
La ralentización de la economía de China está teniendo un efecto global y se estima que una disminución del 1% en el PIB chino reduce este indicador en Europa entre el 0,1 y el 0,2%, según un informe de J.P.Morgan Banca Privada.
Al evaluar el impacto de la ralentización, el documento del banco recuerda la decisión de China de abandonar la vinculación entre el renminbi (CNY) y el dólar estadounidense el pasado agosto, lo que provocó una rápida depreciación del CNY del 3% antes de que el Banco Popular de China interviniera para estabilizar el tipo de cambio.
"El ritmo de crecimiento en China se está ralentizando mientras el Gobierno busca reequilibrar su economía reduciendo el peso de las infraestructuras, la industria manufacturera e inversiones inmobiliarias", subraya el análisis.
Pese a todo, J.P.Morgan Banca Privada dice que la contribución de China al PIB mundial no ha caído debido al tamaño de su economía, que se ha duplicado en menos de diez años.
El banco agrega que Europa puede resistir una gradual y ordenada ralentización en China, ayudada por las políticas de apoyo del Banco Central Europeo (BCE) y el sólido crecimiento de EEUU y el Reino Unido, que son dos de los socios comerciales clave de la región.
"Los analistas han calculado que una ralentización del 1% en el PIB chino reduce el PIB europeo entre el 0,1 y el 0,2%. Esta relación explica por qué una eventual o profunda ralentización en China de alrededor del 2% podría reducir el crecimiento del PIB europeo de su actual 1,5 al 2% hasta el 1%", agrega.
"Además, la exposición de los bancos extranjeros a China era de 1,1 billones de dólares en marzo de 2015. Los bancos del Reino Unido, Estados Unidos y Japón tienen las mayores exposiciones, aunque el 40% son operaciones locales en China. Los bancos europeos mantienen una exposición moderada", precisa el informe.
El documento añade que en J.P.Morgan Banca Privada se ha eliminado su exposición directa a los mercados emergentes asiáticos en las carteras discrecionales durante el verano, porque se considera que las perspectivas se habían deteriorado por la deficiente gestión del mercado local de acciones chino.