Especial Empresas América

Iberdrola destina más de la mitad de sus inversiones a proyectos desarrollados al otro lado del Atlántico

Con la mirada siempre puesta en el futuro. Así ha trabajado Iberdrola desde sus inicios, hace más de 170 años. De hecho, la compañía ha demostrado ser pionera en la denominada transición energética y combate con vehemencia desde hace décadas al cambio climático, ofreciendo "un modelo de negocio limpio, confiable e inteligente", tal y como explican.

Es por eso que, atendiendo a este carácter, los ambiciosos proyectos puestos en marcha en América dan cuenta de la fuerte apuesta que la compañía energética deposita en este continente a largo plazo. Fundamentalmente, dichos proyectos son en relación a la generación de energías renovables y redes y responden a la estrategia del grupo de apostar por negocios regulados y estables, con ingresos predecibles.

Los tres mercados en los que actualmente opera -Estados Unidos, a través de AVANGRID; Brasil, a través de Neoenergia, y México- son ejes principales de crecimiento de la empresa para los próximos años. Así lo aseguran desde la propia compañía, que demuestra, además, con cifras que esta máxima no solamente es una declaración de intenciones. Y es que, entre los datos empresariales del pasado año 2019 sobresale que, de los 8.158 millones de euros invertidos por la energética en todo el mundo durante el pasado ejercicio, 4.372 millones correspondieron a proyectos en marcha en Estados Unidos, Brasil y México.

Este esfuerzo inversor transcurre en paralelo a la creación de riqueza y crecimiento sostenible, de acuerdo al modelo de negocio de la empresa, que responde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados por la Organización de las Naciones Unidas. Iberdrola demuestra también su condición de empresa tractora en América y, a cierre de 2019, empleaba de forma directa a cerca de 20.000 profesionales en el continente americano y su contribución fiscal directa, sumando los tres países mencionados, ascendía a 3.791 millones de euros.

Estos datos, entonces, dejan claro que América no solamente es una apuesta de futuro para Iberdrola, sino que también representa un exitoso presente.

Renovables en Estados Unidos

La presencia de Iberdrola en el país estadounidense se canaliza a través de AVANGRID, compañía que cotiza en la Bolsa de Nueva York y que forma parte del grupo energético. En total, 24 estados cuentan con la presencia de esta empresa, cuya producción es, en su práctica totalidad, renovable. Así, más de 7.500 megavatios limpios ha instalado AVANGRID en el país, convirtiéndose en el tercer operador eólico más destacado de Estados Unidos. La empresa, además, distribuye electricidad y gas natural en Nueva York, Maine, Connecticut y Massachusetts, donde da servicio a 3,3 millones de clientes.

Al mismo tiempo, Iberdrola, como ya hizo en Europa, está siendo punta de lanza en el potencial eólico marino de la aguas estadounideses. Y es que AVANGRID desarrolla, a través de su sociedad conjunta Vineyard Wind, el parque eólico marino del mismo nombre, que contará con 800 megavatios (MW) de capacidad instalada frente a las costas del estado de Massachusetts. Así, esta instalación puntera podrá suministrar energía limpia a alrededor de 400.000 hogares.

Este parque se añadirá Park City Wind, un nuevo proyecto eólico marino que Iberdrola se ha adjudicado recientemente también a través de la sociedad Vineyard Wind. Esta instalación se ubicará del mismo modo en aguas del estado de Massachusetts y contará con una capacidad de 804 MW para suministrar energía a Connecticut, uno de los estados que más está apostando en el país por este tipo de generacion limpia. Con la producción prevista para Park City Wind, se evitará la emisión a la atmósfera de más de 1,1 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, el equivalente a retirar 200.000 vehículos de las carreteras.

Liderazgo en Brasil

Neoenergia, filial de Iberdrola en Brasil, se ha convertido en un líder energético en el país, donde da servicio a más de 34 millones de personas y está presente en la generación, transporte, distribución y comercialización de electricidad.

La compañía, que cotiza en la Bolsa de Sao Paulo desde el pasado verano, ha invertido 14.500 millones de euros en Brasil durante las últimas dos décadas y prevé mantener esta apuesta por el mercado brasileño.

Tal y como anunció el presidente del grupo, Ignacio Galán, durante su participación en el Brasil Investment Forum de Sao Paulo, Iberdrola destinará al país alrededor de 30.000 millones de reales brasileños -unos 5.000 millones de euros al cambio actual- hasta el año 2022. Estos recursos servirán, en última instancia, para seguir reforzando el liderazgo de la filial Neoenergia en producción, transporte y comercialización.

Entre los proyectos más relevantes que actualmente están en marcha, destaca la construcción del complejo eólico de Oitis. Dicho complejo -ubicado entre los estados de Piauí y Bahia- estará compuesto por un conjunto de 12 parques, que sumarán una capacidad instalada total de 566,5 MW, convirtiéndolo así en el mayor proyecto eólico terrestre de la compañía en Latinoamérica.

Luces de esperanza en México

La apuesta sistemática de Iberdrola por Latam se ejemplifica también con creces gracias a su presencia en México. Son más de 20 años lo que la compañía lleva operando en el país y no cabe duda de que se ha convertido en uno de los actores principales de su sector energético.

Es aquí donde encontramos el tercer eje de crecimiento para la compañía en América. Sus planes pasan por seguir afianzando su presencia en el país y prevé que sus inversiones alcancen los casi 5.000 millones de euros entre el pasado año 2019 y el próximo 2024. De este modo, contribuirá a dar respuesta a la creciente demanda energética del país prevista para los próximos años.

Especialmente relevante para Iberdrola es la dimensión social de su presencia en el país. La filial mexicana se siente singularmente orgullosa de su proyecto Luces de Esperanza, que desarrolla en colaboración con la empresa Iluméxico. Se trata de un programa que llevará la energía eléctrica a 30 comunidades rurales que no tienen acceso a este servicio en la Huasteca Potosina, región ubicada al noreste del país -en el estado de San Luis Potosí- y conformada por 20 municipios. Esta iniciativa tiene el objetivo de servir de dotonante para el desarrollo económico y social de la región, gracias al impulso que supondrá para las actividades productivas y el mejoramiento de la salud y la educación.

Así, en el periodo comprendido ente 2019 y 2024, la inversión total que habrá destinado Iberdrola México a este programa será de 30 millones de pesos (más de un millón de euros), lo que se traducirá en la instalación de paneles solares -de 325W, 650W y 975W- en viviendas, escuelas, centros de salud y espacios comunitarios. Se calcula que, en total, el proyecto Luces de Esperanza beneficiará a 6.000 personas.

No cabe duda de que esta iniciativa responde al compromiso con la creación de valor, progreso y bienestar de las personas que siempre ha defendido Iberdrola. Así, tal y como explican fuentes de la propia compañía, a través de la amplia actividad que desarrollan sus fundaciones en todo el mundo "se han puesto en marcha numerosas iniciativas en ámbitos como el deporte, la educación, la cooperación y la ayuda a los colectivos más desfavorecidos". Todo esto se suma a una decidida apuesta por combatir el cambio climático que hará que la compañía alcance la neutralidad en carbono en el año 2050.

Cambiar el presente es, en definitiva, construir un mañana mejor. Ya lo afirmó el emblemático escritor francés Victor Hugo (1802-1885), "el futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad." Está claro que Iberdrola lleva casi dos siglos demostrando formar parte del grupo de los valientes.

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