Empresas y finanzas

Pfizer despide a 30 altos cargos en España por incumplir el código ético

La decisión, tomada en EEUU, se produce tras la denuncia realizada por un exempleado de la filialLa investigación habría descubierto prácticas comerciales abusivas con uno de sus fármacos

Terremoto en la filial española de la multinacional farmacéutica Pfizer. La cúpula de la compañía de EEUU ha despedido de manera fulminante a cerca de una treintena de altos cargos de la filial en España. Los despidos -efectuados este pasado jueves- se han producido tras una investigación interna ordenada desde la sede del laboratorio en Nueva York y tras recibir una denuncia de un exempleado de la compañía en España, el cual había sido despedido recientemente. En dicha denuncia, este exempleado acusaba a sus antiguos compañeros de España de realizar prácticas comerciales con uno de sus medicamentos contrarias al código ético de la compañía.

Estas prácticas estarían relacionadas con la estrategia de promoción de este medicamento - utilizado en diversas enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide o la psoriasis- que vulnerarían la relación del laboratorio con los médicos que deben prescribirlo. Los empleados despedidos habrían traspasado las normas de conducta internas de la compañía, el llamado compliance en inglés, un sistema de control habitual en las multinacionales farmacéuticas, sobre todo de Estados Unidos, para cumplir con las normas de transparencia de este sector.

Tras recibir y estudiar la denuncia, la central en EEUU decidió hace unas semanas enviar un equipo de auditores a la sede española para realizar una investigación interna. Dicha investigación se saldó el pasado jueves con el despido fulminante de los 30 trabajadores, incluidos varios altos directivos de la compañía. Entre ellos se encuentran el director de la Unidad de Acceso, Comunicación y Relaciones Institucionales, Juan José Polledo, considerado el número dos de la compañía en España, así como el director de la Unidad Legal y secretario del Consejo de Administración, Vicente Morales, y el jefe de la Unidad de Gestión Hospitalaria, Antonio Rojo. La actual directora general de Pfizer España, en el cargo desde julio de este año, continúa y, de momento, no se ha visto salpicada por el asunto.

Además de estos altos directivos de la compañía, entre los despedidos estarían también -según asegura la publicación Sanifax- tres directores regionales de Pfizer España, así como 22 delegados de ventas de la compañía de varias regiones. Varias fuentes apuntan, no obstante, que los tres altos directivos de la compañía implicados, Juan José Polledo, Vicente Morales y Antonio Rojo, se habrían visto involucrados en el caso únicamente por haber recibido algunos correos electrónicos ?en copia oculta? enviados entre delegados comerciales, pero no habrían participado ni autorizado en ningún momento las prácticas comerciales irregulares descubiertas por la matriz en EEUU.

Entrega de móviles

Según apuntan varias fuentes, el modo de efectuar los despidos en la filial española el pasado jueves fue bastante contundente en las formas. Los implicados recibieron la orden de abandonar sus despachos, que fueron precintados, y se les obligó en ese mismo momento a entregar tanto sus ordenadores como sus teléfonos móviles. Este periódico intentó ayer sin éxito ponerse en contacto con alguno de los altos cargos afectados.

Por su parte, desde el departamento de Comunicación de Pfizer en España, admitieron los cambios a este diario, sin poder ampliar más información. ?Hemos decidido hacer una serie de cambios en el personal en España y varios compañeros han dejado la organización. Los cambios entrarán en vigor inmediatamente. Continuaremos sirviendo a nuestros clientes en el mejor interés de nuestros pacientes en España?, fue la respuesta oficial de la filial española a este periódico.

La publicación Redacción Médica, que adelantó la noticia, apunta directamente el empleado despedido de la filial española hace unos meses como causante del resto de despidos. Según este medio, se trataba también de un alto directivo, que fue despedido precisamente por intentar ?captar voluntades y fomentar el uso de este medicamento con argumentos más allá de los estrictamente científicos?, asegura la información.

Dicho directivo trasladó su caso a la matriz en Estados Unidos, acusando al resto de implicados ahora despedidos de realizar las mismas prácticas por las que él fue expulsado. El equipo de auditores llegados desde EEUU habría decidido entonces inculpar al resto de trabajadores, que estuvieron a las órdenes del directivo, así como a todos los cargos de la filial que, supuestamente, eran conscientes de estas prácticas, pero no las cortaron o las denunciaron. Esta web asegura que la cúpula mundial de Pfizer, con su consejero delegado Ian Read al frente, está en España para ponerse al mando de su filial en Madrid, un hecho que no pudo ser confirmado ayer por este diario.

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