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El desarrollo del liderazgo es un aspecto clave para las empresas

  • Los empleados asumen cada vez más la responsabilidad de su progreso
Imagen de Getty

Repsol apuesta por coaches internos para reforzar el liderazgo y el trabajo en equipo en la empresa. En total, la compañía cuenta ya con 43 coaches de equipo y 33 coaches ejecutivos que apoyan grupos estratégicos y a sus líderes para potenciar resultados.

Por otra parte, la compañía automovilística SEAT, en colaboración con el Grupo Volkswagen, ha implementado un nuevo concepto de desarrollo en el que se definen las rutas profesionales de especialista (sin equipo al cargo) y liderazgo (con equipo al cargo) para todos los niveles de la compañía. Este sistema posibilita la movilidad y refuerza la estrategia de internacionalización a través de una formación común a todas las marcas del Grupo Volkswagen.

Estas dos iniciativas son ejemplo de buenas prácticas en desarrollo del liderazgo. Y es que el liderazgo está dejando de ser un atributo individual para convertirse en un proceso colectivo dentro de las empresas, se define por el grado de influencia más que por el puesto ocupado y se considera una respon- sabilidad individual de los propios empleados, según un estudio sobre tendencias clave de desarrollo del liderazgo elaborado por Top Employers Institute. Además, se utilizan tecnologías y herramientas online para potenciarlo.

Cultura del liderazgo

El desarrollo del liderazgo es clave en las empresas de nuestro país. De hecho, el 95% de las Top Employers analizadas en España han definido claramente la cultura de liderazgo que quieren implantar y el modelo de competencias para los futuros líderes.

El estudio presenta seis grandes tendencias de liderazgo en España que se observan también a nivel mundial: el liderazgo colectivo, que apela a crear una cultura y un entorno que potencien que este liderazgo pueda expandirse entre amplias redes de empleados, y la importancia de la influencia -"Al ritmo que las empresas dejan de ser jerárquicas para convertirse en organizaciones planas y matriciales, los empleados necesitan poseer más habilidades de liderazgo y colaboración para poder trabajar con unidades diferentes de negocio, países diversos y adaptarse a proyectos ad hoc", detalla Salvador Ibáñez-.

Otra tendencia es que los empleados asumen cada vez más la responsabilidad de su propio progreso. Además, los programas de desarrollo del liderazgo, que históricamente se han enfocado en los altos potenciales, se amplían a muchos más empleados. Por último, se insta a que la medición de la efectividad de los procesos de desarrollo del liderazgo sea más objetiva y se constata que ha aumentado el uso de tecnologías específicas y herramientas online en los programas de desarrollo.

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