Empresas y finanzas

Las deportistas se alejan de grandes patrocinios para apostar por marcas pequeñas que no las vean solo como récords

  • Marcas que anteponen sus historias personales a los resultados deportivos
Foto: Reuters

Cansadas de los contratos restrictivos de los grandes patrocinadores como Nike, en los que la prioridad no eran ellas sino sus récords y podían ser penalizadas por quedarse embarazadas, cada vez más deportistas, entre ellas Simone Biles, están eligiendo marcas que, siendo más pequeñas, les ofrecen mucho más: no sentirse un producto.

Aunque los grandes patrocinadores cuentan con la maquinaria de marketing necesaria para potenciar rápidamente la visibilidad de una deportista, muchas veces se suelen olvidar de la persona detrás del récords. En los últimos años, numerosos informes han detallado la intensa presión y los estrictos contratos que pueden existir entre estos patrocinadores y las atletas de élite, así como las agresivas tácticas a las que suelen recurrir los primeros para mantener a los mejores en sus listas, según informa The New York Times.

En el extremo totalmente opuesto se encuentran las marcas más pequeñas, las cuales conciben los acuerdos de colaboración con las atletas de elite de manera diferente. Por ejemplo, a veces el contrato puede incluir su incorporación como empleadas, mediante cesión de capital o participando en el desarrollo de nuevos productos. Pero lo que todos tienen en común es que anteponen sus historias personales a los resultados deportivos.

Este año, atletas de élite de la talla de la gimnasta Simone Biles o la corredora de obstáculos Colleen Quigley decidieron dar por terminados sus contratos de patrocinio con Nike para pasarse a Athleta y Lululemon, respectivamente. Sobre esto, la gimnasta declaró que su decisión estaba motivada por su deseo de no ser reconocida solo por sus logros deportivos sino por lo que ella representa y de cómo van a ayudarla "a usar su voz y también a ser una voz para las mujeres y los niños".

En ese sentido, Instagram se ha convertido en ese lugar donde añadir valor y ser reconocidos por sus compromisos, sin que se tengan en cuenta clasificaciones o récords.

Apoyo dentro y fuera de la competición

La sonada decisión de Simone Biles de abandonar algunas de las pruebas en las que iba a participar en los Juegos Olimpicos de Tokyo para centrarse en su salud mental contó con el total apoyo de sus patrocinadores, Athleta y Visa, entre otras empresas.

En un comunicado, Kyle Andrew, director de Athleta, dijo: "Apoyamos a Simone y apoyamos su bienestar tanto dentro como fuera de la competencia". "Ser el mejor también significa saber cuidarse. Nos sentimos inspirados por su liderazgo hoy y estamos detrás de ella en cada paso del camino", añadió.

Una postura bastante novedosa que forma parte de la evolución que esta viviendo la relación entre patrocinadores y atletas. A este cambio ha contribuido que las nuevas generaciones cada vez se involucren más en las cuestiones relacionadas con los patrocinios, seguros médicos, habilidades profesionales y otras formas de apoyo. 

Nuevas oportunidades de mercado

A medida que el mercado de la ropa deportiva sigue creciendo, impulsado aún más por la pandemia, surgen nuevas oportunidades de mercado, como demuestra que Athleta y Lululemon fueran algunas de las marcas que vieron aumentar sus ventas el año pasado.

Al final, ese traspaso de patrocinadores está motivado por la idea de que la atleta y la marca se conviertan en sinónimos, así como sus plataformas e historias. Es más, estas marcas buscan comprometerse no solo con su pasado, sino también con las causas que les importan, como la gira de exhibición de gimnasia post-olímpica organizada por Simone Biles y financiada por Athleta.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin