Empresas y finanzas

Las claves del Metaverso: el negocio del futuro inmediato

  • Las plataformas inmersivas tendrán éxito si generan experiencias de uso eficientes
Madrid

El Metaverso es un nuevo ecosistema digital, aún en fase inicial, y que no está exento de riesgos, como los especulativos o la falta de regulación. Lo que sí es cierto es que ha llegado para quedarse si consigue fusionar el mundo virtual y físico y, a la vez, mejorar la experiencia de los usuarios de forma eficiente. Por tanto, la sociedad debe acercarse y familiarizarse con él.

Esta es una de las conclusiones que se expusieron en el Observatorio Metaverso: oportunidades comerciales, organizado por elEconomista y patrocinado por PwC.

Se trata de una nueva tecnología que ha comenzado a popularizarse, a raíz del aumento de la capacidad computacional de los ordenadores, con otros avances entre los que se incluyen el aumento del ancho de banda y la capacidad de almacenamiento de datos, así como el auge de la Realidad Virtual (RV) y las experiencias inmersivas.

La pandemia ha acelerado el proceso de interacción online. De esta forma, el Metaverso permite relacionarse con otras personas en un espacio virtual mediante avatares -con la ayuda de unos visores de realidad virtual- que proporcionan una experiencia sensorial similar a la realidad, a pesar de que aún queda trabajo para unificar estos dos mundos. Así, es posible, a través de esta herramienta, acudir a conciertos virtuales, escuchar conferencias o clases, reunirse con personas que están en diferentes localizaciones geográficas, atraer talento profesional que de otra manera no estaría al alcance, entre otras.

Armando Martínez, socio responsable de Consultoría Tecnológica de PwC, explicó que se trata de una tecnología que ya ofrece oportunidades de negocio para los diferentes sectores como el de consumo, el retail, en el que ya hay marcas que se están posicionando, y para otras empresas que están creando tracción y generando NFTs (es decir, tokens no fungibles) para dar exclusividad. Sin embargo, aún queda por determinar cuál es la monetización y cómo medir el rendimiento: "las métricas tienen que evolucionar". Al mismo tiempo, resaltó la importancia de que las empresas sean creativas a la hora de adaptarse a este nuevo ecosistema.

En ese sentido, Bernardo Hernández, inversor en Nuevas Tecnologías de Solon Inversiones, se mostró de acuerdo y afirmó que lo importante es crear "experiencias de uso mejores a las actuales". Según el experto, "el comienzo de las tecnologías suele ser muy poco intuitivo; yo creo que el Metaverso va a apoyarse en las tecnologías ya existentes y va a evolucionar hacia algo más humano", puesto que se trata de "una dinámica que tiene una parte de infraestructura, interconectividad, creación de contenidos, audio, elementos visuales, herramientas de e-commerce, etc". Por lo tanto, Hernández animó a las empresas a buscar "nuevos modelos de negocio sostenibles que puedan crearse", ya que "hay cabida para todos los modelos", desde los "tradicionales, como los de suscriptores hasta lo que la imaginación y la tecnología abarque".

Los mayores beneficiarios a día de hoy son el entretenimiento y la educación

Según se indicó en el Observatorio, ya hay más de 160 compañías trabajando con metaversos como otro sistema operativo. Se están "definiendo estos ecosistemas" y aún no es posible saber a ciencia cierta si existe una burbuja económica, pero, según afirmó el representante de Solon Inversiones, aunque "hay separación entre el precio y el valor, la dirección en la que avanza es la correcta".

Con vistas al futuro, los participantes apostaron por un modelo de diferentes opciones entre un Metaverso formado por empresas con nombre propio como Meta, Alphabet o Microsoft, y otro más abierto y descentralizado, para usuarios y empresas más pequeñas. Sin embargo, es probable que maduren hacia una interactividad entre ellos.

Ambos contertulios coincidieron en que los mayores beneficiarios, actualmente, son el sector de los juegos, del entretenimiento y de la educación, cuyos usos "van a quedarse", mientras que el retail y el e-commerce tendrían que buscar una diferenciación con el servicio que ya prestan en estos momentos.

"Se tienen que crear experiencias de uso radicalmente distintas y mejores que las que ya existen y crear un modelo económico para darle uso", especificó Hernández, y añadió que lo normal es que se comience extrapolando los prototipos ya existentes, pero que los metaversos que saldrán adelante serán los que creen un "modelo de negocio que entienda las oportunidades de la nueva experiencia de usuario". A este respecto, se debatió sobre una segunda derivada: "quién será el que domine el Metaverso", cuestión respecto a la cual se concluyó que "estamos en un momento muy temprano donde se están definiendo estos ecosistemas. El que consiga más eficiencia y genere la mejor experiencia es el que va a ganar". Al mismo tiempo, en esta "carrera" tendrá la victoria aquel "que domine los datos", según Hernández.

Los riesgos del 'ecosistema'

El experto de PwC explicó que el Metaverso aún se encuentra en una fase de "inmadurez", que puede verse afectada por la especulación o por la volatilidad de las criptomonedas utilizadas (el bitcoin), por lo que "debemos ser muy comedidos en este sentido. Hay que intentar no entrar en ese modelo especulativo ya que si compras un terreno en la vida real lo tienes en físico, pero si compras algo en el Metaverso, como una parcela virtual, y no tiene continuidad, se pierde".

A su vez, hay otra cuestión vital para el funcionamiento de este ecosistema, como es el uso y la recogida de datos personales de los usuarios: "en el momento en el que te mueves en el Metaverso, todo tu recorrido se queda trazado y proporciona una serie de datos que queda al alcance de la empresa", por tanto es necesario establecer un protocolo de seguridad para almacenarlos y darles un uso ético, según afirmó el experto. Además, "la propiedad del dato no va a ser de una sola persona", a pesar de que es necesario un liderazgo y una regulación: "los metaversos tendrán seguridad jurídica, habrá normas, habrá liderazgo. Todo necesita de un marco de seguridad operativa". 

En relación a este aspecto, el representante de Solon Inversiones explicó que actualmente se recogen muchos datos, pero "según las estadísticas, el 90% de los datos no se utilizan" o lo hacen de manera inadecuada; "el dato en sí mismo no sirve, tiene que haber una estrategia para usarlo de una forma eficiente". 

Armando Martínez: "Hay que acercarse a esta tecnología con una mentalidad abierta y contando con el factor riesgo"

También añadió que en el futuro habrá que redefinir todo el sistema de contraseñas, ya que todo va a ser hackeable con un ordenador cuántico. Los metaversos van a aumentar exponencialmente la complejidad de todo lo que hacemos y por ello necesitamos perfiles tecnológicos que se especialicen en cuanto al software, hardware, gestión de datos...".

"Va a ser necesario que surjan perfiles profesionales especializados en el Metaverso y en las tecnologías que utiliza como son los NFTs, los blockchain o las criptomonedas", coincidió Martínez.

Todas estas herramientas están interrelacionadas entre sí; tanto las criptomonedas como los NFTs funcionan a través de una red de ordenadores son su propia red, con bloques enlazados (blockchain) para lograr que estén a salvo de posibles ataques, que a su vez se aseguran mediante criptografía y que por diseño no pueden modificarse. A su vez, los NFTs cuentan con un certificado digital de autenticidad para que no puedan ser falsificados, puesto que serían el equivalente a una "obra de arte" en el medio digital.

Necesidades de regulación

Debido a estas cuestiones "uno de los aspectos más importantes es la seguridad jurídica y operativa de lo que pase dentro del Metaverso", como afirmó Hernández.

En el Internet tradicional existe una seguridad y una regulación pero ha necesitado un largo periodo hasta que ha sido efectiva.

El Metaverso ya parte con una ventaja respecto a este aspecto puesto que, "ahora mismo hay un ordenamiento jurídico", lo que es una de sus grandes ventajas puesto que ofrece seguridad en el registro de la propiedad y va a ser "un germen del éxito", según explicó el experto de Solon Inversiones.

Esto se refiere a que los mundos virtuales se desarrollan en plataformas privadas con sus propias normas y los usuarios las aceptan al firmar los términos y condiciones de cada página. Asimismo, se aplica la regulación de protección de datos de la Unión Europea y actualmente se está en vías de regular el uso de la inteligencia artificial.

Sin embargo, añadió que la gran asignatura pendiente es "el vínculo entre el registro mercantil, el blockchain y NFTs. En el momento en el que eso se vincule será imperceptible la diferencia entre el mundo real y el virtual".

Martínez añadió otro aspecto en el que la regulación "aún va por detrás" como "la parte ética, la privacidad, la violencia...", es decir, "cómo se controla el entorno".

Bernardo Hernández: "El Metaverso tiene que crear una  experiencia de uso distinta y mejor de la que ya existe"

Second Life es una plataforma virtual que se lanzó en el año 2003 y que ha sido considerada como el germen de los actuales metaversos, ya que sus usuarios interactúan entre ellos en un mundo digital a través de un avatar, que consiste en una imagen tridimensional que cada jugador puede personalizar. Otra característica importante que se ha adoptado en la tecnología actual es la posibilidad de adquirir objetos e intercambiarlos mediante su propia moneda local. 

Esta plataforma online, desarrollada por Linden Lab, supuso una revolución que llevó incluso a la apertura de negocios, en este universo, embajadas como la de las Islas Maldivas, Suecia o Estonia, organizaciones religiosas, entre otras.

Sin embargo, tal y como se especificó en el encuentro Philip Rosedale, el fundador de Second Life, salió del proyecto "cinco años después de su inicio", por la imposibilidad en aquel momento de "unificar la parte física y la virtual", las cuales se mantenían diversificadas en aquel momento puesto que aún no se disponía de la tecnología de realidad virtual con la que contamos hoy en día y que ha permitido crear lo que conocemos hoy en día como Metaverso.

En este aspecto, aún queda mucho por desarrollar, puesto que aún no se ha conseguido una fusión total entre esos dos mundos, pero se está avanzando en esa dirección.

Armando Martínez: "Va a ser necesario que surjan perfiles profesionales especializados en este ecosistema"

Desde las compañías se debe ir trabajando en este sentido así como invertir en esta tecnología especialmente si "crea una experiencia distinta y radicalmente mejor a lo que hay hasta ahora"; a medida que evolucione la tecnología irán creándose más oportunidades y "la más eficiente se quedará", afirmó Hernández.

De la misma manera, Martínez advirtió de que hay que acercarse a estos entornos "con una mentalidad abierta" y contando con el factor riesgo, puesto que aún existe mucha incertidumbre en este ecosistema.

"Hay que explorarlo con el convencimiento de que no hay ninguna garantía de qué va a pasar en el futuro pero entendiendo el lenguaje en el que se está desarrollando y dejándose asesorar por los expertos", recomendó Hernández.

Asimismo, la digitalización ha permitido el avance de nuevos modelos de negocio y, a pesar de que el Metaverso actualmente "es terreno movedizo", se trata sin duda de una apuesta que marcará las relaciones comerciales del futuro. "Hay que estar ahí", coincidieron.

Más imágenes del Observatorio Metaverso: oportunidades comerciales

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