Empresas centenarias

La cervecera de 140 años que aboga por la sostenibilidad

  • Damm se ha consolidado como una de las principales compañías del sector alimentación y bebidas.
  • La empresa, presente en 120 países, apuesta por crecer de forma sostenible.
Mujer disfrutando de una cerveza Estrella Damm.

Nadie duda de la complejidad que implica cumplir cien años. Damm es ya un alumno aventajado en esta cuestión, pues este año se cumplen 143 desde que el joven cervecero de Alsacia, August Kuentzmann Damm, llegase a nuestro país con la idea de crear una cerveza adaptada al clima mediterráneo. Tras iniciar algún proyecto relacionado con la cerveza y animado por la buena acogida, en 1876, Kuentzmann y su primo, Joseph Damm, abrieron su propia cervecera en la calle Viladomat, dando lugar así al primer embrión de lo que años después sería la empresa Damm.

En pocos años, la expansión de la compañía fue imparable y, en 1905, Damm inauguró la fábrica La Bohemia -su sede durante más de 85 años- en la calle Rosselló de Barcelona. Esta ubicación posibilitó que la compañía continuara creciendo y en 1920 lograron doblar la producción respecto a su primer año de vida.

Sin embargo, las décadas siguientes fueron complicadas debido a la guerra civil española y la posterior posguerra. No fue, por tanto, hasta las décadas de los años 50 y 60 cuando la compañía comenzó a recuperarse, lanzando nuevos productos -Voll-Damm-, renovando la flota de transporte y apostando por la expansión comercial a escala nacional con Estrella Dorada y Voll-Damm como marcas estrella en todo el país.

El crecimiento se mantuvo durante las décadas siguientes y el nuevo punto de inflexión para Damm llegó en 1991, cuando, a raíz de las Olimpiadas de Barcelona, se dejó de producir en la planta de Rosselló, trasladando la producción a la fábrica de El Prat de Llobregat. Una factoría que, tras las obras de ampliación de 2010, produce más de siete millones de hectolitros al año y de la que sale un camión cargado de cerveza cada cinco minutos. La de la calle Rosselló, por su parte, es ahora la Antigua Fábrica Estrella Damm, un espacio cultural de referencia en Barcelona.

Con 143 años de historia a sus espaldas, Damm se ha consolidado como uno de los principales líderes en el sector alimentación y bebidas, con presencia en el sector de la logístico, la distribución y la restauración. La empresa, que actualmente está presente en más de 120 países, cuenta con una amplia red de plantas -concretamente, 14 fábricas en la Península Ibérica- donde produce y envasa más de 17 millones de hectolitros de cerveza, agua, refrescos, leche y batidos. Asimismo, dispone también de su propia maltería, La Moravia, donde selecciona el mejor grano y lo transforma en malta. Con todo ello, su facturación superó en 2018 los 1.260 millones de euros y la plantilla total de la empresa se situó en más de 4.500 personas a cierre de año. 

Fábrica de El Prat de Llobregat, Barcelona.

Su crecimiento a lo largo de los años siempre se ha sustentado en cuatro pilares fundamentales: las personas que forman la compañía; la innovación continua en el ámbito industrial; y la sostenibilidad como eje transversal de su crecimiento responsable, así como la expansión internacional.

Más responsables en la gestión

Como mencionábamos, si ha habido a lo largo de la historia de Damm un elemento clave en su razón de ser esa ha sido sin duda su apuesta por la sostenibilidad. Así, la cervecera persigue el objetivo de crecer de forma sostenible y rentable en cada uno de los sectores en que está presente, con la máxima eficiencia tecnológica y de calidad, y con el máximo respeto por el medio ambiente.

Precisamente, este pilar se recoge en su plan de RSC, que promueve acciones para reducir su huella ambiental. Entre éstas, destaca su esfuerzo por reducir el consumo de recursos naturales, su empeño por el uso de fuentes de generación de energía renovable y el fomento de la reutilización y el reciclaje. De hecho, el 99 por ciento de las materias primas de la empresa son reutilizables y, cada año, más de 190.000 toneladas del bagazo resultante del proceso de elaboración de cervezas se destinan a la alimentación de vacas. También, ha logrado reducir en los últimos diez años sus emisiones de dióxido de carbono en un 59 por ciento y en 12 de sus 14 centros productivos, toda la energía consumida tiene el certificado de origen verde.

En este sentido, Damm invirtió el año pasado cuatro millones de euros en materia medioambiental. Destacan iniciativas como la investigación de nuevos sistemas de embalaje sostenible, el cálculo de la huella hídrica por producto, la renovación de la flota de vehículos comerciales y la ampliación de las instalaciones de placas fotovoltaicas en sus centros de producción. Uno de sus proyectos más relevantes es la eliminación de las anillas de plástico utilizadas para unir los packs de sus latas con la implantación de un nuevo sistema de embalaje fabricado con materiales totalmente biodegradables, lo que permitiría reducir más de 260 toneladas de plástico al año. El pasado mes de abril, Estrella Damm comenzó las pruebas del sistema LatCub® de la compañía Alzamora -especializada en la elaboración de envases de cartón-; un sistema que permite agrupar los packs con un embalaje de cartón cien por cien biodegradable, fabricado con cien por cien fibras naturales provenientes de árboles gestionados de forma sostenible. 

La compañía ha empezado las pruebas para agrupar los packs de latas de Estrella Damm con embalaje de cartón cien por cien biodegradable.

Otra medida para reducir el consumo de plástico es la sustitución de los vasos de plástico utilizados en eventos por vasos reutilizables y otros cien por cien biodegradables, hechos con maíz y otras materias primas vegetales que, una vez depositados en contenedores orgánicos, vuelven a la tierra a través de un proceso de compostaje industrial.

Nuevos vasos reutilizables y otros cien por cien biodegradables, hechos con maíz y otras materias primas vegetales.

Por su parte, en lo relativo al consumo de agua, Damm ha logrado reducir este consumo en un 37 por ciento durante la última década con medidas como la instalación de contadores de agua que, junto a un sistema informático de gestión, permiten conocer el gasto de agua por cada unidad producida o la participación en programas de recuperación y reutilización de aguas. Asimismo, la cervecera impulsa programas de asesoramiento a agricultores para ayudarles a reducir el consumo de agua en sus cultivos.

Expansión y digitalización

Durante los últimos años, Damm ha logrado consolidar su negocio internacional, afianzando su presencia en más de 120 mercados, de los que obtiene más de un 26 por ciento de su facturación global, y creando una red comercial que trabaja en países como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, China, Suecia, Chile o Australia. En 2018, la empresa puso el foco en nueve países con un alto potencial de consumidores: Canadá, Estados Unidos, Noruega, Suecia, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, China, Portugal y Chile.

No podemos dejar de mencionar tampoco la implicación de Damm con la digitalización, un aspecto incorporado en su ADN y que impregna todas las áreas de la compañía. Una de sus iniciativas más destacadas en este sentido es su apoyo al proyecto Barcelona Tech City, para impulsar la actividad digital y tecnológica. Bajo este contexto, Damm inauguró en marzo un espacio en el Pier01 -edificio situado en el Palau de Mar-, dedicado a eventos internos y externos vinculados a innovación y digitalización.

En este sentido, desde que Damm arrancara su proyecto de transformación digital hace tres años, la compañía ha llevado a cabo más de 140 proyectos.

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