Agro

Galicia triplica los avisos por plantaciones ilegales de eucaliptos

  • No cumplen la legislación forestal, incluyendo la prevención de fuego
  • Las plantaciones pirófitas favorecen los grandes incendios en la región

La industria de la madera tiene una importancia capital en Galicia, especialmente en el entorno rural. Tanto por los millones de euros que mueve, como por el empleo que genera, que alcanza los 20.000 puestos directos y los 50.000 indirectos en toda la Comunidad Autónoma, según datos facilitados por la Xunta en los últimos años. De esta forma, los incendios como los que ha sufrido la región este fin de semana no solo son una tragedia por las víctimas mortales y el daño mediambiental, sino que también tienen una incidencia directa en la salud económica. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Agro

Dentro del sector de la madera, el eucalipto ocupa un lugar preferencial. Su elevada rentabilidad le ha convertido en una tabla de salvación para miles de propietarios de montes de la región. Sin embargo, la polémica rodea a estas plantaciones. Por un lado, porque apostar por este tipo de especies pirófitas -como también lo son los pinos- frente a las formaciones autóctonas favorecen los grandes incendios, como recuerdan desde Ecologistas en Acción, que exige un replanteamiento de la gestión forestal.

Y por otro lado, porque como ocurre en otros sectores, su cultivo ha atraído también a aquellos que buscan el rápido beneficio, dispuestos a saltarse una legislación que prohíbe las plantaciones en suelos agrarios o que no respeten las distancias mínimas a edificaciones, calzadas asfaltadas o pistas forestales y ríos, algo especialmente peligroso a la hora de extinguir incendios y de preservar la seguridad de los habitantes de las localidades rurales.

La expansión del eucalipto en Galicia ha sido muy importante durante los últimos años. El Plan Forestal vigente en Galicia preveía que esta Comunidad Autónoma, líder en España en aprovechamiento maderera, alcanzase las 250.000 hectáreas de eucalipto en el año 2032, una cifra que ya ha sido superada en la actualidad. Desde hace unos meses, la Consellería do Medio Rural trata de consensuar con el sector la ordenación de este cultivo para evitar el incremento descontrolado. Paralelamente, la Consellería do Medio Rural ha emprendido toda una ofensiva para acabar con las plantaciones que incumplen la Ley de Montes o la normativa en control de incendios. Sólo en lo que va de año se han tramitado 995 apercibimientos a propietarios de montes, tres veces más que las tramitadas en 2016. Los principales motivos es por la existencia de biomasa alrededor de viviendas y edificaciones, por quemas sin autorización o incumplimiento de las medidas de seguridad, las repoblaciones forestales en terrenos prohibidos o el cambio de la actividad de los terrenos del uso agrario al forestal.

Primero, el apercibimiento

El apercibimiento es una primera medida previa a la incoación de expediente sancionador. Allá donde se detectan plantaciones ilegales, la Consellería baliza los árboles y a la vez se lo notifica al propietario para ver si por voluntad propia accede a retirar las plantaciones o reestablecer la legalidad. Si finalmente no accede, es cuando se pone en marcha la maquinaria administrativa que puede derivar en sanción económica. Fuentes del departamento aseguran que la medida está siendo efectiva porque no sólo surte efecto sobre las personas a las que se les atribuye una irregularidad, sino a otros que están en la misma situación, aunque todavía no hayan sido objeto de la advertencia.

La lucha contra el eucalipto ilegal no sólo tiene un frente abierto en origen, sino también en destino. La proliferación de esta especie está directamente relacionada con el fuerte atractivo económico que la madera tiene para su conversión en papel. Pero la industria se ha posicionado claramente a favor de la normativa y de la sostenibilidad medioambiental y social.

Ence Energía y Celulosa, que no sólo es el primer gestor forestal de nuestro país, sino el principal consumidor de la madera gallega para su planta de papel de Pontevedra, ha aprobado recientemente su Política de Legalidad de la Madera, un documento que recoge un conjunto de requisitos para defender y garantizar la legalidad en la ejecución de las actividades de suministro forestal para el desarrollo de su negocio.

El documento es fruto de un largo proceso de conversaciones entre la compañía y diversas Administraciones y organismos de carácter medioambiental y social, con el objetivo de promover comportamientos legalmente responsables orientados a la actividad de suministro. Asimismo, busca servir como referencia para todos los agentes relacionados, y orientarles a la hora de detectar prácticas ilegales, contribuyendo así a evitar que se produzcan.

Ence quiere ser ejemplo y motor de la compra de madera legal. Con la puesta en marcha de esta "política de responsabilidad", la empresa apuesta por la diferenciación con respecto a operadores que promueven el desarrollo de prácticas de "rápido beneficio, pero de dudosa legalidad". Además, la compañía quiere ser pionera en la implantación de las mejores prácticas sostenibles, que se identifican con sus valores de responsabilidad social, ambiental y económica.

Entre las medidas que Ence va a adoptar destaca la adquisición únicamente de madera procedente de masas forestales en las que se cumplan todos los requisitos que establezca la normativa en vigor, además de otros voluntarios adoptados por la empresa, en el momento de su compra.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin