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Educar a los más jóvenes, la manera más 'eficiente' de avanzar en sostenibilidad

  • Naciones Unidas considera esencial la educación para el desarrollo sostenible
Imagen: iStock.
Madrid

Entre los desafíos que tendrán que abordar las generaciones más jóvenes en el futuro inmediato está, sin duda, el cambio climático y la necesidad de adoptar medidas que conduzcan a una economía baja en carbono. La reciente Encuesta sobre el Clima realizada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) refleja una preocupación global por priorizar la transición energética.

Casi la mitad de los europeos jóvenes (de 15 a 35 años) la citan como una de sus principales preocupaciones, según el sondeo publicado en febrero por el proyecto europeo #ClimateOfChange: para los jóvenes españoles es el segundo desafío más importante al que se enfrenta el mundo en la actualidad, solo por detrás de la situación económica y el desempleo.

En este proceso de toma de conciencia la educación tiene un papel clave. No en vano, Naciones Unidas considera que la "educación para el desarrollo sostenible (EDS)" es esencial para alumnos de todas las edades y la educación de calidad es, de hecho, uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que constituyen la hoja de ruta de la organización desde 2015.

Las encuestas reflejan una preocupación global por priorizar la transición energética

En España, en línea con el compromiso con los ODS y la Agenda 2030, el Gobierno trabaja actualmente en la elaboración del Plan de Acción de Educación Ambiental para la Sostenibilidad (PAEAS) y algunas organizaciones y empresas han ideado estrategias propias para contribuir a una formación de calidad en este ámbito.

Por ejemplo, la Asociación Española de Educación Ambiental anima desde 1995 a la realización de estudios, programas, investigaciones y actuaciones formativas que permitan un verdadero avance en la educación ambiental. En el ámbito formativo, la AEEA ofrece cursos a docentes y hace auditorías ambientales escolares, con seminarios, ciclos de conferencias, la revisión de los recursos didácticos de los centros y creación de aulas de medio ambiente.

En esa misma línea de compromiso, expertos como Chema Lázaro y Javier Espinoza, ambos Premio Nacional de Educación, o Juan Núñez, fundador de OTB, una empresa especializada en innovación educativa, han colaborado en otras iniciativas como el desarrollo de Fundación Repsol Zinkers, espacio educativo digital para alumnos y docentes de Primaria y Secundaria que ayuda a conocer las claves de la transición energética y ofrece contenidos en abierto y programas educativos estructurados para ayudar a los docentes a impartir el currículo escolar en sus aulas.

"Durante el desarrollo del proyecto han aprendido mucho sobre energías primarias, secundarias, centrales de transformación, mix energéticos, etc. En este caso el grueso del trabajo lo hemos realizado dentro de las clases de Biología y Geología, pero algunas cosas también las han practicado en algunas clases de Geografía e Historia, como el poder adquisitivo o las fuentes de energía primarias de diferentes entornos", explica Daniel Rucandio, profesor del colegio Menesianos San José de Reinosa (Cantabria), uno de los centros que ha participado en el proyecto. "Creo que el aprendizaje ha sido profundo y significativo, pero sinceramente creo que la mayor labor de este proyecto es la de fomentar el espíritu crítico en los chavales: ha sido una maravilla ver cómo iban tomando conciencia y trabajando para mejorar las cosas".

Fundación Repsol Zinkers ofrece de forma gratuita recursos educativos y actividades sobre energía, cambio climático, calidad del aire, movilidad y los ODS a alumnos y profesores. Para los alumnos de Secundaria se ofrece un programa educativo estructurado que combina contenidos y actividades digitales con dinámicas de grupo en el aula, además de emplear una narrativa inmersiva, basada en "un modelo que coloca a los alumnos en el centro de la toma de decisiones, que genera autonomía y aprendizajes significativos que les dejan impronta", destaca Juan Núñez, pedagogo especializado en innovación y transformación educativa y uno de los asesores pedagógicos de Fundación Repsol, que ha colaborado en el diseño del programa de Secundaria. Por ejemplo, se pide su colaboración para cumplir una serie de retos relacionados con dos ODS, energía asequible (ODS 7) y acción por el clima (ODS 13). El proyecto está adaptado al currículo escolar de Secundaria y se estructura en cinco capítulos, que el profesor puede trabajar de manera flexible, en función de las necesidades del aula y desde diferentes asignaturas de ciencias, como Física y Química, Tecnología, Biología y Geología.

"Aparte de conocimientos relacionados con la información que les facilita el programa, les ha enseñado técnicas de trabajo cooperativo y ha fomentado el desarrollo de su capacidad creativa", comenta Beatriz Ortega, profesora del Colegio Nuestra Señora de las Mercedes, de Tarancón, que también ha participado en la iniciativa. "Sin duda recomendaría el proyecto. Ofrece muchas facilidades, y dinamiza mucho las sesiones. A los alumnos les ha parecido interesante y ha captado su atención".

Estos ejemplos muestran que la suma de concienciación e innovación educativa es una potente herramienta para ampliar nuestro conocimiento de la realidad -sin renunciar a la diversión- y prepararnos para afrontar con garantías de éxito los retos medioambientales del presente y el futuro inmediato.

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