Economía

Montoro culpa al PSOE del parón en la negociación de los Presupuestos

En la imagen, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, pidió ayer al PSOE que opte por una abstención ante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2017 y lo haga "sin tener en cuenta los cónclaves de partido", días después de que la Gestora socialista confirmara que el Congreso se celebrará en junio. "Contar con unas Cuentas en un año en que el déficit debe bajar al 3,1% es una obligación de primer orden. Hacemos política por el interés general", advirtió Montoro.

Lo cierto es que el titular de Hacienda comienza a dar muestras de preocupación al entender que el visto bueno a los Presupuestos puede demorarse demasiado, una vez el PSOE dirima quién es su nuevo líder.

El Gobierno aún no cuenta con el apoyo explícito de Ciudadanos, CC y PNV, aunque en privado da por descontado el apoyo de los dos primeros grupos. Por ahora, se niega a llevar el proyecto a la Cámara, porque no tiene garantizados suficientes respaldos. Pese a que Moncloa obtuviera la confianza de los tres grupos anteriormente citados, el voto en contra del resto de partidos tumbaría la propuesta por dos votos de diferencia. Dos abstenciones son necesarias.

Montoro teme que esa vía libre llegue tarde. "No puede ser que tramitemos los Presupuestos de 2017 en junio, que es cuando debemos someter a votación el techo de gasto de 2018", advirtió el ministro, que ayer volvió a comparecer en la Comisión de Hacienda del Congreso para explicar la reducción del déficit y el Acuerdo de No Disponibilidad (AND) de 5.493 millones, que aprobó el Gobierno en diciembre.

Hacienda, además, no entiende el silencio de la oposición cuando las bases de las nuevas cuentas se conocen. Se han subido las pensiones un 0,25%; se ha aprobado un techo de gasto de 118.000 millones, en línea con la ejecución de 2016; se han desgranado partidas como Sanidad y Educación; y hasta se han hecho públicas las previsiones de ingresos. Faltan pocos detalles significativos, a excepción quizá del salario de los funcionarios. Más allá, el proyecto será muy similar al del año anterior. "Las cartas están boca arriba y nadie se pronuncia", advierten desde el entorno del ministro.

Montoro se refirió al cónclave del PSOE, pero este partido recordó que el propio PP puede estar retrasando las cuentas por su propio Congreso, del 10 al 12 de febrero.

En esta ecuación también entra Ciudadanos, que ayer censuró que el AND del Gobierno "reste 200 millones a la Secretaría de Estado de Empleo" sin que medie explicación del ministro. El partido de Albert Rivera celebrará este fin de semana su Congreso y ha evitado en las últimas semanas ser explícito sobre su papel en los PGE de 2017.

Más presión a la empresa

De momento, y sin Cuentas, el Ejecutivo tiene el respaldo del AND, aprobado para no tocar 3.090 millones de gasto corriente y otros 866 millones en gasto de capital. Además, se espera un ahorro de 954 millones en la partida de intereses de la deuda. Si los PGE 2017 no llegasen, el ministro recordó que ningún Ministerio podría ordenar medidas de gasto una vez ejecutado el 80 por ciento del Presupuesto.

Por el lado de los ingresos, anunció que el 1 de julio 60.000 contribuyentes quedarán adheridos al Sistema de suministro inmediato de información de IVA (SII), por el que deberán liquidar mensualmente el impuesto. Además, y en el seno del Plan de control tributario del año 2017, el ministro aseguró que se endurecerá el control "sobre grandes fortunas y sobre la elusión de grandes multinacionales".

En este punto, y tras recordar el endurecimiento de Sociedades, aseveró que a los grandes grupos "les conviene tributar más para mantener la cohesión social".

Pese a todos esos escudos, Montoro reconoció que sería una "catástrofe" no contar con nuevas Cuentas. "¿Qué mensaje estaríamos trasladando sin estabilidad política?", se preguntó retóricamente.

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