Empresas y finanzas

Chile, hub digital en Sudamérica

  • Chile creará una nueva ruta de fibra óptica submarina que lo unirá de modo directo con el Asia Pacífico
  • La inversión representa 388 millones de dólares y los costos operacionales 18,4 millones.
Vista panorámica de la ciudad de Santiago de Chile

Chile, creará una nueva ruta de fibra óptica submarina que lo unirá de modo directo con el Asia Pacífico, el tendido recorrerá algo más de 13 mil kilómetros y sus puntos de llegada serán Nueva Zelanda y Australia. La inversión representa 388 millones de dólares y los costos operacionales 18,4 millones.

Así, la solución elegida presentada por Japón, será la primera que conectará Sudamérica con Oceanía y Asia a través del Pacífico coincidiendo con la puesta en marcha de la tecnología 5G.

Cerca de 400 son las redes de filamento sumergibles instaladas por todo el planeta, son un medio muy efectivo para promover las relaciones entre empresas. Las conecta e impulsa los intercambios comerciales con el extranjero. Sin dudarlo, son indispensables para los negocios globales, facilitan la presencia de internet en casi todos los lugares de la tierra abriendo las comunicaciones a quienes lo requieran.

El primer cable embebido conocido se apostó en el Canal de La Mancha en 1990, es decir, ayer. Desde entonces hasta hoy se han instalado algo más de un millón y medio de kilómetros, cruzan mares y océanos. Al contrario de lo que muchos piensan, el 99% de las transmisiones viajan por esta vía y no por satélite.

En la decisión de extender esta infraestructura influyen –como en todo proyecto-, multitud de variables, la mirada geopolítica es una de ellas, involucra las relaciones internacionales y la geografía física por donde discurrirá la implantación de la obra, son aspectos de primer orden en esta iniciativa.

Conocido es el relato de lo acontecido en Armenia, sus habitantes estuvieron en torno a doce horas sin internet. La causa estuvo en la vecina Georgia, en una zona rural, a 15 kilómetros de Tiblisi, una dama de 75 años corto con un hacha el ducto que contenía los hilos conductores de las señales pensando que era leña para echarla a su chimenea, como saben son tierras muy frías en invierno. La fiabilidad del enlace constituye un elemento vital tanto como para tomar la precaución de contar con alternativas procedentes de sitios diferentes, de este modo se aminoran los riesgos que puedan surgir.

Los chilenos analizaron ocho recorridos distintos mirando a Asia desde el hemisferio sur, finalmente se concentraron en seis, siendo la opción más económica la que pesó en la decisión final.

Las alternativas que quedaron por el camino fueron: Ruta 1 Polinesia Francesa-Shanghái (que implicaba invertir 605 millones de dólares); la Ruta 3 (Chile-Auckland-Sídney-Guam-Tokio-Hong Kong, 738 millones), o la Ruta 4 (Chile-Hawái-Tokio-Corea del Sur, 625 millones). Estas propuestas, incluida la ganadora, son consideradas de alto riesgo.

¿Por qué? La durabilidad de los materiales es una de las inquietudes a la que se les presta mucha atención, la idea es que resistan a lo menos 25 años en un ambiente subacuático belicoso. Más allá de los tubos propiamente tal y sus resguardos, el fondo marino se las trae, no crean que esto es llano, de eso nada, unido al hecho de evitar zonas de pesca y fallas marinas.

Algo a tener muy en cuenta son los terremotos, como ya saben, en el Pacífico son muy habituales, hay experiencias de deterioros causados por seísmo con roturas del cableado. Aquí, la robótica desempeña un papel estelar en la reparación de áreas dañadas, extraen los pedazos afectados para su arreglo en superficie y las vuelven a situar en donde estaban. Existen tratados internacionales que protegen los ductos de acciones consideradas criminales.

Un antecedente importante tiene que ver con la propiedad de estos polietilenos oceánicos: gobiernos, entidades estatales, firmas particulares de telecomunicaciones, o consorcios. En el caso que nos ocupa, se constituirá un consorcio entre Chile, Brasil y esperan respuesta de Argentina.

Varias son las compañías de raigambre global que están instalando centros de datos en diversos países de Latinoamérica. En Chile, Google, Amazon, IBM, Entel Chile, por nombrar a los reconocidos, seguro serán usuarios de esta trama digital que se pondrá en marcha en Chile. Asimismo, si el negocio se expande con fuerza, estas mismas multinacionales u otras, también, podrían consorciarse en la explotación de una nueva estructura bajo agua.

Chile, aspira a ser un "hub digital", ahora más que nunca en la etapa post pandemia, digitalizar las industrias será un imperativo

Atención a esto. Promovido desde la Comisión Europea, en una sociedad público-privada, están impulsando la primera instalación que unirá de manera directa Europa y Sudamérica. Hasta ahora las difusiones se hacían vía Estados Unidos. Supondrá la colocación de 10.000 kilómetros de una solución de hilos informáticos dentro de conductos especiales a través del Atlántico entre Alentejo, en Portugal, y Fortaleza, en Brasil.

Hay algunos adelantados que refiriéndose a la ejecución que partirá de tierra chilena encomendada a Japón, dejaría de lado a un enganche con China, primer socio comercial chileno. El anclaje en Sídney no solo se hará compartido con Japón, sino será extensible a Beijing y otras ciudades o naciones del continente asiático.

Chile, aspira a ser un "hub digital", ahora más que nunca en la etapa post pandemia, digitalizar las industrias será un imperativo. Estos ambientes de negocios generan competitividad al crear nuevas tecnologías combinándolas con otras externas que pueden conectarse entre sí o con terceras creando nuevos empleos. Mirar hacia adelante es la consigna.

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