Seguros

AIG pierde cerca de 6.000 millones de dólares en 2020

AIG ha cerrado el pasado ejercicio con unas pérdidas netas atribuibles de cerca de 6.000 millones de dólares. La compañía señala que estas pérdidas se deben al resultado negativo de la venta de Fortitude Group Holdings en junio de 2020.

La operación causó al grupo asegurador unas pérdidas de 6.700 millones. Pero mejoró el perfil de riesgo del grupo AIG, reduciendo su exposición a pasivos a largo plazo y relacionados con el riesgo de tipo de interés.

Evolución del negocio de AIG

La compañía registró unas primas netas de 5.565 millones de dólares, un 5% menos que un año antes. Brian Duperreault, CEO de AIG, ha explicado que "los resultados operativos de 2020 demuestran el progreso continuo que estamos logrando para posicionar a AIG para un crecimiento a largo plazo, sostenible y rentable".

El CEO del grupo asegurador norteamericano señala que ha gestionado eficazmente los impactos del Covid-19 y de las catástrofes naturales; y permanece bien capitalizado en este entorno de incertidumbre sin precedente.

Por su parte, el negocio de Seguros Generales sigue mejorando, con una mejora de 1,9 puntos en el ratio combinado. Y Vida y Pensiones generaron fuertes retornos y permanecen bien posicionados para satisfacer las crecientes necesidades de protección y ahorro para la jubilación.

Relevo al frente de AIG

"A medida que hago la transición a mi puesto de CEO, quiero agradecer a nuestros colegas globales que han demostrado una resistencia, dedicación y perseverancia inquebrantables en sus esfuerzos. Espero seguir apoyando a Peter Zaffino mientras se convierte en el próximo CEO de AIG y, junto con nuestro equipo mundial, continuar el viaje de AIG para convertirse en una empresa de alto rendimiento y franquicia de seguros líder", señala Duperreault.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.