Economía

Solo hay dos trabajadores en activo por cada pensionista en España

El último informe de afiliación a la Seguridad Social, correspondientes al mes de marzo, no deja lugar a dudas: en España hay solamente dos trabajadores por cada pensionista, que es la relación que resulta de dividir los 16.826.434 afiliados ocupados entre los 8.428.726 pensionistas que el Ministerio de Empleo contabiliza en marzo.

La ratio oficial que proporciona el Ministerio es ligeramente mayor, de 2,26 afiliados/pensionistas, porque para el cómputo incluye también la cifra de afiliados en situación de desempleo -un total de 2.234.864 en marzo-, es decir, los parados que cobran la prestación y, por lo tanto, mientras reciben el subsidio figuran como cotizantes a la Seguridad Social. Pero, en puridad, nuestro país sólo cuenta con dos trabajadores en activo para sostener a cada pensionista.

Una situación preocupante, pero no desesperada, ya que la reforma de las pensiones del año 2013 introdujo factores de sostenibilidad del Sistema. No obstante, los expertos reclaman más cambios de envergadura, ya que incluso esa ratio oficial de 2,26 afiliados por pensionista es el segundo peor resultado desde diciembre de 1999 (entonces la relación era de 2,23).

Por el contrario, el máximo nivel de desahogo de la Seguridad Social española se produjo hace siete años, cuando por cada pensionista había 2,71 cotizantes. En total, en diciembre de 2007 existían 19.195.755 afiliados ocupados, lo que significa que desde entonces se han perdido 2,37 millones de trabajadores. En ese mismo período, los pensionistas han aumentado en 842.152 (desde los 7,58 millones precrisis a los 8,42 millones del pasado marzo).

Urgen las reformas

La urgencia de las reformas es innegable. Tal y como recuerda Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB, se han llevado a cabo modificaciones con el factor de sostenibilidad y el de revalorización, "pero a todas luces, y de continuar como van las pensiones en este país, están bastante comprometidas". A su juicio, los cambios introducidos por la ministra Fátima Báñez "le dan aire" al Sistema, "pero no es suficiente".

Además del creciente número y del mayor coste de la nómina de las pensiones, otro factor juega en contra del presupuesto: en España la pirámide de población asusta, y la caída de las cotizaciones agrava el problema, que "se come la hucha a pasos agigantados". Asimismo, según Bernal, la situación empeora por el aumento de autónomos, que optan por cotizaciones lo más bajas posibles, y porque "la entrada en el mercado laboral se realiza a edades cada vez más elevadas".

El impacto del envejecimiento de la población en la Seguridad Social es resaltado por José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea: "En una España cada vez más envejecida, donde el número de pensionistas no hace más que crecer, los ingresos en la caja del Estado no suben al mismo ritmo", lo que obliga a cambios de calado.

¿Hacia qué modelo ir?

El profesor Bernal es de los que piensan que deberíamos pasar de un sistema obligatorio de previsión pública de reparto "a uno de previsión privado de capitalización, como el de Chile, que lo hizo con la conocida como reforma Piñera.

Otros expertos, como Conde-Ruiz, defienden el modelo de cuentas nocionales como una de las opciones para apuntalar la sostenibilidad del Sistema. En su libro ¿Qué será de mi pensión? explica que estos sistemas se basan en dos principios claves: la pensión de jubilación tiene que ser proporcional a todas las cotizaciones realizadas a lo largo de toda la vida laboral; y la edad de jubilación debería ser flexible y la pensión debería depender de las cotizaciones realizadas y la esperanza de vida a la hora de la jubilación.

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