Especial Empresas América

Suez refuerza la gestión integral del agua en las grandes metrópolis sudamericanas

  • El Grupo está presente en la región desde hace más de 80 años
  • Opera en un total de 9 países y cuenta con 6.600 profesionales

El Grupo Suez, líder mundial en la gestión inteligente y sostenible del ciclo integral del agua y residuos, está potenciando su presencia en América Latina, donde ya se encuentra presente desde hace nada menos que 80 años.

En Chile ha contribuido a convertir al país andino en pionero en el desarrollo de biofactorías, mientras que en Brasil ha mejorado el rendimiento de las redes de distribución de agua potable. Por su parte, en Ecuador acaba de firmar su primer contrato en la ciudad de Santo Domingo, en la que dará servicio técnico y comercial para optimizar la gestión integrada de los recursos hídricos, una de las preocupaciones principales del gobierno ecuatoriano.

Suez genera el 7% de sus ingresos totales en Latinoamérica y cuenta en este territorio con 6.600 empleados distribuidos en nueve países. En la región, el grupo está reforzando cada vez más su rol en la gestión integral del agua de las grandes metrópolis y participa en iniciativas innovadoras como el proyecto de biofactorías, que contribuyen a proteger los ecosistemas y recursos naturales, así como mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Apostando por la economía circular y la innovación tecnológica, Suez está transformando sus plantas de tratamiento de aguas residuales (las depuradoras tradicionales) en biofactorías. Este nuevo modelo se basa en tres criterios: la reutilización del agua para nuevos usos, la generación de energías renovables y la valorización de residuos. En este contexto, Chile se ha convertido en un país pionero en el desarrollo de biofactorías.

En concreto, Santiago de Chile es hoy en día la única ciudad de Latinoamérica que trata el 100% de las aguas residuales de sus 7 millones de habitantes. Según indican desde la compañía, "en la capital, el proyecto de transformación de las plantas de tratamiento de aguas se lanzó en 2017 con el objetivo de que sean autosuficientes en energía, cero residuos, con un impacto socio-ambiental positivo y carbono neutral para 2022".

Con las biofactorías, la depuradora ya no actúa sólo como 'filtro' al servicio de la alimentación o de la salud humanas, sino que se convierte en una 'fábrica', es decir, en una instalación industrial que genera recursos, no sólo agua, sino también energía y materias primas. Además, se recupera el 100% de los residuos producidos durante el proceso de depuración. Una parte de los lodos generados se quema para generar energía eléctrica o térmica, y las cenizas resultantes de la combustión se utilizan como fertilizantes agrícolas para los campos cercanos a la planta. El lodo restante se gasifica entonces para producir gas natural. Y la producción de energía permite cubrir las necesidades específicas de las biofactorías, además de ser redistribuidas a los habitantes de la ciudad en forma de electricidad o gas natural.

El sistema se completa con sistemas de recuperación del calor residual del proceso de tratamiento, así como con sistemas de producción de energía primaria renovable. La autosuficiencia energética reduce los gastos de explotación (en términos de suministro de energía y gestión de residuos) y reduce significativamente el impacto medioambiental de la instalación.

La biofactoría del Gran Santiago está compuesta por las plantas de La Farfana, Mapocho-Trebal y el Rutal. La Farfana es la primera biofactoría del mundo. Cada día, la planta, operada por Aguas Andinas -filial del Grupo-, trata 700.000 m3 de aguas residuales y lodos de alcantarillado con el objetivo de reutilizar el agua regenerada para usos agrícolas, urbanos, industriales y producir energía limpia (biogás). El proyecto ganó en diciembre de 2018 el Premio Momentum for Change de la ONU, en la categoría Salud Planetaria, por su aporte para enfrentar el cambio climático.

Los beneficios de este proyecto se traducen en 485 hectómetros cúbicos al año de aguas residuales tratadas; 49 millones de kWh de electricidad producida (el consumo anual de 50.000 habitantes); 177 millones kWh de gas natural producido (el consumo de 22.500 habitantes); 84 millones kWh de energía térmica, y más de 137.000 toneladas de biosólidos de las plantas de tratamiento de aguas residuales se reutilizan como fertilizante para cultivar alimentos.

Los objetivos de esta actuación se han fijado en "cero consumo energético, cero residuos, nulo impacto ambiental mediante la integración arquitectónica y el control de ruidos y olores, así como un impacto social positivo gracias a programas de dialogo con las comunidades cercanas".

Distribución en Brasil

Otro de los proyectos de Suez en América consiste en mejorar el rendimiento de las redes de distribución de agua potable, una actuación que se ha hecho realidad en Brasil. En Sao Paulo la lucha contra las pérdidas de agua es una de las prioridades de Sabesp, el organismo público encargado de la gestión del agua de la metrópoli.

El Grupo Suez colabora con Sabesp desde varios años en la optimización de las redes de distribución de agua potable, como en Jardim São Luís, la zona sur de la ciudad, que cuenta con más de 700.000 habitantes. Allí, el objetivo establecido en ahorro de agua antes del inicio del proyecto en 2013 era de 680.035 m3 / mes. Estudios permitieron implementar varias acciones para reducir las pérdidas, entre otras la modernización de las infraestructuras y la construcción de un depósito con capacidad para 15.000 m³. La aplicación de estas medidas permitió ahorrar más de 1 millón de metros cúbicos de agua por mes, volumen suficiente para abastecer aproximadamente 230.000 habitantes al mes.

Para alcanzar este objetivo, era necesario contar con la participación de la población local. Por ello, Sabesp, en colaboración con SUEZ, creó el Programa de Uso Racional de Agua (PURA), en torno a dos ejes, con el fin de luchar contra el desperdicio del agua mediante acciones tecnológicas y de concienciación sobre el uso racional del agua por parte de las familias y de los estudiantes.

El primero de los ejes, el de ingeniería, incluye intervenciones técnicas de investigación y resolución de fugas, instalación de nuevos equipos más avanzados como el control del consumo a distancia y asistencia técnica. La meta establecida es reducir, por lo menos, en un 10% el consumo en las zonas en donde se ha implantado el proyecto. El segundo eje promueve acciones de concienciación como la ejecución de Programa de Educación Ambiental. Un total de 98 escuelas de la Región Metropolitana de Sao Paulo se beneficiaron del proyecto.

El año pasado, el Grupo extendió su actividad a otros municipios del Estado de Sao Paulo. Por un importe total de aproximadamente 8 millones de euros, Sabesp adjudicó a Suez 3 contratos para la mejora del rendimiento de las redes de distribución de agua potable en las zonas norte y este del área metropolitana y para la ciudad de Osasco. El Grupo implantará soluciones adaptadas, como por ejemplo la reducción de fugas, la instalación de contadores y la modernización de las infraestructuras.

Para la zona norte de Sao Paulo y la ciudad de Osasco, se está aplicando un modelo de negocio innovador, donde Suez opera bajo el modelo de 'performance based contract' vinculado a un objetivo de reducción de fugas de 500.000 m3 de agua al mes.

Primer contrato en Ecuador

En agosto de 2018, Suez firmó su primer contrato en Ecuador, en la ciudad de Santo Domingo. La gestión integrada de los recursos hídricos es una de las preocupaciones principales del gobierno ecuatoriano, que ha desarrollado un plan nacional denominado 2017-2021: Una Vida Entera. El país dispone de la mayor concentración de ríos por kilómetro cuadrado y tiene uno de los niveles de biodiversidad más altos de la región. Aun así, el acceso al agua potable sigue siendo un desafío fundamental: casi el 17% de los habitantes urbanos y más del 60% de los habitantes en núcleos urbanos carece de acceso a agua potable.

En Santo Domingo, la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (EPMAPA-SD) eligió a Suez para mejorar el rendimiento de la red de distribución de agua potable, así como la calidad de los servicios prestados para los 450.000 habitantes de la ciudad. Esta asociación público-privada es única en el país.

El conocimiento técnico de Suez permitirá diseñar una gestión más eficiente del agua potable y crear un valor añadido en la calidad del servicio para los habitantes.

Por un montante de 26 millones de euros y una duración de 10 años, este contrato de asistencia técnica y comercial garantizará el suministro continuo de agua potable, la reducción de fugas en la red, la instalación de contadores, la transferencia de conocimientos y la formación de los equipos locales para una gestión optimizada y sostenible del agua potable.

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