Empresas y finanzas

Bosch España cierra 2020 con una caída de las ventas del 9,5% y espera crecer menos de un 2% en 2021

  • La compañía invirtió 44 millones de euros en España el año pasado
  • Trabaja para colocar al mayor número de personas tras el cierre de la planta de Lliçà

La división española del fabricante alemán de tecnología y componentes de automoción Bosch cerró el pasado ejercicio con unas ventas que superaron ligeramente los 2.200 millones de euros, lo que supuso un descenso del 9,5% en tasa interanual.

Según ha reconocido el presidente del Grupo Bosch para España y Portugal, Javier González Pareja, "en marzo de 2020, nuestro negocio en el país se vio gravemente afectado por la pandemia de coronavirus y los confinamientos asociados, si bien se recuperó especialmente durante la segunda mitad del año. España sigue siendo uno de los principales mercados de Bosch en Europa".

Las ventas netas totales, incluyendo la facturación de las empresas no consolidadas y los suministros internos a las sociedades filiales, alcanzaron unos 2.250 millones de euros, lo que supone un descenso del 3% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior.

En cuanto a las inversiones, el grupo alemán destinó 44 millones de euros en España, mientras que la plantilla al cierre de 2020 era de 8.600 trabajadores.

Con estas cifras, el grupo considera que el año 2020 se pudo cerrar en España "mejor de lo inicialmente esperado tras los primeros meses de la pandemia de coronavirus".

De cara al presente ejercicio, el grupo estima un crecimiento de las ventas en todo el mundo del 6%, que vendrá impulsada por China, "mientras que en España prevé que el crecimiento de las ventas sea inferior al 2%", ha dicho el directivo.

"En el área empresarial Mobility Solutions, los ingresos de la compañía se comportaron mejor que el mercado. Teniendo en cuenta que la producción de automóviles en España se contrajo un 20 por ciento en 2020, las ventas de Bosch cayeron alrededor de la mitad de esa cifra", ha recordado González Pareja.

El mayor crecimiento se dio de los productos relacionados con la conectividad y la digitalización de los vehículos. En cuanto a las previsiones de producción de vehículos, el directivo ha señalado que para este ejercicio se prevé que alcance los 85 millones de vehículos, lo que supondría un incremento del 8,9% en comparación con los 78 millones de unidades fabricadas en 2020.

Además, González Pareja ha recordado que "el exceso de capacidad es un lastre que nos influye a todos", al tiempo que ha explicado que son conscientes de los "cuellos de botella por la escasez de semiconductores", una situación que manejan con "amplios grupos de trabajo".

Otro punto a destacar es el enorme crecimiento que han experimentado los componentes para bicicletas eléctricas en el mercado español, cuyas ventas casi se duplicaron respecto al año anterior. Las ventas de la división Automotive Aftermarket también se comportaron mejor que el mercado, lo que le permitió a la compañía ganar cuota de mercado, principalmente en productos de mantenimiento como, por ejemplo, las baterías.

Por otro lado, 2020 fue "inusual" para el área empresarial Consumer Goods. Tras la fuerte caída de las ventas de electrodomésticos y herramientas eléctricas en el primer semestre del año por el confinamiento, durante el segundo semestre, debido al notable aumento de la demanda, se consiguió un récord de ventas.

Nuevas oportunidades de negocio

Otro de los aspectos que ha destacado el directivo de Bosch ha sido la importancia para combatir el cambio climático que están impulsando la electrificación y el hidrógeno verde.

La compañía está realizando importantes inversiones anticipadas en esta área: otros 700 millones de euros este año, alcanzando ya los 5.000 millones de euros acumulados. Además, Bosch pretende multiplicar por cinco las ventas anuales en este campo, hasta ingresar unos cinco mil millones de euros para 2025.

En cuanto al hidrógeno, la compañía prevé invertir 1.000 millones de euros en el desarrollo de pilas de combustible móviles y estacionarias hasta 2024.

Neutralidad en carbono

Bosch también tiene como objetivo disminuir las emisiones de CO2 a lo largo de toda su cadena de valor -desde los proveedores hasta los clientes- en un 15% para 2030, desde su nivel de 2018. Esto supondrá una reducción de 67 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.

El grupo alemán consiguió la neutralidad climática en sus más de 400 localizaciones en todo el mundo. Para ello, la compañía se ha basado en cuatro ejes principales: incrementar la eficiencia energética, aumentar la proporción de energías renovables en su suministro de energía, comprar más energía verde y compensar las inevitables emisiones de carbono.

De cara al presente ejercicio, la compañía continuará invirtiendo en soluciones más eficientes para las localizaciones españolas. Así, por ejemplo, actuará en la sustitución de la iluminación por tecnología led y llevará a cabo planes de mayor eficiencia en calefacción, invirtiendo en ambos proyectos aproximadamente 1,5 millones de euros.

Cierre de Lliçà d'Amunt

Sobre el cierre de la planta de Lliçà d'Amunt (Barcelona), el cual se acordó con los sindicatos para el 30 de junio de 2022, la directora de Recursos Humanos de Bosch España, Verónica Rodríguez, ha explicado que "de los 336 trabajadores afectados, ya han salido diez". Además, ha apuntado que "hay varias ventanas de salida", siendo la próxima en agosto con la salida de 40 personas.

Rodríguez ha reconocido que todavía trabajan con una empresa de recolocación y la recualificación de nuestros trabajadores, al tiempo que trabajan con la Generalitat de Cataluña "para facilitar la empleabilidad a futuro. Tenemos un año por delante para colocar al mayor número de personas".

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