Economía

Italia se enfrenta al suspenso de la UE y las agencias de calificación

  • Se descarta que Roma vaya a potenciar el PIB con el alza del déficit
Luigi Di Maio, del Movimiento 5 Estrellas, y Matteo Salvini, de la Liga. Reuters.
Milán

"La Comisión Europea no tiene interés en abrir una crisis con Italia. Pero al mismo tiempo no podemos aceptar el incumplimiento de la reglas comunitarias". El Comisario europeo de Asuntos Económicos Pierre Moscovici, reacciona cautelosamente a las previsiones económicas anunciadas el jueves pasado por el Gobierno italiano que prevén un déficit del 2,4% durante los próximos 3 años, en vez del 0,8% anunciado para 2019 por el anterior Gobierno de Paolo Gentiloni.

Moscovici, en una entrevista a la emisora francesa BFM, recuerda que la Comisión, para pronunciarse, esperará el borrador de los Presupuestos que el Ejecutivo italiano entregará a Bruselas el próximo 15 de octubre. Sin embargo es muy probable que el tema del déficit italiano centrará también los encuentros al margen del Eurogrupo que se celebra hoy en Luxemburgo.

Para el titular italiano de Economía, Giovanni Tria, no será fácil defender una decisión que no comparte, la de dejar que el déficit transalpino suba por primera vez en una década. El tecnócrata, partidario de mantener bajo control el gasto con un déficit del 1,6%, perdió la semana pasada el pulso con los dos vicepresidentes de Gobierno-líderes de los partidos que apoyan el Ejecutivo-Luigi Di Maio del Movimiento 5 Estrellas y Matteo Salvini de la Liga.

Ambos parecen ver las tensiones con Bruselas como una oportunidad para fomentar la "eurofobia" de los italianos, de cara a las próximas elecciones europeas. Sin embargo un procedimiento de infracción por parte de la Comisión podría no ser la única consecuencia del aumento del gasto público. En Italia los inversores tienen la vista puesta al 26 y al 31 de octubre cuando las agencias de rating Standard and Poor's y Moody's tendrán que revisar la nota de la deuda pública italiana que en ambos casos está a apenas dos eslabones del bono basura. El juicio más temido es lo de Moody's que el pasado 25 de mayo ya había amenazado una revisión a la baja del rating transalpino, explicando que su "perspectiva negativa" se debía a dos factores; uno era "el riesgo significativo de un debilitamiento de las cuentas públicas causado por el plan de gasto anunciado por la coalición de Gobierno"; el otro "el riesgo de parálisis del programa de reformas estructurales y la abolición de las reformas aprobadas en 2011, en particular la de pensiones". Ambos riesgos se están concretizando.

Un saldo negativo del 2,4% durante tres años elevará el peso de la deuda pública transalpina

Según la firma de análisis económica Prometeia, la subida del déficit hasta el 2,4% para los próximos tres años "podría no tener efecto sobre el crecimiento" ya que, indica Prometeia en un informe recién difundido, que las medidas anunciadas no parecen ayudar al crecimiento potencial, mientras aumentan los riesgos relacionados con la incertidumbre y el dispararse de la prima de riesgo.

Por su parte, también los analistas de Nomura subrayan que con el déficit fiscal de 2017 en el 2,3% y el pronóstico para 2018 en torno al 1,7% (estimación), el 2,4% de 2019 supondría un empeoramiento de las finanzas públicas.

"La combinación de una política fiscal flexible en un entorno de crecimiento en desaceleración podría provocar que los inversores pidan una mayor prima de riesgo sobre la deuda italiana" indican los analistas del banco. Otro informe de Barclays subraya que Italia podría entrar "en un periodo prolongado de volatilidad" debido a "tensiones crecientes con la Comisión europea, a la espera de las decisiones de las agencias de rating, con el riesgo de elecciones anticipadas y las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda pública". Una mezcla explosiva mientras el crecimiento, como indica Prometeia, seguirá por debajo del 1% durante los próximos tres años.

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