Empresas y finanzas

Sanidad fija que el 50% del precio de los fármacos se pague según curación

  • Los laboratorios se jugarán la mitad en variables en las terapias oncológicas

El pago por resultados ya es una realidad en la sanidad española. El último acuerdo al que ha llegado el Ministerio de Sanidad con el laboratorio farmacéutico Novartis para financiar su terapia contra la leucemia y el linfoma recoge ya hasta un 48% del coste de este tratamiento en función de los grados de eficacia que demuestre a lo largo de su uso en los pacientes.

En concreto, según ha podido saber elEconomista, la filial del laboratorio suizo llegó a un acuerdo con la Agencia Española del Medicamento para financiar el tratamiento Kymriah a un precio de 320.000 euros por paciente.

Sin embargo, las autoridades sanitarias -en este caso las comunidades autónomas, que serán las pagadoras- solo desembolsarán ese precio si se obtienen los resultados esperados de eficacia, que en este caso ha mostrado más de un 80% de remisión de la enfermedad en sus estudios de aprobación.

De esta manera, según el acuerdo firmado entre Sanidad y Novartis, la administración sanitaria pagará un 52% del precio del fármaco -en este caso, 166.000 euros- en el momento de adquisición del tratamiento y un año después ambas entidades volverán a sentarse para comprobar los resultados reales del funcionamiento de la terapia en el paciente. De esa valoración saldrá el 48% restante del pago, por lo que casi la mitad de su coste será variable.

Primera terapia génica

La intención del Ministerio de Sanidad es que el acuerdo firmado con Novartis para esta terapia génica para tumores hematológicos sea la norma habitual con los tratamientos de este tipo a partir de ahora. La de Novartis ha sido la primera terapia génica contra el cáncer que se aprueba en España.

En concreto, la terapia de Novartis está indicada para tratar la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células B refractaria, en recaída post trasplante o en segunda o posterior recaída en pacientes pediátricos y adultos jóvenes de hasta 25 años de edad y para la indicación de Linfoma B difuso de célula grande (LBDCG), en recaída o refractario tras dos o más líneas de tratamiento sistémico en pacientes adultos.

Los oncólogos y hematólogos aseguran que, esta vez sí, estamos ante una revolucionaria forma de combatir el cáncer. Se trata de tratamientos personalizados, donde a cada paciente se le extraen células que son modificadas en laboratorio para incluirles un gen capaz de actuar contra las células malignas. Una vez que las células son modificadas, se inyectan de nuevo en cada paciente.

En fase de negociación parecida también se encuentra actualmente el tratamiento Yescarta, de la farmacéutica estadounidense Gilead. En este caso es una terapia génica para un tipo de linfoma no Hodgkin.

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