Empresas y finanzas

Burger King desafía a Sanidad con una 'Whopper' de tres pisos y 1.300 calorías

¿Se imagina comerse de golpe diez huevos fritos o seis platos de macarrones con tomate? Pues eso es lo que ofrece Burger King a sus clientes. La cadena de hamburgueserías norteamericana ha ignorado todas las advertencias realizadas por el Ministerio de Sanidad y, en lugar de retirar las hamburguesas de tamaño extragrande, ha lanzado otra aún mayor: la triple Whopper.

Son 1.300 calorías de carne, pan, tomate y queso, el triple de ingredientes que contiene una hamburguesa normal y casi el equivalente a las necesidades calóricas de un niño deportista durante todo un día. La empresa se salta además todas las recomendaciones y presenta en sus locales un manómetro para que sus clientes puedan medir el tamaño de su mano y saber si serán capaces de coger la hamburguesa.

Eso sí, nadie dice nada sobre cómo va a afectar ese producto a la salud. Ayer, en su página web, la empresa ofrecía los valores nutricionales de todos sus productos, salvo el de la triple Whooper.

Y no es sólo eso. Al igual que hacía con las hamburguesas XXL, la empresa está dispuesta a anunciar también este nuevo producto en televisión. "Es un alimento más y haremos publicidad al igual que con el resto", asegura una portavoz de la compañía.

Sanciones

De momento, Burger King está presentando ya el nuevo producto dentro de la Trilogía Whooper. Los clientes pueden elegir entre la hamburguesa normal, la doble, o la triple, que es la que ha levantado la polémica.

Antes de conocer el lanzamiento, el presidente de la Agencia de Seguridad Alimentaria, Félix Lobo, ya había anunciado sanciones contra la compañía por "incumplimiento de contrato", asegurando que "Burger King se salta sistemáticamente los pactos firmados contra la obesidad y viola su compromiso de no ofrecer raciones grandes". El problema para Sanidad es que sabe que, aparte de esta pataleta, poco más puede hacer.

"El Ministerio está atado de pies y manos frente al anuncio de Burger King porque se trata de un compromiso voluntario y no puede emprender medidas legales para frenar la campaña publicitaria", aseguran fuentes cercanas al conflicto. Ayer, una portavoz del ministerio se limitó a asegurar que "no se ha estudiado todavía ninguna medida y, puesto que no está prohibido vender productos grandes, sólo haríamos algo en el caso de que se empiece a hacer publicidad".

Pero los consumidores no están dispuestos a quedarse callados. Facua, una organización que defiende sus intereses, ha exigido ya al ministerio que actúe. "Si las empresas no actúan de forma voluntaria, lo que hay que hacer es aprobar un decreto ley que prohíba la publicidad de este tipo de productos. Deben hacer algo inmediatamente", decía ayer un portavoz.

Pacto

Hace dos años, la industria alimentaria firmó un pacto con Sanidad por el que se comprometió a promover unos hábitos de vida saludables. La Federación Española de Hostelería y Restauración (Fehr) y la Asociación Empresarial de Cadenas de Restauración Moderna (Fehrcarem) llegaron a un acuerdo con la Agencia Española de Seguridad alimentaria (Aesa), pero Burger King ha roto la baraja con el anuncio de las hamburguesas XXL.

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