
Las autoridades chinas planean restringir temporalmente el número de turistas que visitan Hong Kong para frenar la tensión ciudadana generada desde diciembre en la excolonia británica por la masiva llegada de ciudadanos chinos.
Ésta es una de las propuestas de Pekín para aliviar los conflictos sociales provocados por el impacto del creciente turismo y la reventa en la China continental de mercancías compradas en Hong Kong y no declaradas, según publicó hoy el diario hongkonés South China Morning Post.
De aplicarse esta medida, se pondrían cuotas por primera vez al programa creado en 2003 que permitía a los residentes de 49 ciudades chinas viajar a Hong Kong de forma individual y a dos millones de residentes de la ciudad vecina de Shenzhen cruzar la frontera de forma ilimitada cada día.
Tensión entre comerciantes
La reacción de Pekín llega después de semanas de tensiones entre comerciantes chinos que acuden a Hong Kong a comprar todo tipo de productos, más baratos, para revenderlos luego en China a precios superiores.
Este fenómeno ha provocado detenciones, enfrentamientos ciudadanos y boicots comerciales, especialmente en las localidades limítrofes con la frontera.
Quienes protestan dicen estar hartos de que cientos de ciudadanos, en su mayoría chinos, inunden a diario centros comerciales y el transporte público en Hong Kong, desabasteciendo de productos básicos a los locales o encareciendo su coste por un claro desajuste entre la oferta y la demanda.
Sin embargo, estudios de instituciones locales revelan que el 60% de las personas que participan en el comercio paralelo de mercancías son hongkoneses, lo que restaría efectividad a esta propuesta.
Lucha contra el comercio paralelo
El gobierno de Hong Kong ya trató de poner límites al comercio transfronterizo de ciertos productos, como el de la leche en polvo, limitando las cantidades que pueden sacarse de la excolonia en enero de 2013.
Pese a ello, 5.000 personas fueron detenidas y acusadas de estar implicadas en el contrabando de leche en polvo en Hong Kong en 2014, de las cuales más de 3.200 procedían de la China continental, según anunció el gobierno local esta semana.
El fluido comercio paralelo transfronerizo, que existe desde hace más de una década en Hong Kong, está alcanzando ahora cotas más altas, mientras el número de turistas que llegan a la antigua colonia británica alcanza cifras sin precedentes.
Durante 2014, más de 47 millones de turistas chinos visitaron Hong Kong, un 16 % más que el año anterior y diez veces más en comparación con el año 2000.