El prestigioso club madrileño Puerta de Hierro ha modificado sus estatutos para evitar la expulsión de algunos de sus socios más conocidos, gran parte de los cuáles se han visto envueltos en el escándalo por el uso de las tarjetas opacas en Caja Madrid y Bankia, como Rodrigo Rato, Rafael Spottorno o Luis Gabarda. El anterior régimen disciplinario, vigente desde 1989, establecía hasta ahora en su artículo 28 como motivo de expulsión de los socios "haber cometido cualquier acto que lastime su reputación y honor".
Esa normativa se ha cambiado, según explica el club, en sus nuevos estatutos, por otra "más moderna y completa", que ha derogado dicho artículo. Desde este momento, el nuevo artículo 31 establece como infracción muy grave, motivo para echar a alguno de sus socios, "resultar condenado por sentencia firme por la comisión de cualquier delito tipificado en la legislación penal y cometido dentro de los terrenos o instalaciones del club". Es decir, ya no es motivo de expulsión estar imputado en un caso judicial o envuelto en un escándalo.
A su vez, los nuevos estatutos abren la puerta a la readmisión de los socios que hayan cometido infracciones muy graves, ya que "prescriben a los dos años desde su comisión". Este diario se ha puesto en contacto con el prestigio club, que se ha negado a hacer declaraciones y sólo ha admitido que "había una propuesta" para cambiar los estatutos. Sin embargo, el nuevo artículo se aprobó en la Asamblea General Extraordinaria de noviembre.
Los socios con visas 'black'
Fuentes extraoficiales del club explican que con los estatutos anteriores, el club de golf se hubiera visto obligado a echar a Rodrigo Rato, expresidente de Caja Madrid y Bankia, imputado no sólo por el uso de las tarjetas sino también por el proceso de fusión y salida a bolsa de la entidad.
El también exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha hecho frente a una fianza de 3 millones de euros por "consentir, aceptar u propiciar" el uso indebido de fondos de la entidad, según el juez Pablo Ruz, cargó 44.200 euros a Caja Madrid y 54.837 euros a Bankia como resultado del uso de las tarjetas opacas al fisco.
Además de a Rato, de no haber sustituido el artículo 28, el Real Club de la Puerta de Hierro habría tenido que expulsar también a otros consejeros y directivos de Caja Madrid que usaron las visas sin control fiscal. Es el caso, por ejemplo, de Rafael Spottorno, expresidente de la Fundación Caja Madrid y exjefe de la Casa del Rey, que cargó a la visa black 223.900 euros entre 2003 y 2011 en comidas en restaurantes de lujo, tiendas de decoración, peleterías, supermecados, tiendas de golf... También es el caso de Luis Gabarda, exjefe de gabinete de Miguel Blesa, que gastó 139.700 euros con este medio de pago opaco a Hacienda; de Estanislao Rodríguez Ponga, exvicepresidente de la caja ahorros madrileña, que no sólo se gastó 255.400 euros con la tarjetas sino que tuvo que verse las caras con la justicia por irregularidades en otra entidad financiera, y de Javier López Madrid, exconsejero de la caja y consejero dominical de OHL.
Otros casos
Pero no sólo es eso. En el caso de no haber realizado la modificación y eliminado el artículo anterior, el club también se habría visto obligado a expulsar, por ejemplo, a Esperanza Aguirre, la expresidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del PP regional, que fue imputada por un incidente de tráfico. O a Jaime Botín, que también estuvo imputado en 2008 por una operación de compra de Banesto y que fue sancionado hace dos años con 700.000 por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por ocultar al mercado que una fundación de su familia tenía el 7,85% del capital de Bankinter. Eso a pesar de que la multa ha sido anulada esta semana por la Audiencia Nacional por el retraso del Ministerio de Economía en tramitarla.
También se habría tenido que someter a una audiencia de expulsión Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, que está imputado en el caso Gürtel y por un presunto amaño en el mayor concurso de obra pública adjudicado en las Islas Baleares: un macrohospital presupuestado en 630 millones de euros.
El club ha aprobado este cambio en sus estatutos en un momento en el que pierde socios y ve como sus números rojos se disparan hasta los 1,8 millones de euros en 2013. Los ingresos subieron un 3%, mientras los gastos se dispararon.