Economía

Rajoy decidirá hoy si eleva al máximo el nivel de alerta en España

El atentado que sacudió ayer las calles de Barcelona obligó a los miles de turistas y ciudadanos catalanes a quedarse en sus residencias por recomendación de las autoridades, mientras los comercios se veían obligados a cerrar sus establecimientos. El Gobierno convocará hoy previsiblemente el pacto antiyihadista para decidir si mantiene el nivel cuatro sobre cinco de amenaza antiterrorista, lo que supone un riesgo elevado de ataque.

Este protocolo se instauró en junio de 2015, tras los atentados que tuvieron lugar en Francia, Túnez, Kuwait y Somalia. Desde entonces, cada vez que ha habido un ataque terrorista, la junta de evaluación se ha reunido para decidir si elevar la alerta a nivel cinco -riesgo de atentado alto e inminente-, pero se descartó por no haberse producido aún un ataque en territorio nacional.

Es más, hace solo unos meses, tras el atentado de Manchester (Reino Unido), se descartó la posibilidad de subir la alerta ya que la información proporcionada por la inteligencia británica no relacionaba dicho atentado con células o radicales asentados o capturados en España.

La puesta en marcha del nivel cuatro supuso aumentar la vigilancia de las denominadas infraestructuras críticas (estaciones, aeropuertos, centrales eléctricas, entre otras), incrementar la presencia de las fuerzas de seguridad del Estado en las calles y activar todas las unidades policiales dedicadas a la investigación para la lucha antiterrorista.

En el caso de que se elevara al cinco, la vigilancia de estas infraestructuras sería ya militar y aumentaría el control del espacio aéreo, algo especialmente crítico por el periodo estival.

El nivel cuatro es el más alto que registra nuestro país en los últimos doce años. Hasta 2015, la última vez que se optó por colocar a España en el nivel tres de alerta fue durante la proclamación del Rey Felipe VI, en el mismo mes del año anterior.

'Operación Jaula'

Como consecuencia de la denominada Operación Jaula, se han cerrado varias estaciones de metro que pasan por la zona atacada, como las de Paral-lel, Drassanes, Liceu, Catalunya, Passeig de Gràcia, Diagonal, Universitat i Catalunya.

También, Renfe ha impedido el acceso a las estaciones de cercanías de Passeig de Gràcia y Catalunya, por lo que los trenes circulaban sin realizar ninguna parada.

En cuanto a los servicios de autobús, se paralizaron las líneas para Paralelo, así como la que circula entre Aragón y paseo de Colón y Muntaner y paseo de San Juan, siguiendo indicaciones de Guardia Urbana. Paralelamente, se retiraron los autobuses turísticos.

Además, tras el atentado, el servicio de taxis de Barcelona y de la plataforma Cabify proporcionaron carreras gratuitas con sus vehículos en las zonas aledañas al atentado.

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