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Ventajas e inconvenientes de los préstamos entre familiares

  • Hay que saber decir 'no' cuando no se puede ayudar a un pariente

El verbo 'prestar' viene del latín y es la acción de entregar algo a alguien para que lo utilice durante algún tiempo y después lo restituya o devuelva, según la RAE. Es decir, que un préstamo no es un regalo, sino un bien que debe volver a las manos de quien nos ha cedido dicho artículo, cantidad o cualquier otra cosa.

¿Por qué empezamos este post tirando de diccionario? Porque sabemos que lo difícil que es decir 'no' alguien cercano que te necesita, especialmente en cuestiones económicas. Ése es nuestro tema de hoy en Fintonic: los préstamos a personas de tu entorno.

Hay decenas de emprendedores que empiezan a funcionar gracias al dinero que les prestan sus familias: la última moda es definir esas operaciones como crowdlending. También es posible que en su momento contases con la ayuda de tus padres para comprar tu primer coche o tu piso, o quizá te tomases tu educación como una inversión que hicieron en ti y que vas a devolverles... Todo eso son/fueron préstamos.

¿Qué es lo que tienes que hacer ante la demanda de ayuda económica de un familiar? En este texto intentamos explicarte la mejor manera de que un préstamo de este tipo acabe bien.

Cuestiones legales

A donde no llegan hoy los bancos, empeñados en cerrar el grifo del crédito, sí lo hacen abuelos, padres, hermanos, parejas, hijos... Como los préstamos entre particulares se están convirtiendo en un mercado importante, que ha movido millones de euros en España en los últimos años, es lógico que se quiera regular. Es lo que harán varios artículos de la futura Ley de Fomento de la Financiación Empresarial.

¿Por qué legislar sobre asuntos que presuntamente quedan 'en familia'? No hay estadísticas oficiales sobre este tipo de préstamos, ya que suelen ser de carácter informal, pero el dinero deja rastro y hay quien se aprovecha de sus lazos afectivos para defraudar. Por eso Hacienda contempla ciertas diferencias entre donaciones y préstamos entre familiares.

Tanto si vas a recibir como a dar una cantidad a un ser querido, debes saber que si Hacienda confunde tu préstamo con una donación, tienes un problema. Las donaciones pagan el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el de Actos Jurídicos Documentados, mientras que los préstamos se encuentra exentos.

Préstamo vs donación

Para evitar que el ministerio de Hacienda confunda tu préstamo con una donación encubierta para no pagar el mencionado tributo ?es un fraude común en tiempos de crisis? sólo te queda una opción: hacer el préstamo 'con todas las de la ley'. Por eso conviene que las condiciones de todo préstamo queden plasmadas por escrito, sobre todo el importe, los plazos, los intereses y las identidades de quienes se embarcan en la operación. Y así no habrá problemas con Hacienda.

Las cuestiones financieras siempre tienen un componente peliagudo, pero si además se mezclan con el día a día de la familia hay que ser cuidadoso para que no haya daños ni pérdidas irreparables.

Quizás tu hermano, tu madre, tu hija, tu primo han acudido a ti porque se encuentran en una situación económica difícil. Lo primero que deberás hacer es escuchar atentamente a esa persona que te necesita y comprender lo difícil que le habrá resultado reunir fuerzas para acudir a ti.

Dudas

Éstas son las preguntas que tienes que hacerte antes de responder a su demanda de ayuda:

1) ¿Puedo de verdad prestar esa cantidad? ¿Estoy en condiciones?

2) ¿Me devolverá la cantidad que le voy a dejar?

3) ¿Me puedo permitir hacer ese préstamo 'a fondo perdido'? Si lo asumo así, ¿podremos seguir relacionándonos ambas partes con esa deuda insatisfecha sobrevolándonos?

Una vez hayas reflexionado sobre esas cuestiones, puedes plantearte de verdad si puedes hacer frente a ese préstamo. Como has visto, la primera pregunta tiene que ver directamente con tu propia situación económica actual y futura. Tu impulso ante quien te necesita puede ser decir ?sí?, pero prescindir de tu fondo de emergencias para ayudar a otro ?por ejemplo? puede suponer un grave error si te enfrentas a un imprevisto...

Si usas la herramienta de Fintonic estarás habituado a tener controladas tus cuentas y por tanto podrás saber qué gastos fijos tienes cada mes y con qué remanente te quedas una vez has pagado tus facturas. Si te decides a prestarle a tu hermano o a tu sobrina parte de ese dinero, deberás ser consciente de que no debes quedar 'desprotegido', sin ahorros.

Confianza

Seamos claros: el gran inconveniente de prestarle dinero a un familiar es la poca confianza que tienen muchos en recuperar esa cantidad, algo que se complica aún más si acordamos que existan intereses, aunque este punto suele descartarse en estos casos... Sin embargo, deberías plantearte la posibilidad de cobrarlos para evitar conflictos con Hacienda, como hemos explicado anteriormente.

No descartes la posibilidad de contar con un socio en estas operaciones, voluntario o a la fuerza. Si compartes gastos con tu pareja, por ejemplo, recuerda que toda decisión sobre vuestro dinero ha de tomarse en común, por mucha familia carnal que sea la que llame a tu puerta.

Entiende que esa persona con la que tienes una cuenta en común ?amén de muchas otras cosas? puede estar conforme o no con tu decisión de prestar dinero, y que está en su derecho tanto de apoyarte como de poner sus condiciones, o negarse. Aquí hay que dejar que actúe vuestra capacidad de debate y argumentación.

El mejor consejo que podemos darte desde Fintonic a la hora de prestar dinero a un familiar es que le dejes sólo la cantidad que estarías dispuesto a perder: es decir, que si la devolución nunca llega, podáis vivir los dos con ello, sin reproches, y por supuesto sin acciones legales. Te sorprendería saber cuántas familias se rompen en pedazos cuando hay dinero cambiando de manos.

Por eso recomendamos que todo quede por escrito, como ya te hemos comentado. Si hay un papel, el deudor nunca podrá 'olvidar' que aquellas cantidades recibidas eran préstamos y no regalos. Tú eres quien mejor conoce la capacidad de compromiso de esa persona que ha acudido a ti, así que ten claro cuáles son sus límites para marcar los tuyos.

Aprender a decir 'no'

Por último, aprende a decir 'no' si realmente no estás en condiciones y plantéate que el dinero puede no ser la única manera para ayudar a tu familiar. Aunque el efectivo puede parecer la gran solución cuando tenemos una deuda, hay muchas maneras de solventarla: algunas de ellas las encontrarás en este antiguo post.

Para todo lo demás, recuerda que Fintonic puede ser un gran aliado a la hora de gestionar tus cuentas. No hace falta que te 'enredes' con Excels; con un vistazo a tus cuentas a través de esta herramienta tendrás toda la información sobre qué pasa con tu dinero: si decides prestarlo o no, es tu decisión.

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