presencial o a distancia), cuál es la mejor universidad...

Precisamente, en relación a las instituciones educativas, una de las dudas más comunes es qué merece más la pena ¿la universidad pública o la privada? Actualmente, según los datos del Ministerio de Educación, en España hay 83 universidades, 50 de carácter público y 33 de carácter privado. De los 1,3 millones de estudiantes del curso 2018-2019, el 85% cursaba sus estudios en instituciones públicas.

Como en todo, no existe una respuesta categórica sobre qué opción es la mejor, pero sí es cierto que cada una de estas modalidades tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En elEconomista repasamos las principales.

Método de acceso

Una de las principales diferencias entre ambos modelos de universidad es la manera de acceder a ellas. En el caso de los centros públicos se mide la idoneidad a través de una nota de corte específica para cada carrera. Por ejemplo, es estudios como Medicina, aunque varía según la universidad y la comunidad autónoma, el alumnado debe obtener, de manera general, más de 12 puntos.

En el caso de los centros privados, cada uno establece sus propios requisitos de admisión. Entre los más comunes se encuentran un cuestionario de cultura general, otro de conocimientos vinculados a la carrera solicitada, una entrevista personal, un test de personalidad, una prueba de inglés, una evaluación de competencias/habilidades...

Coste de los estudios

El precio. Ese es uno de los principales aspectos que sale a colación cuando se comparan las dos modalidades de universidad. En las públicas las tasas están reguladas por el Gobierno, si bien cada comunidad autónoma puede modificarlos dentro de una horquilla. De ahí que estudiar una carrera no conlleve el mismo coste en Andalucía que en Madrid.

Tal y como recoge el informe Datos y cifras del Sistema Universitario Español 2019-2020, el precio público medio para la primera matrícula de Grado en el curso 2018-2019 fue desde los 14,0 euros por crédito para la mínima experimentalidad hasta los 21,2 euros por crédito para la máxima. Por comunidades autónomas, el precio medio del crédito en titulaciones de Grado osciló entre los 11,89 euros de Galicia y los 33,52 de Cataluña. Por tanto, siguiendo con el ejemplo de Medicina, el primer curso puede tener un coste de unos 830 euros en territorio gallego o de 1.660 euros en el catalán.

En lo que respecta a los precios públicos por crédito de las titulaciones de Máster, hay que diferenciar entre titulaciones habilitantes, donde el precio medio por crédito se situó en 23,6 euros y titulaciones no habilitantes, con un precio medio por crédito de 32,4 euros.

"Los recursos económicos destinados al sistema universitario público constituyen, sin duda, una de las inversiones más rentables, desde cualquier punto de vista, que puede realizar el Estado. Lo es no solo porque la universidad devuelve a la sociedad en términos de valor añadido (y en un sentido estrictamente económico) hasta cuatro veces lo que a ella se dedica. Lo es también porque las universidades públicas son uno de los instrumentos fundamentales de que dispone el Estado para construir una sociedad libre, democrática y más igualitaria en términos sociales", señala Francisco Morente, vicerrector de Personal Académico de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Eso sí, Morente reconoce que la universidad pública "debería ser más accesible para las hijas y los hijos de las familias de clase trabajadora, todavía infrarrepresentados en ella. Debería eliminar las situaciones que persisten de precariedad laboral. Debería ser más ágil y flexible en su funcionamiento, con menos trabas administrativas de las que ahora hacen perder un tiempo precioso a su personal docente e investigador".

En el caso de la privada, el coste del primer curso de Medicina puede oscilar entre los 10.000 y los 22.000 euros. No obstante, desde la Universidad Europea recuerdan que cuentan con "un amplio programa de becas propias para la formación de grados, máster y postgrado, ciclos formativos de grado superior, doctorados y cursos. Por ejemplo, los estudiantes con un alto rendimiento académico pueden beneficiarse de hasta un 70% de descuento en su importe de docencia".

Precisamente, en lo que respecta a las becas, en enero el Gobierno anunció que para el curso 2021-2022 se contará con 128 millones de euros más para responder a la bajada de las rentas provocada por la pandemia.

Plan de estudios

Otra de las diferencias entre ambas modalidades de universidad se encuentra en lo relativo al plan de estudios del alumno. En las públicas el estudiante cuenta con mayor autonomía a la hora de afrontar sus estudios, mientras que en la privada se defiende una mayor personalización.

"En la Universidad Europea el estudiante es el centro del modelo educativo. Ofrecemos una educación personalizada. El estudiante elige por ejemplo cómo asistir a clase, en qué quiere especializarse, el contenido extra y los cursos de nivelación a los que desea acceder. La docencia en grupos reducidos, con una media de 24 alumnos por clase, favorece el aprendizaje personalizado y la relación alumno-profesor", destacan desde la Universidad Europea.

Recursos

En lo que a los recursos se refiere, los centros públicos adolecen de una mayor falta de ellos en relación con los privados. Como explica Francisco Morente, "muchas de las universidades públicas españolas pueden medirse con éxito con la mayor parte de las europeas, contando con menos recursos económicos que ellas. Los enormes desafíos sociales, ambientales, sanitarios, políticos y culturales a los que se enfrenta nuestra sociedad requieren ser abordados con una implicación total de nuestras universidades públicas. Es hora de que nuestros gobernantes tomen conciencia de ello y actúen en consecuencia".

En este sentido, Morente reconoce que las universidades públicas "deberían contar con más medios, más recursos, más autonomía de gestión y organización, acompañada de la imprescindible y rigurosa rendición de cuentas a la sociedad que la hace posible". Eso sí, dedican más recursos a la investigación, como indica el vicerrector de Personal Académico de la UAB: "las universidades públicas son el principal núcleo de investigación científica en España y solo por eso merecerían un mejor trato del que acostumbran a recibir del poder político".

Son, además, continúa Morente, "generadoras de conocimiento científico y humanístico, ágora para el debate abierto y la crítica razonada sin la que nada puede avanzar, espacios para la apoteosis de la imaginación, la inventiva y la creatividad. El lugar donde el esfuerzo, la capacidad, la inteligencia y el trabajo colaborativo obtienen siempre recompensa".

Al otro lado de la balanza, los centros privados suelen contar con mejores instalaciones y recursos, adaptados a la realidad. Muestra de ello es la Universidad Europea, donde cuentan, por ejemplo, con un Hospital Simulado en el campus de Villaviciosa de Odón con un espacio de 800 m2 a disposición de los estudiantes y docentes con el objetivo de fortalecer el desarrollo de la buena práctica clínica. Asimismo, en 2018 se creó el XR Lab, un novedoso laboratorio de realidad virtual, realidad aumentada y realidad mixta destinado a que los estudiantes desarrollen competencias y habilidades transversales a través de entornos inmersivos.

Otras de las instalaciones que destacan de esta universidad son el laboratorio de Industria 4.0, un túnel de viento de última generación, el taller de radio, un plató de televisión, salas de postproducción, o el Human Performance Research Lab, un entorno multidisciplinar en el que coexisten laboratorios de Entrenamiento Deportivo y Motricidad, de Fisiología del Ejercicio, de Biomedicina y Genética, de Biomecánica, de Visión Deportiva, y de Análisis de la Competición. El objetivo, como señalan desde esta universidad es "practicar con la última tecnología de simulación, IA y laboratorios virtuales disponibles incluso fuera del horario de clase. Herramientas que le da al estudiante lo que el mundo real no puede para que gane horas de vuelo".

Proyección laboral

En lo que respecta a la proyección laboral las cifras avalan los buenos resultados de las universidades privadas. Según los datos del Ministerio de Educación, la tasa de afiliación, es decir, el porcentaje de egresados universitarios que están dados de alta laboral en la Seguridad Social, es del 58,7% en el caso de las privadas un año después de egresar y del 44,7% en el caso de las universidades públicas (no están incluidos en este marco aquellos que trabajan en el extranjero o los que cotizan a una mutualidad). Al cuarto año de egresar la cifra sube hasta el 76,1% en los estudiantes de universidades privadas y al 71,6% en los de las públicas.

Desde la Universidad Europea sostienen que "todos los planes de estudio están configurados de acuerdo con las necesidades del mundo empresarial. De hecho, la demanda de una formación científica y tecnológica en el ámbito empresarial ha llevado a la Universidad Europea a renovar el portfolio de programas, con 91 titulaciones nuevas en los últimos dos años. Por otro lado, más de la mitad de los profesores de la Universidad Europea son profesionales en activo: el 60% de los profesores compatibiliza la labor docente con la profesional en empresas".

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