Empresas y finanzas

Henkell ofrece 500 millones por Freixenet, pero los Bonet se resisten

  • La compañía acepta abrir sus libros para el inicio de una 'due dilligence'
  • La alemana sólo tendrá mayoría si suma los títulos de los Hevia y los Bonet

El futuro inmediato de Freixenet se debate entre Cataluña y Alemania. Henkell, el gigante vinícola alemán propietario en España de Cavas Hill, ha presentado una oferta en firme de 500 millones de euros que está condicionada, lógicamente, a poder alcanzar al menos un 50% del capital y asumir así consecuentemente el mando.

De momento, según han confirmado a elEconomista fuentes próximas al proceso, las tres familias propietarias del productor de cava catalán -los Hevia, los Ferrer y los Bonet- han accedido ya a la apertura de sus libros de cuentas para el inicio de una due dilligence o auditoría de los activos. Pero eso no quiere decir que la negociación haya entrado ni mucho menos en su recta final o que el futuro esté ahora más despejado.

La previsiones de la empresa apuntan a que el proceso se alargará, al menos, hasta después del verano y será entonces cuando, tras la presentación de una oferta definitiva, uno y otros tengan que decidir qué hacen. Si venden a los alemanes o se quedan con la compañía.

Ramas enfrentadas entre sí

El problema de fondo es que hay varias ramas familiares enfrentadas entre sí. Por un lado están los Ferrer, con un 42% del capital y contrarios desde el primer momento a perder el control de la empresa. Por el otro, en cambio, figuran los Hevia y los Bonet, con un 29% del capital cada uno.

Los Hevia, decidieron vender tras rechazar la gestión del consejero delegado, Pedro Ferrer, y fueron ellos, precisamente, los que fueron a buscar a Henkell para abrir un proceso de negociación.

Su único problema es que para que la operación pueda materializarse, los Bonet también tienen que vender porque, en caso contrario, Henkell no obtendría la mayoría del accionariado y se echaría para atrás. Inicialmente, todo indicaba que los Bonet aceptaban, pero en el mercado se asegura ahora que su decisión no está tomada todavía.

De hecho, aunque es cierto que han aceptado el inicio de la auditoría, algunos de los miembros de la familia Bonet empiezan a mostrarse en contra de la operación. A la espera de conocer la oferta definitiva, un hecho que puede marcar la balanza de un lado o del otro radica en que el propio presidente de la compañía, José Luis Bonet, parece haber dicho ya que no está dispuesto a ceder sus acciones.

Según fuentes próximas a la operación, José Luis Bonet y Pilar Bonet serían así los más reticentes a vender. La negativa de José Luis ejerce una gran influencia sobre su hermana. Pilar es aún muy sensible a la venta, sobre todo, tras la desaparición de su madre, Pilar Ferrer Sala, el pasado mes de enero en plenas negociaciones. Sin embargo, Pedro y Eudaldo Bonet sí verían con buenos ojos desprenderse de su 7% de la compañía.

El principal motivo que señalan estas fuentes para explicar el no de José Luis Bonet, es que resultaría una incongruencia para su figura haber defendido y sido la cara visible de la Marca España, para acabar vendiendo la compañía a una empresa alemana.

Además, el presidente de la compañía de cavas también es consciente que ha logrado puestos de gran relevancia en entes como la Cámara de Comercio de España o Fira de Barcelona gracias a la presidencia de Freixenet. Esta versión respondería a la presunta oferta de Henkell, que publicó La Vanguardia, en la que los alemanes le ofrecían seguir en la presidencia para dar continuidad.

Resultados positivos

El siguiente paso de Henkell ahora es revisar los resultados que cerró la compañía a finales de abril, y que según fuentes financieras, habría duplicado los beneficios gracias a la recuperación de las ventas en Alemania durante la campaña navideña. Aunque esta recuperación se analizará con perspectiva.

Si bien el beneficio de la empresa en 2016 está situado en unos 4 millones de euros, Freixenet registró los peores resultados de su historia el año pasado, por lo que la mejora no es muy significativa.

La negociación se lleva con un hermetismo extremo, un hecho que crea malestar entre sus más de 2.000 trabajadores, que reclaman información. Y es que Freixenet es clave en la comarca catalana del Alt Penedès, que vive directa o indirectamente de la compañía fundada por Pere Ferrer Bosch y Dolors Sala Vivé.

En plena batalla accionarial por el control de la compañía entre las distintas ramas familiares, Freixenet redujo sus ventas el pasado ejercicio al mismo nivel que en 2010. En el último año, su facturación se contrajo un 5,4%, hasta 503 millones de euros, lo que provocó que el resultado de explotación cayera de 14,3 millones a 4,7 millones de euros y el beneficio neto se dividiera por tres: de 7,6 millones a 2,1 millones de euros.

Aunque la empresa sigue siendo rentable, ha aumentado su apalancamiento, incrementando el pasado ejercicio un 23% la deuda a corto plazo. Cerró el ejercicio el 30 de abril de 2015 con unos compromisos financieros a menos de un año de 188,9 millones, frente a 151,8 millones el año anterior.

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comentariosforum4

Usuario validado en elEconomista.es
alfill
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Cuánto dinero ha pagado el ICEX a los dueños para sus ventas foráneas??????

DEBEN DEVOLVERLO íntegramente de los 500 millones que recibirán de Henkell, si se vende.

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#1
jalisco
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Aquellas campañitas de no beber...etc

Este país no tiene solución, todos miramos al dedo.

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#2
luxinio
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cada año los cavas catalanes pierden mercado en España y ese mismo mercado lo van ganando los cavas y espumosos de otras regiones. el cava catalan está asociado al nazionalismo ladron y expoliador de la burguesía catalana. llevo once años sin comprar una botella de cava catalan y afortunadamente encontramos cavas magnificos que no nos faltan en la casa.

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#3
Santiago y cierra España
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El cava catalán se expande más y más a países europeos asiaticos y norteamericanos no le hace falta vender a españa para crecer q con la crisis económica y el paro se está volviendo más pobre

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#4