Economía

Barcelona y la costa tienen menos turistas que el año pasado, que fue excepcional

Los hoteles de la ciudad de Barcelona y de la costa catalana registran este verano un descenso de turistas respecto al año pasado, que fue "excepcional", debido, entre otros factores, al relanzamiento de mercados como Turquía o Túnez, cuya crisis había "desviado" a muchos turistas a Cataluña y España.

El director del Gremio de Hoteles de Barcelona, Manel Casals, ha explicado a Efe que los hoteleros mantienen las previsiones de ocupación para este verano en un 80%, frente a la del 85% registrada en los meses de julio y agosto del año pasado.

Este descenso se debe a varios factores y, según los hoteleros, es difícil saber qué incidencia tiene cada uno.

Además de la recuperación de los mercados que durante años estuvieron en crisis y que han vuelto con precios muy competitivos para atraer a los turistas, Casals destaca el buen clima que está registrando Europa este verano y que está incidiendo en las reservas de última hora.

Además, cree que Barcelona ha "sufrido tiempos un poco duros", tanto en el plano político como por el atentado terrorista del pasado verano, los problemas del aeropuerto en 2017 o el "vandalismo" contra infraestructuras turísticas, cúmulo de circunstancias que "cansan a la gente y dañan la imagen de la ciudad".

Casals considera que la huelga de taxistas de Barcelona no ha afectado a la ocupación prevista, ya que no está habiendo cancelaciones en las reservas y el principal problema para los turistas es que tienen que salir con mucha antelación hacia el aeropuerto, además de las molestias que sufren para ir de un sitio a otro, aunque acaban "entendiendo" que esto puede pasar en cualquier ciudad.

Según Casals, esta situación no les está afectando económicamente, aunque sí en cuanto a la experiencia que tienen los turistas, lo que repercutirá en la imagen de la ciudad.

El gerente de la Asociación de Hostelería de la Costa Brava, Martí Sabrià, ha explicado a Efe que el año pasado fue "extremadamente bueno" y que este está siendo "bastante peor".

A falta de cerrar julio, la zona ha tenido durante la primera quincena del mes 5 puntos menos de ocupación que en el mismo período del año pasado, lo que es "mucho" para ser temporada alta, y "cuando hay menos demanda, bajan los precios".

Entre las causas de esta caída, Sabrià apunta a la reapertura de mercados que arrastraban problemas, como Turquía, Túnez o Egipto, al mundial del fútbol, que ha sido destino de algunos aficionados, al mal tiempo de la primavera y también a que "el crecimiento permanente es prácticamente imposible".

Sobre las consecuencias del "procés" en el sector, Sabrià ha señalado que, en el ámbito internacional, no se ha notado, aunque sí ha habido un descenso de turistas de otras partes de España.

Sin embargo, es difícil cuantificar la repercusión que tiene la política en este asunto, ya que la afluencia de españoles es menor que la de otras nacionalidades y, por ejemplo, en 2017 sólo representaron el 8 % del total.

Por el momento, las previsiones apuntan a que la ocupación en agosto en la Costa Brava estará "ligeramente" por debajo de la del año pasado, aunque no será mala, ya que superará el 90 %.

Según Sabrià, todo dependerá de muchas circunstancias, como si la gente prefiere hacer varias salidas cortas y quedarse menos días en la zona.

Además, agosto es un mes en el que casi el 70% de los clientes son catalanes y, por ahora, tampoco han comprado tanto como en años anteriores, aunque si en septiembre y octubre hace buen tiempo quizás pueden cerrar un "buen verano", sin alcanzar las cifras de 2017.

Para el portavoz de la Asociación Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda, Sergio Ibarbuen, también este verano la ocupación estará "un poco" por debajo de la del año pasado, cuando fue "histórica".

Sin embargo, este año la expectativa es "buena" y Ibarbuen cree que la zona alcanzará una ocupación que puede llegar al 91 %.

Sobre la afectación que ha tenido el cese del operador turístico ruso Natalie Tours, dice que la mayoría de los turistas han sido "reabsorbidos" por otras agencias y que, aunque este año habrá menos turistas rusos en la zona, serán sustituidos por visitantes de otras nacionalidades.

Para la Confederación del Turismo Rural y Agroturismo de Cataluña (Turalcat) este verano va "muy bien", incluso un poco mejor que el año pasado y el mes de agosto se cerrará con una ocupación "muy elevada", más del 90%.

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