Empresas y finanzas

Los juegos de 'escape' llegan a los procesos de selección de trabajadores

  • Muchas empresas los emplean para mejorar la relación de su plantilla

De niños soñábamos con vivir aventuras como las que veíamos en las películas de Indiana Jones o Sherlock Holmes, donde el ingenio permitía a sus protagonistas salir de enrredos en los que su vida corría peligro. Ahora, eso es posible pero sin el miedo a no sobrevivir. Los juegos de escape -también conocidos como escape room- son el hobby de moda entre los jóvenes, una nueva forma de coworking para empresas e, incluso, un destino turístico.

En estos retos de inteligencia a contrarreloj se encierra a grupos de dos a cinco personas en una habitación, de la que tienen que salir en 60 minutos, adivinando acertijos y encontrando pistas escondidas. Todo esto, en salas temáticas ambientadas en distintos paraderos, desde una cárcel abandonada, una pirámide o incluso el Banco de España. En este sentido, Sergio Abendivar, fundador de Fox in a Box -uno de los escape room de Madrid-, reconoce que "cada vez se crean historias más completas para aumentar la inmersión de los jugadores".

En 2013, la empresa ParaPark los introdujo en España y a diferencia de otros, optan por un juego más "romántico" sin tanto efecto especial, sino dando más importancia a "encontrar la pieza oculta", explican desde la compañía. Mientras que Fox in a Box da mayor importancia al atrezzo y a la tecnología.

Además de ser una actividad de ocio para todos los públicos, donde "la intuición de los pequeños se compensa con la madurez de los mayores", apuntan desde Escape Room Madrid -otro de los centros en la Capital-, se ha convertido en un método de team building, ya que para salir se necesitan aptitudes como creatividad, lógica y trabajo en equipo; habilidades que toda compañía quiere en sus empleados. De hecho, algunas empresas de escape room se han especializado en esta materia. Es el caso de Exit, que crea pruebas para la evaluación del personal y misiones especializadas ante las necesidades de cada compañía. Por su parte, Fox in a Box diseña pruebas ad hoc para las empresas que lo solicitan para optimizar la relación entre sus trabajadores.

Su aplicación laboral llega a tal punto que algunas agencias de selección de personal han incluido los juegos de escape en su circuito de pruebas e, incluso, algunos escape room han creado salas privadas que pueden servir tanto para reunirse como para visualizar el modus operandi de los trabajadores.

Nuevos acertijos

Aunque se trata de una práctica no muy conocida, está ganando cada vez más adeptos, por lo que sus participantes, tarde o temprano, averiguan cómo escapar de cada prueba. De ahí que surja la duda de cada cuánto tiempo se deben renovar. Las compañías consultadas por elEconomista consideran que cada aventura es un proyecto a largo plazo. Al fin y al cabo, son muy difíciles de crear y exigen mucho trabajo: "Es como crear una película. No se puede hacer una nueva frecuentemente porque no se aprovecharía todo lo posible", afirman desde Exit.

De ahí que la mayoría de las empresas construyan más de una sala, con distintos ambientes para que el usuario pueda elegir. Además, algunos como Exit o Escape Room Madrid han creado un modo combate en el que se puede luchar con otros usuarios y ampliar así la oferta.

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