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La trufa negra podría desaparecer de España en las próximas décadas

  • Las olas de calor y los incendios podrían acelerar la desaparición

La trufa negra podría desaparecer en España por el cambio climático. Unas temperaturas medias crecientes, la volatilidad de las lluvias y unos veranos que tienden a ser cada vez más secos podrían acabar con la idoneidad que presentan las tierras de España (sobre todo de Aragón) para la trufa.

La trufa negra es uno de los alimentos más escasos del mundo y el cambio climático podría llevarla al borde de la extinción en las tierras donde se produce cerca del 100% de este hongo, que no es otro sitio que el sur de Europa y concretando aún más, España.

El clima es casi todo

El clima cada vez más seco y caluroso de las principales regiones productoras de trufas España, Francia e Italia podría ser letal para el hongo que desaparecería a fin de siglo, según un estudio publicado en la revista Science of Total Environment. Estos expertos predicen que los precios de esta delicia, que ya es uno de los comestibles más caros del planeta, se elevarán aún más.

"Cada vez que hay una sequía eso afecta la cosecha de invierno", señala Paul Thomas, de la Universidad de Stirling en Escocia, que ha liderado el estudio. "Crecen en el verano y luego maduran durante el invierno, esto muestra que necesitan humedad durante el verano".

Es habitual utilizar cerdos para buscar estas delicias que se encuentran bajo tierra, sobre todo en el caso de Francia. En España e Italia es más habitual usar perros con buen olfato y entrenados para este tipo de trabajo.

Las trufas negras de Périgord suelen costar más de 1.000 euros el kilo y se llegan a vender por el doble después de una mala temporada, según Thomas, que también dirige la consultora Mycorrhizal Systems. Los precios al por mayor analizados por Bloomberg de su parienta, la trufa blanca italiana, se duplicaron el año pasado tras una mala cosecha.

Thomas y Ulf Buntgen, profesor del Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge, analizaron 36 años de datos sobre volúmenes de trufa mediterránea y usaron proyecciones climáticas para estimar una caída de la producción en el sur de Europa de entre 78% y 100% al final de este siglo.

La Asociación de Truficultores y Recolectores de la provincia de Teruel no ha contestado a las llamadas ni a los correos enviados desde este medio.

¿Se puede acelerar el proceso?

"Sin embargo, esta drástica caída puede ocurrir antes de esta fecha, cuando se toman en cuenta otros factores del cambio climático, como las olas de calor, incendios forestales, eventos de sequía, plagas y enfermedades", sostienen estos expertos.

"Nos arriesgamos a perder una industria que vale cientos de millones de libras para la economía. Sin embargo, el impacto socioeconómico de la disminución prevista podría ser sustancialmente mayor, ya que la recolección de trufas y las actividades relacionadas forman un componente clave de la historia local y la actividad cultural".

Sin embargo, esto no debe desanimar a los fanáticos de los hongos. El futuro de las trufas podría estar en los climas más fríos del norte europeo, en particular el Reino Unido e Irlanda, donde las heladas fuertes no dañarían los tubérculos. Aunque es cierto que el cultivo de estas delicias es bastante complicado, Thomas ha llevado a cabo pruebas exitosas en Gran Bretaña.

"En 2017 producimos la trufa de Périgord por primera vez en Gales y estamos realizando otra prueba a mayor escala", detalló.

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