Energía

La UE planta cara a EEUU: igualará las ayudas para evitar la fuga industrial

  • Lanzará una subasta en otoño para dar primas por 800 millones para hidrógeno

La Comisión Europea planta cara a Estados Unidos, China y Japón. La batalla para hacerse con la industria sostenible ha abierto una guerra comercial en la que las ayudas estatales se han convertido en una palanca clave para retener a las empresas.

Según el borrador de la comunicación a la que tuvo acceso elEconomista.es, Bruselas está dispuesta a modificar el actual esquema temporal de ayudas para convertirlo en un nuevo mecanismo que incluya también la transición.

La intención del Ejecutivo comunitario es contar con un sistema que sea capaz de igualar cualquier ayuda de fuera de la Unión Europea para evitar la deslocalización de industrias consideradas estratégicas para la transición ecológica.

En estos momentos, algunas de las principales industrias de hidrógeno están con la mirada puesta en EEUU por las ayudas previstas en la Inflaction Reduction Act. Para tratar de contrarrestar, la Comisión lanzará el próximo otoño una subasta de 800 millones de euros destinada a impulsar la producción de hidrógeno renovable. Los ganadores recibirán un prima durante diez años por cada kilogramos de hidrógeno verde que produzcan. Las condiciones de esta primera subasta se darán a conocer en junio.

Bruselas quiere también simplificar las ayudas para el desarrollo de renovables, dando acceso a todas las tecnologías reconocidas en la directiva de renovables (RedII), al hidrógeno y al almacenamiento de biocarburantes. Asimismo se eliminará las subastas para tecnologías menos maduras y se aumentarán los plazos para completar los proyectos.

La Comisión Europea aspira a fijar unos objetivos industriales para 2030 y para poder alcanzarlos quiere avanzar en la creación de una ventanilla única para gestionar los permisos de las renovables y acabar con un cuello de botella que está afectando seriamente al sector. Pretende incorporar los llamados sandboxes regulatorios que permitan probar con mayor facilidad las tecnologías disruptivas. Avanzar en la reforma del mercado mayorista de la electricidad el próximo marzo así como en la Ley de Materiales críticos, como prometió la presidenta en su discursos sobre el Estado de la Unión el pasado mes de septiembre.

Bruselas se ha puesto también como deberes el lanzamiento de la plataforma de compra conjunta de gas, la creación de un marco regulatorio para las baterías, unificar el etiquetado energético para hacerlo comparable y mejorar la normativa de ecodiseño.

A medio plazo, la Comisión se plantea la creación de un fondo soberano que comenzará a estudiar en la revisión del sistema de financiación a mediados de 2023 para dedicarlo a tecnologías como la computación cuántica, la microelectrónica, la inteligencia artificial, la biotecnología y las tecnologías limpias. Bruselas impulsará también los llamados IPCEI, tratados de libre comercio y buscará rebajar las tensiones con Estados Unidos en el grupo de trabajo común.

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