Agro

España, paraíso para el mejor aloe vera

Valladolid

El sector busca situar al país en el lugar de referencia que merece en este cultivo con abanderadas como Green Frog Aloe, un referente de éxito que, además de producir, transforma su planta en jugos y cremas frescos, ecológicos y saludables

Se le considera un gran aliado de la belleza y, cada vez más, también de la salud; de hecho, existen tesis doctorales que prueban que su extracto puro representa un potente regenerador celular con capacidad reguladora y moduladora del sistema inmunológico. Pero no sólo eso, también hay estudios que consideran al español como el mejor aloe vera del mundo. Levante, Andalucía y los archipiélagos canario y balear constituyen todo un paraíso para este cultivo que, sin embargo, adolece de la normativa específica y del apoyo institucional que le catapulten definitivamente.

A la espera de ese impulso, algunas empresas han emprendido ya el camino por su cuenta y, mejor aún, han sabido encontrar la puerta de acceso a ese universo de oportunidades. Es el caso de Green Frog Aloe, una compañía que transforma el aloe ecológico de la variedad vera que cultiva en Almería en jugos cien por cien frescos, así como en distintas cremas naturales, productos de una y otra gama que abandera ni más ni menos que la tricampeona del mundo y campeona olímpica de bádminton, Carolina Marín.

El consumo, por parte de una deportista de élite como Marín de jugos de aloe vera Green Frog y de cremas Vera Green ha supuesto un gran espaldarazo para el conocimiento social de la compañía, pero antes de llegar a la reina de las pistas de bádminton, su impulsora, Mónica García Bodini, ha tenido que realizar un arduo recorrido. Una andadura que para esta mujer de origen australiano y proveniente de la rama de la farmacia comenzó, paradójicamente, cuando, por motivos personales, conoció la satisfactoria aplicación hospitalaria en Australia de algo tan alejado de los laboratorios farmacéuticos como un jugo natural -en este caso de aloe-, en pacientes enfermos de cáncer.

Deseosa de llevar a la práctica algo similar, "de poder hacer algo que aportara un beneficio a la salud de las personas", decidió volver a España cargada con el "know how y los protocolos de cultivo del aloe" australianos; analizó varias zonas y se dejó asesorar por un experto que marcó el valle almeriense de Almanzora como el terreno más idóneo para producir aloe vera de alta calidad. Así, en Cuevas de Almanzora comenzó a materializarse en torno a 2006 el sueño de Mónica con una plantación de cuatro hectáreas que hoy han crecido hasta rozar las 30. Esos campos de cultivo, que la propia empresaria controla y que miman ocho empleados, forman la sociedad Agroecopark y constituyen, ni qué decir tiene, la base de Green Frog. Así, de estas plantaciones cien por cien ecológicas, cuyo control de hierbas y abonado efectúan de forma totalmente natural rebaños de ovejas de la comarca, sale la materia prima que de manera inmediata se trasporta a Madrid para elaborar jugos y cremas en plantas de transformación en régimen de joint venture.

Sólo bajo pedido

En el caso de los zumos, Green Frog Aloe trabaja "exclusivamente bajo pedido", algo que García Bodini remarca pues constituye la "gran seña de diferenciación" de su marca. De este modo, la hoja de aloe se corta ante una demanda, "tanto si es para una botella como si es para cinco mil"; se transporta a Madrid esa misma noche para evitar deterioros, y se somete al proceso de extracción de pulpa y jugo, "de forma que cuando el cliente reciba su pedido, el jugo no lleve más de 24 horas en botella".

Cuatro referencias conforman la gama de jugos ecológicos que el equipo comercial de Green Frog, integrado por una decena de personas también con Bodini a la cabeza, distribuye a través de distintas redes -tienda online, ferias, tiendas y espacios especializados bio etcétera-. Todos están compuestos en al menos un 99 por ciento por aloe vera, mientras que la parte restante la constituye un conservante natural que también sale del Valle de Almanzora, en concreto de las alrededor de nueve hectáreas de naranjos que forman parte de Agroecopark. La última incorporación al catálogo ha sido el jugo de aloe vera y granada con pulpa bio, un complemento alimenticio natural con aportes beneficiosos para personas con problemas cardiovasculares. "No hacemos un producto para que sepa bien, sino un producto que aporte una solución a una persona", afirma Mónica para remarcar que esa es la filosofía con la que inició su andadura en el sector del aloe y la que sigue marcando su hoja de ruta y sus proyectos de futuro, entre los que se encuentra el de lanzar una referencia innovadora al año siempre, enfatiza la empresaria, con un estudio detrás, con aportaciones de médicos, farmacéuticos, expertos de diferentes ámbitos, que sustenten el valor saludable de ese lanzamiento.

Cuidarse por fuera

Ofrecer salud y bienestar para, en definitiva, contribuir a nuestra felicidad. Esa es la misión de Green Frog Aloe y la que impera también en la segunda línea de productos del proyecto de García Bodini, la de las cremas. "Aquí también nos hemos salido de lo que viene siendo normal en el sector", asegura Mónica en relación a la proliferación de productos a base de aloe que invaden los mundos de la cosmética y la belleza. El punto diferenciador está en potenciar los beneficios del aloe vera natural para la reparación de la piel y la fabricación natural de colágeno, siempre en complementación con otros ingredientes naturales como pueden ser la rosa mosqueta, la cera virgen de abeja o el germen de trigo. "Una de nuestras cremas combina el aloe con hasta 20 plantas", dice la empresaria. Y la fórmula parece que funciona, tanto en una como en otra gama de productos.

De hecho, el laboratorio de cosmética acaba de ser ampliado hasta superar los 3.000 metros cuadrados y, como el de jugos, cuenta con las más modernas tecnologías para dar respuesta a una clientela que, en estos momentos, es fundamentalmente nacional. Así, en las instalaciones de jugos Green Frog Aloe tiene capacidad para fabricar hasta 10.000 unidades a la semana, mientras que en el área de cosmética el volumen productivo de unidades puede ser bastante mayor. También, la empresa, que ya ha dado el salto inicial hacia Francia, Holanda, Bélgica o Alemania a través de ferias, ha potenciado su departamento de Investigación y Desarrollo con una clara vocación de expansión exterior y de asalto al mercado norte europeo.

Se triplicará la producción

Lo aplicamos sobre nuestra piel, lo bebemos y, a partir de ahora, y cada vez más, lo comeremos. El aloe vera se ha colado también en las cocinas, según refleja el II Congreso Europeo del Aloe Vera celebrado hace unos días en Córdoba y en el que la chef María Cózar, representantes de la Asociación de Cocineros Los Borriquetes y las blogueras de "Cuarto y Mitá" ponen de relieve la relación de amor que ha surgido entre esta planta y la gastronomía dadas también sus múltiples posibilidades culinarias.

Es la gran apuesta promocional por parte de la Asociación Nacional de Empresarios del Aloe (Asocialoe), un colectivo que nació en 2010 con apenas ocho asociados y que hoy aglutina a unos 90 productores, transformadores y comercializadores, "si bien hay muchos no asociados", apunta su presidente, Pablo Peinado. Aunque "no hay estadísticas certeras", lo que parece claro es que la evolución de Asocialoe ha ido en paralelo a la del propio cultivo, que, hoy, calcula Peinado, copa "unas 500 hectáreas" con una "producción estimada de unos 30 millones de kilos al año" del considerado mejor aloe vera del mundo. Ahora bien,

el gran salto está por llegar, pues el colectivo confía en que la producción se incremente en un 300% en los próximos cinco años con el foco puesto en un mercado europeo que promete una alta rentabilidad.

El escenario no puede ser mejor: España cuenta con el clima y el terreno más idóneos y con superficie cultivable suficiente como para abastecer la demanda de todo el continente; una demanda fuerte, ya que, aunque nuestro país "es lento en lo ecológico", según palabras de la empresaria del sector Mónica García Bodini, otros como Alemania, Francia, Inglaterra, Holanda o Bélgica tienen muy afianzada esta cultura ("un consumidor ecológico alemán gasta diez veces más que uno español"), con lo que ese ámbito geográfico representa un formidable nicho. Por lo pronto, los cultivadores nacionales "exportan el 90% de su producción, sobre todo a Centroeuropa", afirma el presidente de Asocialoe, siendo esa producción mayoritariamente de hoja en fresco, pues se cuentan con los dedos de una mano las empresas españolas que hoy por hoy transforman su propia cosecha.

Esa carencia de industrias secundarias es, precisamente, uno de los dos grandes talones de Aquiles del gremio. El otro, el precio de venta de la hoja, que oscila entre los 0,40 y 0,50 euros por kilo dado que se realiza a través de intermediarios, según explica Peinado, mientras que en países como Alemania puede llegar luego a cotizarse hasta a nueve euros. "Imaginemos las posibilidades que se pueden abrir cuando tengamos ese mercado más consolidado", señala el presidente de Asocialoe. Para ello, eso sí, el sector reclama un impulso definitivo. Un espaldarazo que, coinciden Peinado y García Bodini, ha de llegar de la mano de las instituciones y en forma de normativa específica, de una regulación que unifique precio, certifique la calidad de la hoja e impulse definitivamente las plantaciones en el amplio terreno susceptible que España dispone para el aloe vera.

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