Empresas y finanzas

ING relanza, gracias a las ayudas públicas, su depósito al 4%

El banco holandés aprovecha su rescate para no quedarse fuera del mercado. Recibió 10.000 millones del Estado holandés para evitar su quiebra.

La devolución de las ayudas públicas tendrá que esperar. La filial española del Grupo ING no ha querido quedarse al margen de la guerra del pasivo y ha relanzado su depósito ofreciendo un 4 por ciento de rentabilidad a su clientela.

Pese a que la matriz recibió un total de 10.000 millones de euros en ayudas públicas a finales de 2008 (todo el sistema financiero español tuvo inyecciones de en torno a los 11.000 millones de euros), la filial española del grupo financiero holandés oferta un depósito que remunera hasta el 4 por ciento para retener la masiva fuga de clientes que sufre.

Debido a las limitaciones que fija el multimillonario rescate del que ha sido objeto, ING Direct utiliza distintas fórmulas para evitar la competencia desleal, aunque se sitúa al borde de esa línea.

De hecho, la entidad publicita esta oferta a través de su página en Internet y la dirige, exclusivamente, a sus clientes ofertándoles un 4 por ciento durante los cuatro primeros meses.

La oferta, que también lanzó en el mes de febrero, ahora estará vigente hasta el 31 de marzo. Mientras que para los nuevos clientes, la rentabilidad ofrecida permanecerá en el 3,5 por ciento los cuatro primeros meses en una imposición a un año. Una vez finalizado el periodo de la oferta gancho, la rentabilida disminuye hasta el 1,2 por ciento.

La estrategia naranja

¿A qué responde esta estrategia? La entidad que dirige en nuestro país Carina Szpilka fue una de las que más sufrió la fuerte embestida de la guerra de depósitos. Sólo entre enero y noviembre del pasado año, el banco naranja vio disminuir sus depósitos el 10,7 por ciento hasta los 16.287 millones de euros.

ING Direct ni siquiera supo aprovechar la reordenación del sector de las cajas de ahorros para arañar cuota en un mercado de depósitos en el que siempre ha hecho gala de su experiencia. De tal forma, que en noviembre de 2010 llegó a ponerse por encima, incluso, de las cajas en la sangría de depósitos.

De hecho, entidades como el Popular o el Santander fueron las principales beneficiarias de una guerra del pasivo de la que el banco naranja salió gravemente herido.

Y eso, pese a la estrategia comercial de la red de sucursales de la entidad. A finales del pasado año inició una intensiva acción comercial por la que instaba a sus clientes a mantener una entrevista en la sucursal. Varios de esos clientes que contactaron con elEconomista, relataron que ante la intención de los clientes de sacar sus depósitos para trasladarlos a otra entidad en la que recibieran una mayor remuneración, intentaron evitar la fuga prometiéndoles un mayor interés una vez que la matriz devolviera las ayudas públicas recibidas.

La política comercial de la entidad que en nuestro país dirige Carina Szpilka también pareció flirtear con la publicidad engañosa cuando el pasado mes de febrero ofrecía, a través de su página en Internet, un depósito garantizado al 6 por ciento.

Ofertas especiales

Sin embargo, bastaba con leer la letra pequeña para darse cuenta que lo que realmente ofrecía a sus clientes era un tipo de interés del 1,96 por ciento TAE, pero destacaba con una tipología de letra gigante que la remuneración por contratar ese producto era como mínimo de un 6 por ciento.

La última ofensiva, viene desde el lado de las hipotecas. La entidad oferta con un diferencial de Euribor +0,49 por ciento (2,47 TAE, cumpliendo condiciones). Una de las más agresivas del mercado en un momento, en el que el negocio hipotecario en España sufre una fuerte morosidad.

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