Agua y medioambiente

El carbón lastra a las eléctricas: sus beneficios se reducen 14.000 millones por usar combustibles fósiles

Todas han apoyado el Acuerdo de París (COP21), el tratado más ambicioso contra el cambio climático desde Kyoto en 1997; han reconocido el papel del sector eléctrico para reducir las emisiones de CO2 y se han comprometido a reducirlas. Por lo menos sobre el papel. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agua y Medio Ambiente

Sin embargo, según el último informe de CDP (Carbon Disclosure Project), las 14 principales empresas eléctricas europeas (Verbund, Iberdrola, Fortm, Enel, SSE, Centrica, EDF, EDP, E.ON, Engie, EnBW, Endesa, CEZ y RWE) superan en 1.300 millones de toneladas de CO2 -las emisiones totales de un país como Japón- los objetivos de emisiones. Y, si no toman "decisiones rápidas", no sólo dejarán de cumplir con sus compromisos, sino que tendrá efecto sobre su cuenta de resultados. No es una amenaza vacía de CDP, sino que esta empresa de análisis ha calculado que, con un precio del carbono de 30 euros, el coste de las emisiones llegaría a suponer el 38% del ebitda de las 14 principales compañías eléctricas europeas, o lo que es lo mismo, 14.000 millones de euros de beneficios estarían ahora mismo comprometidos.

La rapidez de respuesta es una de las claves que señala el informe, que apunta que las compañías eléctricas tienen que poner en marcha medidas si quieren contribuir a los objetivos marcados en el Acuerdo de París para evitar que la temperatura del planeta se eleve en 2ºC. Y, según señala, muchas de las compañías seguirán manteniendo un alto nivel de emisiones debido a las plantas de combustibles fósiles cuya vida útil podría llegar hasta el año 2050.

De hecho, el 43% de la generación de electricidad actual de las grandes compañías eléctricas europeas proviene de combustibles fósibles, y casi la mitad produce más del 20% de su electricidad a partir del carbón, lo que hace que superen su presupuesto de carbono en un 14%. Y también hace que se alejen de los ambiciosos objetivos de la Unión Europea de conseguir que el 45% de su electricidad provenga en el año 2030 de energías renovables.

Emisiones de carbono

El escenario no es sencillo, ya que la industria eléctrica es responsable del 25% de las emisiones globales de carbono y tendría que reducirlas hasta en un 67% para el año 2030. A corto plazo, según señala CDP, la capacidad para reestructurar los modelos es reducida, debido a las inversiones de capital a largo plazo que se han realizado en plantas de generación de energía a partir de combustibles fósiles.

Sin embargo, ya se están dando pasos para cambiar esta situación. Por ejemplo, Reino Unido ha tomado la decisión de cerrar todas las centrales térmicas de carbón para el año 2025.

A nivel privado, también se están tomando ya medidas. Por ejemplo, las compañías alemanas E.ON y RWE han decidido separar en dos empresas sus activos renovables y aquellos que funcionan con combustibles fósiles. Con ello, conseguirán mejorar su posición en el mercado con respecto a sus competidores más directos, ya que las eléctricas que más están apostando por las llamadas energías verdes están reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero en mayor medida que aquellas que dependen de los combustibles fósiles, que son, además, diez veces más intensivos en la generación de emsiones.

Líderes contra el cambio climático, líderes en renovables

De hecho, de las 14 empresas eléctricas analizadas en el último informe de CDP, la mejor posicionada es la austriaca Verbund, ya que "lidera el aspecto de la planificación para el futuro, con una cartera de generación de energía 100% renovables para 2020, y está desmantelando el resto de los activos de combustibles fósiles", explica Drew Fryer, analista senior de Investor Research en CDP. A la austriaca le siguen Iberdrola, Fortum y Enel. En el lado contrario de la tabla se encuentran RWE, CEZ, Endesa y E.ON, que presentan los peores desempeños en los criterios que analiza CDP en relación con el cambio climático -estrategia y oportunidad de transición-.

Se trata de una decisión que les afecta estratégicamente, pero también en lo económico. "Los precios de mercado están demostrando que las fuentes de energías renovables, como la eólica y la solar, son más competitivas que nunca; las empresas eléctricas deben buscar capitalizar el fuerte crecimiento que se prevé de estas tecnologías", indica Paul Simpson, CEO de CDP. Pero, además, los inversores ya tienen en cuenta la información y la gestión de los riesgos de transición en materia medioambiental a la hora de decidir dónde invertir, advierten desde este firma de análisis.

No sólo Verdunb está apostando por las energías renovables, pues las 14 mayores compañías eléctricas de Europa han incrementado en los últimos años su cartera de renovables. En 2016, ya supuso el 20% de la energía generada, pero está lejos del 45% comprometido por la UE para 2030.

Un paso intermedio podría ser aumentar la apuesta por la energía nuclear, baja en emisiones de carbono, pero sus "perspectivas de crecimiento son limitadas", y comprometería el futuro a largo plazo de las compañías eléctricas, ya que dejarían de invertir en renovables para destinar recursos a la nuclear.

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