La ministra de Economía de España, Nadia Calviño, está estudiando emitir "bonos verdes" como método para que las empresas financien la transición ecológica impulsada por el Gobierno, según explicó en una entrevista con Reuters.
"España tiene una posición muy ambiciosa en torno al cambio climático, queremos estar a la vanguardia en la transición ecológica y energética y esto requiere un volumen de inversión muy importante, por lo que vamos a estudiar la posibilidad de emitir bonos verdes", explicó Calviño.
El Instituto de Crédito Oficial (ICO), una agencia pública del Estado bajo la supervisión del ministerio de Economía sería el encargado de articular esta financiación.
El plan anunciado por el Gobierno español a principio de febrero implica 47.000 millones de euros en inversión pública en los próximos diez años, hasta que conseguir que España sea neutral en emisiones de CO2 en el año 2050.
Desde el ministerio aseguran que se podría movilizar inversión privada por 270.000 millones de euros hasta 2030.
"Los bonos estarían ligados a los objetivos de eficiencia energética y generación renovable del agua, así como gestión sostenible del agua y la tierra, todos los elementos que están en el plan de energía y clima", explicó Calviño.
El Gobierno quiere reforzar la "estabilidad y seguridad jurídica para los inversores a medio plazo" utilizando esta financiación pública como "palanca" para la inversión privada, matizó la ministra que no aclaró qué tipo de empresas optarían a este plan.
En cuanto a la deuda gestionada por el Tesoro, la ministra dice que hay "menos margen" para seguir avanzando en la reducción de la vida media -que está en 7,45 años- aunque espera reducir los costes de financiación.
España tiene previsto emitir 35.000 millones de euros de deuda neta en 2019, y Calviño dice que reducirá esta cifra si la situación económica lo permite, utilizando cualquier ingreso extraordinario a la vez que reitera su compromiso en reducir el déficit.
Además, ha pedido a Europa amortizar de forma anticipada otra parte del rescate financiero que España recibió en 2012.
"Por parte del Gobierno de España la voluntad es clara, devolver anticipadamente lo más posible del rescate financiero".
En cuanto a la posibilidad de privatizar Bankia, participada en un 61% por el Estado, Calviño dice que "no hay ningún interés en hacer, como se hizo en el pasado en sacar pequeños paquetes a Bolsa" y que no han tomado ninguna decisión sobre la posibilidad de buscar un socio financiero para la entidad.