Empresas y finanzas

La subida de tipos en EEUU no conlleva mayores ganancias para los bancos

Las previsiones sobre el beneficio neto que conseguirán los bancos de EEUU en 2016 y en 2017 caen desde principios del ejercicio -cuando el incremento de los tipos de interés era todavía una idea remota que luego se aplazó en septiembre por el impacto de la crisis china-. Teóricamente, la subida del precio del dinero por parte de la Fed repercute positivamente en los márgenes de las entidades financieras.

Finalmente, la Reserva Federal cumplió el pasado miércoles con las expectativas del mercado y aumentó los tipos de interés, como estaba previsto: desde la franja entre el 0 y el 0,25% que se mantenía hasta la semana pasada, hasta una entre el 0,25 y el 0,50%.

La entidad ha tardado más de nueve años en retirar los estímulos monetarios, pero la era del dinero gratis ya ha finalizado. Sobre las nuevas subidas que ahora espera el mercado de cara al futuro, solo se sabe que serán "graduales", según confirmó la propia presidenta de la Fed, Janet Yellen.

"Los riesgos en el extranjero han disminuido y haber retrasado la subida de tipos durante más tiempo hubiera implicado el riesgo de un endurecimiento abrupto", relató el miércoles, al mismo tiempo que reconoció que la debilidad del mercado laboral continúa y las expectativas sobre la inflación a largo plazo permanecen estables.

"Los tipos deberían subir gradualmente a lo largo del tiempo", insistió la presidenta de la Fed. "La repetición de la palabra gradual era lo que de verdad el mercado necesitaba y así lo hizo Janet Yellen, quien se aseguró de que los mercados no sufran síntomas de abandono después de años sobreprotegidos", opina Amílcar Barrios, analista de Tressis.

"¿Cuáles son los efectos de la subida de tipos por parte de la Reserva Federal?", se pregunta Carlos Salvador, profesor de CUNEF, quien explica que "el precio oficial del dinero se eleva, lo que incrementa el coste de financiación". Para los bancos, significa, concretamente, que "mejoran sus márgenes", según comenta José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

"El negocio principal de la banca proviene del margen de intermediación (el negocio tradicional de recibir dinero para prestarlo), de ahí que una subida de tipos de interés teóricamente beneficia a la banca, ya que pueden encarecerse los créditos, entre otras partidas", agrega José Luis Herrera, analista de CMC Markets. Sin embargo, las estimaciones del consenso de mercado sobre las ganancias que obtendrán las entidades norteamericanas en los próximos ejercicios no recogen, de momento, la teoría.

A principios de año, las firmas de inversión esperaban que los 10 bancos más grandes de Estados Unidos ganarían en conjunto más de 102.000 millones de dólares en 2016 -una cifra que prácticamente duplica el beneficio neto que estas mismas entidades consiguieron en 2007-, mientras que, actualmente, los analistas han rebajado estas estimaciones cerca de un 4%, hasta los 98.500 millones de dólares. Tampoco mejoran las previsiones en el último trimestre. De cara a 2017, el recorte en las estimaciones es aún mayor, de más de un 6%, desde los 111.000 millones de dólares que se estimaban el primero de enero, a los 104.000 millones dólares que se prevén actualmente.

De forma similar ocurre si se reduce la muestra a los cuatro grandes bancos norteamericanos, entre los que se encuentran Citi y JP Morgan, sobre las que existe una estrategia en elMonitor, la herramienta de inversión de elEconomista. En 2016, se prevé que los cuatro gigantes ganen un 3,5% menos frente a lo que se estimaba a principicos del presente ejercicio.

Exceso de pesimismo

"Hay en mi opinión un exceso de pesimismo sobre los resultados en los próximos doce meses", dice José Luis Martínez Campuzano, quien añade que, en general, "una subida de tipos mejora el margen de la banca, dado que tipos casi nulos suponen una caída de los márgenes, pero, por otro lado, es la demanda de crédito lo que también debe considerarse". "Mejorarán sus márgenes y ganarán en competitividad, si bien, también hay un impacto negativo", coincide Aurelio García, director del Global MBA con especialización en finanzas del IEB.

"Es en el punto de la demanda donde está el exceso de pesimismo y sobre la solidez de la recuperación económica norteamericana e internacional", continúa el estratega de Citi, quien concluye que "este exceso de pesimismo explica la salida de dinero de las últimas semanas de fondos de bolsa de EE UU y en general la continuidad en la salida de dinero de los fondos de bolsa emergente".

José Luis Herrera sostiene una posición similar. "Debido a que las previsiones de crecimiento de la economía norteamericana son inferiores a las inicialmente contempladas, puede haber un efecto compensación que afecta en general a todos los sectores y del cual el sector bancario no está exento", dice el experto; a lo que Aurelio García incorpora que "les puede subir demasiado el coste al que tienen que pedir prestado el dinero a la Reserva Federal".

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