WASHINGTON (Reuters) - El presidente estadounidense, Barack Obama, instó el lunes a los republicanos a evitar "jugar" con su plan de empleo y pidió a los legisladores que lo aprobaran rápidamente, en un intento por reactivar la economía y mejorar sus posibilidades de ser reelegido.
Cuatro días después de anunciar en un esperado discurso su plan de empleo de 447.000 millones de dólares, el mandatario intensificó su campaña para vender sus propuestas a los votantes estadounidenses, mientras se prepara para enviar el proyecto al Congreso en el transcurso del lunes.
"Este es un proyecto basado en ideas tanto de demócratas como de republicanos y es un proyecto que el Congreso debe aprobar, sin juegos, sin política, sin demoras", afirmó Obama en un discurso en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, donde tenía en sus manos parte de la legislación sujeta con un clip negro.
El presidente, que a poco de asumir el cargo en 2009 lanzó un plan de estímulo económico por 800.000 millones de dólares, debe lograr una reducción significativa del desempleo, actualmente en 9,1 por ciento, para aumentar sus probabilidades de lograr la reelección en 2012.
Los principales republicanos del Congreso han dicho que están abiertos a algunas partes del plan, pero que no están convencidos sobre el gasto en infraestructura y en otros estímulos, debido a que medidas como esas impulsarían el déficit presupuestario a corto plazo.
La oposición rechaza la idea de la Casa Blanca de que los gastos del plan tendrán su recompensa con recortes de presupuesto a largo plazo.
"Es mi esperanza que podamos trabajar juntos para poner en marcha las mejores ideas de ambos partidos y ayudar a los estadounidenses a volver a trabajar", dijo el republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes.
Boehner dijo que su partido tiene una "visión diferente" a la de Obama sobre la creación de empleo y que las ideas del presidente requerirán "un examen cauto" en vista de lo que los republicanos consideran derroches del primer plan de estímulo.
El director de Presupuesto de la Casa Blanca, Jack Lew, dijo que Obama propondrá recortar 467.000 millones de dólares en exenciones impositivas que benefician a los estadounidenses más ricos y algunas compañías para contrarrestar el coste de su plan de creación de empleos.
"Para poder invertir en empleos y crecimiento, vamos a tener que pagar por eso", dijo Lew a los periodistas.
BAJO PRESIÓN
Obama buscó mantener la presión.
"Este es un proyecto que pondrá a la gente nuevamente a trabajar a lo largo del país. Este es un proyecto que ayudará a nuestra economía en un momento de crisis nacional", dijo el mandatario, que estaba rodeado de maestros, policías, trabajadores de la construcción y dueños de pequeñas empresas.
En su intervención, volvió a criticar a los republicanos por oponerse en el pasado a muchas de sus iniciativas.
"No podemos permitirnos los mismos juegos políticos, no ahora", dijo Obama.
Por estos días, es difícil encontrar cooperación política, en un clima enrarecido tras la dura batalla en agosto en torno al límite de la deuda.
Sin embargo, los republicanos tendrían que ceder algo de terreno para dar un impulso a la economía, porque de lo contrario podrían enfrentar un revés del electorado.
Obama llevará su plan de empleos esta semana a estados clave para las elecciones de 2012.
El martes visitará Ohio y el miércoles hará una parada en Carolina del Norte, en el inicio de una serie de viajes que hará para defender su legado económico.