Especial Empresas América

Las constructoras buscan mantener su supremacía

FCC ha ejecutado las obras principales de la segunda línea del metro de Panamá, cuya inauguración se produjo el pasado mes de abril.

Los grupos españoles lideran el mercado en Latinoamérica y Estados Unidos con más de 27.000 millones de euros facturados. ACS es el mayor contratista y ha arrancado el año con más de 3.500 millones contratados.

América se mantiene como el principal mercado para las constructoras españolas, que se erigen igualmente en líderes internacionales en el continente. Los últimos datos disponibles arrojan una facturación de las mayores firmas de España de más de 28.588 millones de dólares (25.700 millones de euros al cambio actual) en 2017, de acuerdo con los últimos datos recabados por ENR Review. Este importe implica un crecimiento del 3,6% con respecto a los 27.586 millones de dólares (24.800 millones de euros) del año anterior.

Las firmas españolas se sitúan a gran distancia de sus competidores. Es más, en segunda posición figuran las alemanas, capitaneadas por Hochtief, que está controlada por ACS, el gigante presidido por Florentino Pérez. Las constructoras germanas alcanzaron una cifra de negocios en 2017 de 14.286 millones de dólares (12.843 millones de euros) en 2017, es decir, la mitad que las españolas. El tercer puesto en el ranking de las mayores compañías internacionales del sector en América lo ocupan las estadounidenses -no se contabilizan sus ingresos en Estados Unidos- con 13.135 millones de dólares (11.808 millones de euros).

Ahora bien, esta positiva evolución revela dos realidades muy diferentes. Mientras que las constructoras españolas abundan en su dominio en Estados Unidos, por el contrario están perdiendo fuelle año a año en Latinoamérica como consecuencia de la caída de la inversión en infraestructuras en la región y de la creciente presencia de grupos asiáticos, principalmente de China, Japón y Corea del Sur.

El mercado estadounidense representó en 2017 unos ingresos de 18.017 millones de dólares (16.197 millones de euros) para las ACS, Ferrovial, OHL, Acciona, Sacyr, FCC y compañía. Un volumen que supuso un incremento del 8,3 por ciento en relación a los 16.629 millones de dólares (14.950 millones de euros) registrados en 2016. Estos datos las convierten sin discusión en líderes en el país, que tiene en marcha multimillonarios planes de inversión en infraestructuras. De hecho, los ingresos de las empresas de construcción internacionales en Estados Unidos ascendieron a 60.132 millones de dólares (54.060 millones de euros) en 2017, lo que implica un 12,2 por ciento más que los 53.595 millones de dólares (48.183millones de euros) de un año antes. Como referencia, dicha cantidad supone más de la mitad de lo que generaron todos los países de Europa en su conjunto y más del doble que Latinoamérica.

Estabilidad en Canadá

Con los crecimientos registrados, las constructoras españolas, no obstante, rebajaron su peso en el conjunto de los ingresos internacionales en Estados Unidos, de manera que pasó del 31% de 2016 al 30% de 2017. Un porcentaje muy superior al de las alemanas -entre las que se incluye Hochtief, filial alemana de ACS-, que alcanzaron el 20,7%, y al de las japonesas, que bajaron al 11,2%.

Por compañías, ACS se descubre como la mayor constructora en Estados Unidos, donde cuenta con varias filiales como Dragados y Flatiron. También Hochtief, aunque en el ranking de ENR sus ingresos se desagregan, hasta el punto de que la filial alemana de la multinacional que lidera el también presidente del Real Madrid figura en la segunda posición. Dentro del top 10 igualmente se encuentra Ferrovial. Compiten con firmas como la sueca Skanska, la australiana Lendlease, la japonesa Obayashi, la francesa Bouygues o la italiana Salini Impregillo. Con una presencia destacada también se hallan OHL, que tiene en el estadounidense su primer mercado en el mundo, Acciona, Sacyr y FCC.

Al margen de Estados Unidos, Canadá se mantiene estable para las constructoras españolas, con más de 2.000 millones de dólares (1.798 millones de euros) facturados en los últimos años. También ACS es la primera firma nacional y, de hecho, ocupa el tercer puesto por ingresos, solo por detrás de PCL Construction y Bouygues. No aparece Ferrovial, si bien en el negocio de concesiones -Cintra- tiene en Canadá su mayor mercado gracias a la autopista de peaje 407 ETR. Esta infraestructura supone, de hecho, prácticamente la mitad del valor bursátil de la compañía que preside Rafael del Pino. Sobresale también la posición de Acciona, mientras que otros grupos como Sacyr tratan de entrar con proyectos de infraestructuras de transporte y hospitales.

El dominio de ACS se ha visto refrendado en los primeros meses de 2019 con la adjudicación de proyectos muy relevantes. El más importante es el relativo a la construcción de cuatro carriles adicionales, túneles y puentes en la I-64 entre Hamptom y Norfolk (Virginia), en Estados Unidos. El presupuesto asciende a un total de 3.000 millones de euros. También se ha hecho con una obra de 260 millones en Canadá, donde Ferrovial ha logrado un contrato de mantenimiento de carreteras por 200 millones.

Contratación en el sur

En Latinoamérica, por su parte, las compañías españolas alcanzaron unos ingresos de 8.561,8 millones de dólares (7.634 millones de euros). Este volumen representa un 3,9% menos que los 8.914,1 millones de dólares (7.948 millones de euros) de 2016. Un descenso que agudiza las caídas de cursos previos y que se explica en gran parte por la retracción de la inversión en infraestructuras en los países latinoamericanos. No en vano, la cifra total alcanzó los 29.975,5 millones de dólares (26.727 millones de euros), lo que supone un 11,2% menos que los 33.754 millones de dólares (30.095 millones de euros) de 2016, ejercicio en el que el recorte ya fue de más de 20.000 millones de dólares (17.832 millones de euros).

Ahora bien, a pesar de la bajada en términos absolutos, las constructoras españolas volvieron a ganar cuota de mercado en la región, de forma que pasaron de abarcar el 26,4% en 2016 al 28,6% en 2017. Se mantienen así como líderes muy por delante de las empresas chinas, si bien éstas siguen ganando peso y son cada vez una amenaza mayor para la supremacía de los grupos españoles.

En concreto, las firmas del gigante asiático, apoyadas en su capacidad para financiar las obras con recursos públicos, facturaron 6.909,2 millones de dólares (6.160 millones de euros), con una rebaja del 10,3% con respecto a los 7.703,1 millones de dólares (6.867 millones de euros) del año anterior. En la tarta global, alcanzan el 23%, frente al 22,8% que registraban en 2016.

Por empresas, hasta tres españolas se cuelan entre las diez que más ingresos generan en la zona. ACS también emerge como líder en un ranking en el que Sacyr se encarama al cuarto puesto y Acciona al quinto. La compañía que preside Manuel Manrique presenta una sólida posición tanto en los negocios de construcción como de concesiones en Chile y Colombia, principalmente, y cuenta asimismo con relevantes obras en otros países como México, Perú y Brasil. Recientemente también se ha hecho con un proyecto ferroviario de concesión en Uruguay. En el presente 2019, el mayor contrato en Latinoamérica lo ha conseguido Grupo Sanjose, que construirá un hospital en Chile valorado en unos 225 millones de euros.

En los últimos meses, varias constructoras españolas, sin embargo, han sufrido diversos reveses en algunos países latinoamericanos. El más significativo ha sido la resolución por parte del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador del contrato para construir el nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, un macroproyecto en el que participaban FCC y Acciona en las obras principales, con un presupuesto de 3.600 millones. Mientras, OHL también ha enfrentado la rescisión anticipada de dos contratos de carreteras en Colombia y México por las discrepancias con Aleatica, la antigua OHL Concesiones que el año pasado vendió al fondo australiano IFM.

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